dimarts, 10 de maig de 2011

Triste Nubarrón, Mila Mores

yo quería ser por lo menos una de tus estrellas en alguna de tus noches,
y creo que lo fui más veces de las que me imaginé,
pero sinceramente creo que no paso de triste nubarrón en tu vida,
aunque digas lo contrario.

me duele hacerte sombra, llevarte el gris y traerte la lluvia;
pero también tengo claro que cada cual afronta un día oscuro como le da la gana,
y tú elegiste la cabeza gacha, la sonrisa perdida, la mirada distante.

tú te alejas, yo me pierdo;
tú te callas, yo no hablo;
tú decides, yo también.

dijous, 5 de maig de 2011

Luna Roja (fragmento), Miranda Gray


La relación sexual conecta al ser humano con la tierra, al hombre con la mujer, y a la mujer con sus energías creativas, gracias a lo cual ella se transforma en la fuente de inspiración y poder de su compañero. En la historia y la leyenda la mujer suele ser una fuente de visión, meditación, entusiasmo, desafío, energía, fortaleza e inspiración para el hombre y actúa como catalizador en su vida, mientras que el rol de las diosas era el de guiar, dirigir y dar sentido a la vida de los héroes que ellas escogían.

Tanto en la Grecia antigua como en la India las mujeres cultas que demostraban gran habilidad en las artes sexuales gozaban de un mayor prestigio dentro de la corte que es resto de las mujeres, y sus aptitudes para la música y la poesía eran muy apreciadas, así como la percepción que demostraban en las discusiones filosóficas o relacionadas con el arte de la guerra; el acto sexual les proporcionaba placer y hacía emerger sus energías, mientras que a través de esa intereacción los hombres no sólo experimentaban placer sino que además recibían el don de la visión. Estas mujeres enseñaron al hombre el arte del sexo, el verdadero valor del acto en sí mismo.

En el mundo occidental las doctrinas de la iglesia cristiana han tenido gran influencia sobre el acto sexual y su reconocimiento social; la idea del cuerpo, el seco y la sexualidad como expresiones de lo divino, el culto y la espiritualidad pueden resultar difíciles de comprender incluso para las personas de mente más abierta, y en consecuencia durante muchísimo tiempo se culpó al sexo y a la sexualidad de alejar a las personas de lo divino, mientras que la sexualidad femenina en particular fue considerada como la tentación original que apartó a la humanidad del lado de Dios.

dimecres, 4 de maig de 2011

¿Qué es el amor?, Krishnamurti



Entrevista a Krishnamurti, Brockwood Park, Inglaterra, 30 de agosto de 1977

Me doy cuenta de que el amor no puede existir cuando hay celos; el amor no puede existir cuando hay apego. Ahora bien ¿es posible para mí estar libre de los celos y el apego? Me doy cuenta de que no amo. Eso es un hecho. No voy a engañarme a mí mismo; no voy a fingir con mi mujer que la amo. No sé qué es el amor. Pero si sé que soy celoso y también sé muy bien que estoy terriblemente apegado a ella y que en el apego hay temor, celos, ansiedad; hay un sentido de dependencia. No me gusta depender, pero dependo porque me siento solo; me empujan por todos lados, en la oficina, en la fábrica, y vengo a mi casa y quiero sentirme cómodo y en compañía, deseo escapar de mí mismo. Ahora me pregunto: ¿Cómo he de liberarme de este apego? Tomo eso sólo como un ejemplo.

En primer lugar, quiero zafarme del problema. No sé cómo van a terminar las cosas con mi mujer. Cuando esté realmente desapegado de ella, mi relación con ella puede cambiar. Ella podría apegarse a mí y yo podría no estar apegado a ella ni a ninguna otra mujer. Pero voy a investigar. Por lo tanto, no escaparé de lo que imagino podría ser la consecuencia de estar totalmente libre de apego No sé qué es el amor, pero veo muy claramente, definitivamente sin ninguna duda, que el apego hacia mi mujer; significa celos posesión, miedo, ansiedad; y deseo liberarme de todo eso. De modo que empiezo a investigar; busco un método quedo preso en un sistema. Cierto gurú dice: « Te ayudaré a desapegarte, haz esto y esto , practica esto y aquello». Acepto lo que él dice porque veo la importancia de estar libre, y él me promete que si hago lo que aconseja seré recompensado. Pero veo que de ese modo estoy buscando una recompensa. Veo lo tonto que soy: quiero ser libre y me apego a una recompensa.