diumenge, 6 de febrer de 2011

Ya se lo creía del todo, H.R.Herzen

 
—Y si no sabes por donde empezar, ¿por qué empiezas?
—Porque no se me ocurre nada mejor.
—Ah, bueno...

Y tantas veces pensó que aquella mujer era un ser venido de otro planeta que ya se lo creía del todo. Le parecía raro que se extrañara ante tanta pobreza y miseria en las calles. No entendía cómo la gente comía cosas que no le alimentaban y le dañaban el estómago. Se asustaba de la violencia en las calles, en las casas, en el mundo, en el cielo, por la noche y al despertar.