dimarts, 31 de gener de 2012

La masturbación a través de la historia, Carlos Suasnavas

"La ciudad de Mileto para esa fecha, se había hecho famosa en todo el Mediterráneo debido al cuero con el que confeccionaban sus consoladores. Tanto así, que Lisístrata, la heroína de la obra homónima de Aristófanes, era una mujer se quejaba amargamente de la escasez de dildos..."
En la actualidad el onanismo o masturbación sigue siendo visto como un tabú y tachado como una actividad vergonzante, pero no toda la vida fue así. En la antigüedad era un acto común, personal y privado (la mayoría de veces), pero jamás denigrante ni prohibido por ninguna ley. No está muy claro desde cuando empezó a ser condenada y vista como algo perverso y amoral, pero de lo que si estamos seguros, es que gran parte de la culpa fue de la iglesia.

En los mitos más antiguos de la Mesopotamia y Egipto, el dios Apsu, o Atúm surgió del "océano primigenio", creándose a sí mismo mediante masturbación, saliva y lágrimas, y de esta forma es que llegó a crear la Vía Láctea. Por eso no es nada raro que las reinas egipcias fueron enterradas hace más de cuatro mil años con todos los objetos que necesitarían en el más allá, entre los que se destacaban la ropa, los peines y sus dildos (vulgarmente llamados consoladores).

Cegado por ti, Markos Arroyo

Hoy he descubierto tu trampa. Te he mirado fijamente a los ojos y esta vez no me has podido ocultar tus atormentadas verdades. 

Por fin te he desenmascarado.

Ahora comprendo por qué una jornada tras otra, al llegar la noche no puedo continuar con mi vida y caigo como narcotizado hasta que pasada la noche me despiertas cálidamente, entonando mi cuerpo y volviéndolo a la vida.

Ahora sé por qué no me permites permanecer despierto por las noches y deleitarme con un firmamento rebosante de alientos lejanos y poderosos como el tuyo.

Lovers go home!, Mario Benedetti


Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.

Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.

Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.
 

dilluns, 30 de gener de 2012

¿Cómo salir, cómo escapar, cómo seguir sin sofocar el llanto? No King but Queen Ludd


Tu vientre no se llevará mi piel.
Otra vez, puedo nadar hacia otro puerto,
hacia otro mar. Otro lugar.
Nuestro sueño nada más. Mil parajes a sembrar.
Massacre Palestina

Ciertas prácticas de deseo y placer se piensan desde una insurrección sexual que propone el cuerpo como lugar de enfrentamiento contra la construcción biopolítica, y reclama formas rupturistas de las funciones sexuales, deconstruyen sistemáticamente, no sólo los condicionantes culturales que operan sobre los mecanismos de elección de objeto sexual sino también las prácticas sexuales del sistema de género hegemónico, y el sistema de género entero que constituye una percepción, es decir, una construcción empíricamente social de lo corporal y de nuestras corporalidades: cómo intercambiamos e interactuamos con lxs demás, cómo tenemos que ser. Los dispositivos de poder no actúan ni por represión ni por ideología. En lugar de represión o ideología, normalización, normas sociales, dispositivos de control. De hecho, los dispositivos de poder ya no se limitan a ser normalizadores, tienden a ser constituyentes (de la sexualidad); no se limitan a formar saberes, son constitutivos de la verdad; no se refieren a “categorías” negativas a pesar de todo (locura y delincuencia), sino a una categoría considerada positiva (sexualidad y Amor-romántico).

El luddismo sexual no tiene programa. Solo cuenta con sus intuiciones y sus juegos. También tiene olfato, tacto y lecturas encarnadas en el cuerpo todo untado de piel. El luddismo sexual comprende que uno de los enemigos más acérrimos es el “amor romántico”. Enemigo de la multiplicidad y de la despersonalización par excellance que no permite ni ver, ni sentir ni apreciar las distintas afectaciones en grados y modulaciones con otras pieles y cuerpos. Enemigo íntimo que no permite salir al exterior, que crea familias, que reproduce códigos, reterritorializa experiencias. Enemigo inmanente a la pareja, al matrimonio, al noviazgo y al Amor-romántico.

Amor y capital. Hacia una reinterpretación de la economía en amores, Orlando Tengri


Las relaciones monógamas y monoamorosas hayan su justificación plena dentro del sistema capitalista en cuanto a que es la propiedad privada lo que prevalece. Más allá de las mercancías también se tiende a pensar en las personas como propiedades, se les mercantiliza y se les corporativiza en instituciones como la pareja exclusiva, el matrimonio y la familia. El individuo uniamoroso tiende a apropiarse de otro individuo uniamoroso, y para marcar como suya la propiedad privada cuenta con los celos que delimitan colindancias con la parcela del vecino.

Quienes participan de estos amores fluctúan las más de las veces entre el nomadismo amoroso y la monogamia serial, ya que en el mejor de los casos y de acuerdo a esta lógica, cada vez que se comprometen las personas pueden pensar que esta vez sí será para toda la vida. Pero la vida es mucho más compleja que las necesidades y los deseos apasionados que caracterizan la etapa de enamoramiento; de esta manera el príncipe azul y la princesa encantada más pronto que tarde comienzan a perder lustre desde el punto de vista de la pareja, quien juzga tal deterioro como anormal y fuera de rango, porque bajada de su pedestal el objeto amoroso ya no se ve tan imponente como antes. Degradado el brillo, es necesario y preferible cambiar de pareja a la rancia opacidad de la propiedad que ha expirado en su fecha de caducidad. El ciclo de los amores se acompleta, intercalado por periodos de soledad, pero ésta espanta, entonces lo mejor es tomar y poseer otra pareja lo antes posible, así el nómada puede moverse sin sentir pena por lo que deja atrás, el compromiso dura mientras dura la relación, que el nuevo propietario se encargue del reciclaje y de arreglar los daños del pasado.

dissabte, 28 de gener de 2012

¿Por qué se cansa de amar el corazón?, Regina Otal (Las princesas mandan)


Entreabrió sus ojos y le preguntó:
—¿Me amarás siempre?
—Hay que darlo todo; si no, mejor no dar nada.

Esos grandes ojos se abrieron un poco más.
—¿Pero dejaremos de seducirnos, de enamorarnos, de cantarnos, de acariciarnos?
—Nadie te puede garantizar que mantendrá esa llama encendida con toda su fuerza toda la vida.

Y porque amor combate, Pablo Neruda


Y porque amor combate
no sólo en su quemante agricultura,
sino en la boca de hombres y mujeres,
terminaré saliéndole al camino
a los que entre mi pecho y tu fragancia
quieran interponer su planta oscura.
De mí nada más malo
te dirán, amor mio,
de lo que yo te dije.
Yo viví en las praderas
antes de conocerte
y no esperé el amor sino que estuve
acechando y salté sobre la rosa.
Qué más pueden decirte?
No soy bueno ni malo sino un hombre,
y agregarán entonces el peligro
de mi vida, que conoces
y que con tu pasión has compartido.

divendres, 27 de gener de 2012

Casi loco, Osho


La desdicha del hombre es que ha olvidado el lenguaje del amor. El motivo de que lo haya olvidado es que se ha identificado demasiado con la razón. No hay nada de malo en ello, pero la razón tiene la tendencia de monopolizar.

Se aferra a la totalidad de tu ser. Entonces sufres los sentimientos, pasan hambre y poco a poco los olvidas por completo. De modo que no paran de encogerse, y ese sentimiento muerto se convierte en un peso muerto; ese sentimiento se convierte en un corazón muerto.

Andre Breton: El amor loco, Fernando Buen Abad Domínguez


No he conocido a ningún hombre que tuviera mayor capacidad de amor, mayor poder de amar la grandeza de la vida, y no se entenderían sus odios si no fuera porque con ellos protegía la cualidad misma de su amor por la vida, por lo maravilloso de la vida. Breton amaba igual que late un corazón. Era el amante del amor en un mundo que cree en la prostitución. Ese es su signo.

Marcel Duchamp


(…) je n"ai pas connu d"homme qui ait une plus grande capacité d"amour. Un plus grand pouvoir d"aimer la grandeur de la vie et l"on ne comprend rien à ses haines, si l"on ne sait pas qu"il s"agissait pour lui de protéger la qualité même de son amour de la vie, du merveilleux de la vie. Breton aimait comme un cœur bat. Il était l"amant de l"amour dans un monde qui croit à la prostitution. C"est là son signe 1.» M.D.

¿Hay lugar para el Amor Loco2 en el Socialismo? ¿Al cambiar la sociedad, cambiará (mejorará) también la forma y el contenido del amar? ¿Y, a esas horas, cuando las emociones anuncien tumultos de novedades qué Amor Loco renovado habremos de aprender a reconocer en nuestras pulsiones revolucionarias? A la Revolución Socialista le es indispensable la palabra “Amor”, su praxis, porque constituye una de las fuerzas más poderosas para ayudar reconciliar a la humanidad consigo misma. He aquí una de las contribuciones más provocativas e indispensables de André Breton a la lucha revolucionaria mundial: El problema del Amor. Cursis abstenerse. “Esta ciega aspiración a lo mejor bastaría para justificar el amor tal como yo lo concibo, el amor absoluto, como único principio de selección física y moral, que puede responder de la no vanidad del testimonio y de los pasos humanos”.

Este “amor” razonado aquí, con el Surrealismo por brújula, es un precipitado de pasiones, concreto y “maravilloso”, (sólo lo maravilloso es bello) cuya dialéctica enigmática de carne y espíritu ofrece poderes exquisitos para transformar al mundo. ¿Alguien lo ha olvidado? Si se aceptara, provisionalmente, una “definición” de “amor” (y para qué sirve definir eso, piensan algunos) hay que recurrir las fuentes esenciales de la vida con su magia, sentidos, unión, elección, sorpresa, desarrollo, juego, pérdida de controles, inquietudes, locuras, derroches, provocaciones, explosiones… dolores. Y lucha de clases. ¿Alguien lo olvidó?

Feminófobos y feminófilos, María Lacerda de Moura


Existe un buen número de anarquistas que consideran en­fáticamente a Kropotkin como a su correligionario y que, en lo que concierne a la esclavitud sexual y amorosa de la mujer, aún están en la luna. Creen, los infelices, que la mujer no es ni debe ser soberana de su cuerpo, sino que su rol estriba en someterse a los caprichos del hombre, concretamente, pertenecer sola y exclusivamente a un solo hombre. No se dan cuenta que opi­nando y accionando así, su manera de proceder es la misma absolutamente que la de los partidarios del matrimonio legal, religioso o civil, siendo que la unión monógama y la familia “indestructible” son la base y el sostén de la Religión, del Esta­do y de la Propiedad Privada.

Me ha sido dado el escuchar a algunos, como Draper y Cantu, cuando hacían el elogio del matrimonio -entendiendo que se trataba del casamiento libre- y atacar el “celibato liber­tino y la facilidad de las afecciones venales”, censurando a los que prefieren la variedad amorosa a “¡las alegrías inocentes del hogar!”. Edificante lenguaje en la boca de un “ácrata”, ¿no es verdad? Y sin embargo, los que así se expresan forman le­giones. A ellos puede aplicarse esta frase lapidaria: “son libertarios que tienen las ideas de mi abuela”.

Examinemos todo esto en detalle. ¿Qué es el casamiento libre? ¿Es que acaso ese sistema de unión no posee todos los inconvenientes y defectos del matrimonio legal, con la excep­ción del ceremonial? ¿O es que no constituye un monopolio amoroso y una cárcel para la mujer?

dijous, 26 de gener de 2012

Una infinita y eterna hoguera donde ardamos de pasión y placer, H.R.Herzen


¿Se puede amar siempre? Sí, sin dudas. ¿Se puede convivir con una persona durante toda una vida y mantener sexo sólo con ella y obedecer las normas de la Santa Madre Iglesia? ¿Necesitas respuesta?En este planeta vivimos y hemos vivido millones y millones de personas que hemos llevado a cabo relaciones sexoafectivas de todo tipo donde ha predominado un modelo generalizado —lo que entenderíamos por común, convencional, ya sabemos de cuál hablamos— que en algunos casos ha despertado las mejores sensaciones durante toda una vida en convivencia y en otros ha provocado los más dolorosos sentimientos hasta que la muerte o el asesinato o el suicidio separó a esas dos personas. Hasta aquí, nada nuevo.

A mí me encanta el arequipe y, aunque la ciencia y las matemáticas dirán que es posible, no me como un tarro de medio kilo en un solo día porque no me da la gana. Me gusta que me dure y que otras personas lo disfruten, aunque me obsesiona el dulce no me quiero empalagar y prefiero compartirlo. No quiero aburrirme de comer arequipe y por eso también lo hago de diferentes maneras: con pan, con bocadillo, en un pastel, en una bonita espalda, helado, mezclado con chocolate... Si estuviera en una isla desierta lo racionaría al máximo para disfrutarlo hasta el fin de mis días; siempre que puedo tengo en mi nevera, en mi mesilla de noche o en un bolsillo durante un viaje y lo muerdo poco a poco.

La ciencia lo comprobó: el amor existe


Un equipo de la Universidad Stony Brook en Nueva York ha descubierto el verdadero amor. Mediante una serie de escáneres cerebrales han demostrado que un pequeño número de parejas respondieron con mayor e igual pasión tras 20 años de relación como el primer día, la misma situación que tienen las parejas que empiezan una relación.

Según publica Times Online, a pesar de que el amor y el deseo sexual va disminuyendo con el paso de los años, los científicos han revocado estas conclusiones dando a conocer que el amor puede ser para toda la vida.

El amor no existe, según las matemáticas

Un científico español elabora un modelo teórico que sugiere que las relaciones sentimentales duraderas y satisfactorias son prácticamente imposibles


Pinche para ver la ampliación



El matemático ruso Lev Pontryagin, fallecido en 1988, nunca imaginó que su teoría del control óptimo, alumbrada para solucionar un contratiempo con un avión de combate soviético, se emplearía para explicar por qué en España hay un divorcio cada 80 segundos. Pero el profesor José Manuel Rey, de la Universidad Complutense de Madrid, lo ha hecho. Y las matemáticas han hablado: "Tener una relación sentimental duradera y satisfactoria es imposible, salvo contadas excepciones". 

Love sucks, Ludditas sexuales

Ni bien imaginamos que alguien es responsable por nuestra existencia...
y le atribuimos la intención de nuestra existencia, nuestra felicidad o miseria,
corrompimos nuestra inocencia de devenir
Nietzsche
Vivir la diferencia es una cuestión de grados, es -al decir de don bigote- atreverse a caminar en el desierto, a vivir una vida de peligro, a poner el cuerpo y los sentimientos en riesgo. Desertar, desistir. Vivir la diferencia es como caminar por una cuerda por encima del abismo -abgrund-. Al hacerlo negaremos las fuerzas reactivas que nos tiran hacia abajo. Ya no más juicio y castigo, ya no más la lógica de víctimas y victimarios.
Pero para andar por el desierto hace falta coraje, valor, porque vivir la diferencia es vivir en ninguna parte, es vivir por fuera de la humanidad, fuera de su moralidad, en independencia de ella, y su binarismo de clase, de género, por fuera de las instituciones, fuera del odi et amo. Es vivir contra la humanidad, sobre la hostilidad general porque quienes despertamos somos la pesadilla de quienes aun duermen.

Andar significa cuestionar nuestros valores y nuestros deseos constantemente. Dejar la angustia -el malestar de la cultura- en pos de las fuerzas vitales. Vivir sin estructura, sin inscripción en la trascendencia de la moral. Sin AmoR, mucho menos sin enamoramiento. Sin Amo-R.

Devenir hiperbórea, que viene a querer decir no necesitar ya del Estado, no necesitar ya de las instituciones (el AmoR y la pareja son instituciones vs. la amistad y la afinidad que son acuerdos contingentes y temporarios basados en fuerzas productivas y deseos positivos). El AmoR Romántico y la pareja crean jerarquías. ¿Acaso no era obvio? Ellos son los jerarcas que dictan quién sube primero al bote salvavidas y reparten las plazas de salvataje. Son los pontífices que crean una moral basada en lo individual y en una ficción del espíritu que justificará su accionar en forma de anillo: te elijo a vos de entre todas porque te lo mereces y te lo mereces porque te elijo a vos. 

La historia más bella del amor, Dominique Simonnet y otras autoras (Fragmentos)

... La locura de nuestro tiempo es querer vivir el amor de manera permanente, con toda su intensidad, sin sombras y sin nubes. El amor se ha sobrevalorado. En cuanto al sexo, se ha convertido en nuestra nueva teología. Sólo se habla de eso, y se habla mal, con vulgaridad y complacencia. La única arma de que disponemos hoy contra todo ello es la risa. Sí, más vale reír.

El amor no es democrático, no responde ni a la justicia ni al mérito. Sigue siendo del orden de las preferencias, es decir de la elección inducida por un ser en detrimento de otro. ¿Por qué enamorarse de una y no de otra? Porque una te hace temblar y en cambio otra te deja fría? Y es posible enamorarse de una basura que te volverá loca de dolor. En el 68 murió el angelismo del deseo y del sentimiento, la idea de que todo lo relacionado con el sexo es maravilloso. Hoy sabemos que el amor conlleva dependencia, abyección y servidumbre tanto como sacrificio y transfiguración. Tenemos que volver a descubrir esta complejidad del amor.

Pascal Bruckner

¿Desear es amar? ¿Se puede amar sin deseo? ¿Desear sin amar? ¿Debemos creer en el gran amor que se inscribe en la temporalidad? ¿O hay que resignarse a vivir en la incertidumbre acerca de los sentimientos propios?...

El amor sería ese modo de relación que nos permitiría comprender mejor al otro, sentirlo interiormente, una especie de poder mental, una manera de borrar la frontera entre el sí mismo y los otros, una manera de hallar una forma de armonía.

dimecres, 25 de gener de 2012

Instrucciones para cambiar el mundo, Subcomandante Marcos


INSTRUCCIONES PARA CAMBIAR EL MUNDO

I. Constrúyase un cielo más bien cóncavo. Píntese de verde o de café, colores terrestres y hermosos.

Salpíquese de nubes a discreción.

Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso. Reúna hombres y mujeres, hábleles despacio y con cariño, ellos empezarán a andar por sí solos. Contemple con amor el mar. Descanse el séptimo día.

Te amo... pero soy feliz sin ti, Jaime Jaramillo



Nuestros miedos no detienen a la muerte, sino al amor y a la vida. El miedo con todo su poder, no puede vencer ni detener a la muerte, pero sí puede detener al flujo de la vida que nos conduce a la paz interior.


Jaime Jaramillo, en su libro Te amo… pero soy feliz sin ti propone una serie de herramientas sencillas y eficientes que han sido probadas por personas de diferentes culturas, edades, religiones, etc. y que ayudan a recuperar la consciencia y a evitar sus dos grandes enemigos, los apegos y el miedo. Una idea fundamental es que la solución a estos dos últimos no está en el exterior, no depende de nada ni nadie, sino que está en el interior de cada una. “Recuerda siempre que donde pones tu mente, allí estará tu corazón”.
El apego implica que dependemos psicológica o emocionalmente de otras personas o de ciertas cosas. Supone que depositamos en ellas nuestra felicidad y empezamos a vivir condicionados. La felicidad pasa a estar en el exterior, en manos de otras personas. “El apego se nutre del miedo y estos miedos son el origen de todo el sufrimiento humano; debido a estos miedos, desarrollamos un sistema de autodefensa o negación persistente que nos lleva al autoengaño”.
Existen tres tipos de apegos que pueden tener diferentes manifestaciones e intensidad a lo largo de nuestra vida. El apego afectivo, que se puede confundir con el amor y se muestra con mayor intensidad en las relaciones de parejas o ante la muerte de un ser querido, implica que convertimos a la otra persona en la razón de nuestro ser. El apego material supone centrar la felicidad en el tener, poseer y ostentar; lo que lleva a creer que valemos más por lo que tenemos que por lo que somos. El apego ideológico, las creencias falsas y los fanatismos extremos, están en la base de los peores pasajes de la historia y es el origen de guerras y rivalidades. “La solución está en tus manos. No importa cuál sea tu situación; realmente, la solución es la misma para todos, y cada una tendrá que recorrer su propio camino”. Se trata de despertar, de elegir y decidir salir del estado de inconsciencia en el que te encuentras.



El amor, Eduardo Galeano


En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.

—¿Te han cortado?— preguntó el hombre.
—No —dijo ella—. Siempre he sido así.

Él la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Y dijo:
No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la hamaca y descansa.

Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía: —no te preocupes.

dimarts, 24 de gener de 2012

Mi amor, Ian Welden


Mi amor
es un amor tranquilo
como el agüita
que brota sonriente
de la piedra.
Cuando yo, caminante,
tengo sed, hambre o locura
mi amor es un gorgojeo
que madruga
para alcanzar a mostrarme la luna
blanca y serena en su retirada.
Mi amor
es como una caracola nocturna
extraviada en la íntima soledad
del universo.
Mi amor
es una sombra desvelada
que encuentra su rumbo
en la selva húmeda
entre tus piernas.
Mi amor no es un deja vu
sino un templo
donde mis huracanes
son apaciguados
con la cálida destreza
de nuestro amor.

Publicado en milagroswelden

Hablar de sexo, deseo o placer en la época clásica, Michel Foucault



Siglo XVII: sería el comienzo de una edad de represión, propia de las sociedades llamadas burguesas, y de la que quizá todavía no estaríamos completamente liberados. A partir de ese momento, nombrar el sexo se habría tornado más difícil y costoso. Como si para dominarlo en lo real hubiese sido necesario primero reducirlo en el campo del lenguaje, controlar su libre circulación en el discurso, expulsarlo de lo que se dice y apagar las palabras que lo hacen presente con demasiado vigor. Y aparentemente esas mismas prohibiciones tendrían miedo de nombrarlo. Sin tener siquiera que decirlo, el pudor moderno obtendría que no se lo mencione merced al solo juego de prohibiciones que se remiten las unas a las otras: mutismos que imponen el silencio a fuerza de callarse. Censura. Pero considerando esos últimos tres siglos en sus continuas transformaciones, las cosas aparecen muy diferentes: una verdadera explosión discursiva en torno y a propósito del sexo.

Pequeñas intuiciones para una ecología libertaria de las afectaciones, Ludditas sexuales




Decirle que sí al sexo no es decirle que no al poder
Michel Foucault
I
Como ludditas sexuales que se precien creemos que los juegos de placer y deseo y la capacidad de afectación son fuerzas fundamentales, actividades con el potencial de fortalecer los vínculos, mejorar nuestras vidas, abrir la consciencia del espíritu, incluso cambiar el mundo.
Creemos que cada juego de contra- placer/deseo tiene el potencial puede ser una fuerza positiva y creativa en nuestras vidas y nuestros ecosistemas. Una afirmación.
Tenemos mucha voluntad de poder (capacidad de afectación) y queremos compartirla, porque nos da alegría compartir el cuerpo, hace que el mundo sea un lugar más excitante.
II
Somos aventureras y nos preguntamos ¿Acaso tener menos sexo y con menos cuerpos es más virtuoso que tener mucho con muchas? Nuestra ética no se mide por el número de personas con las que hemos cogido, sino por el cuidado con la que las hemos tratado y nos hemos dejado tratar. Nos juzgamos a nosotras mismas por nuestros intentos (muchos fallidos) de vivir hoy de una manera más ética, menos esencial, y más libre. Vivir hoy como nos gustaría fuera el mañana.
III
La economía que mueve al mundo nos hace creer que no hay suficiente para todas. Nos hace creer que si algo es muy bueno –como el sexo con alguien- debo conservarlo solo para mí porque luego no habrá más. Que si comparto lo que tengo, me resto algo en mi economía individual.
Nosotras sabemos poco de economía, pero tenemos intuiciones. Suponemos que más juegos de placer pueden brindar más deseo, suponemos que más juegos de placer pueden brindar más conexiones, más cobertura emocional, más amistades. “Puede” viene a significar “tiene el potencial de”. Hay que ponerlo en acto.
Nosotras las ludditas sexuales creemos en una economía que sea holística y ecológica, una ecología sexual colectivista, del compartir los cuerpos y los sentidos, como deseo positivo y opuesto a esta economía imperante de la hambruna de la monogamia y del miedo.
Nuestra economía se mueve por afinidades…El mundo y la vida en él tiene el potencial para que podamos construir múltiples compañías, compañeras, y acompañantes. Un bosque de fluidos palpitantes porque tenemos como post-humanas la capacidad para que haya suficiente sexo, afinidad, apoyo mutuo, contención y nutrientes alrededor de nuestro suelo fértil que devengan relaciones afectivas relevantes.
Las relaciones afectivas y las sexuales no son balances de contabilidad: no hay debe, no hay haber, no se pasan bienes de una columna a la otra. Es solo recordar lo que sí obtenemos en la ecología de la botánica afectiva que entablamos con esos cuerpos con quienes nos estrechamos. Recordemos lo conmovedor del encuentro afectivo entre quienes existimos y tratemos de afectarnos alegremente con alguien más. Alegre no es desafectadamente, o sin conflictos. Sin confictos, solo la muerte.

dissabte, 21 de gener de 2012

¿Qué tal empezar a cumplir tus fantasías antes de tiempo?, H.R.Herzen


Siempre he confiado en las personas a quienes les gusta jugar a ajedrez y casi lo hago ciegamente en quienes hacen de la bicicleta su vehículo cotidiano. Confío en la sencillez y en la calma, en el silencio y la facilidad de elección y tengo la seguridad de que la mayoría de personas tienen esas cualidades pero no las muestran o no las conocen todavía. Me aburren quienes se llenan de excusas y para cada solución buscan un problema.

Me enamoran quienes corren hasta el final de sus fuerzas por conseguir un pan caliente relleno de chocolate; me encantan las personas que se atreven a caminar descalzas por la selva sorteando hormigas devoradoras; suspiro por valientes que duermen entre fieras aunque tengan que taparse la cara con sábanas de princesa; me despiertan los deseos más bellos quienes tienen la capacidad de bañarse desnudas aun con el riesgo de ser revolcadas por olas gigantes.

Lo del ajedrez no es banal. Jugar con otras personas sirve para conocerlas mejor y saber cómo actúan y resuelven sus encrucijadas. El ajedrez no es más que el mapa de la vida donde tácticas y estrategias se revuelcan en un tablero limitado a 64 cuadros con alto contraste que condensan infinitas posibilidades que se abren y cierran como acordeón.

No hay suficiente arequipe, Mila Mores


Ayer un cangrejo me atacó en la madrugada
y me dejó un mensaje:
«Mi sueño es que sueñes conmigo».
Yo solo sólo soy un pirata sin rumbo,
a tu lado soy bocadillo con arequipe
y la ropa me molesta más que de costumbre
aunque aseguro mi lado de la cobija 
para que no me la robes por la noche.
Cuando puedo me río en tu volcán de lodo
y despliego mi vela en tu río
para que la otra vela no se apague.
Cuando bailo vallenato en tu hamaca
se multiplican las pecas de tu cuerpo
y es que no hay suficiente arequipe
para untarte una y otra vez
y lamerte una y otra vez,
una y otra vez,
una y otra vez.

divendres, 20 de gener de 2012

El lugar de la mujer y su deseo, Lidia Deutsch

La semana pasada se realizó en Israel una marcha contra el fanatismo judío ultraortodoxo. Una nena de ocho años fue la protagonista involuntaria de esta disputa que se libra actualmente en Israel (que algunos llaman religiosa). Camino a la escuela fue agredida, escupida y llamada "prostituta" por un grupo de religiosos ultraortodoxos, por  "vestirse impúdicamente" según ellos . Casi a diario, docenas de hombres con sombreros negros gritan y acosan físicamente a las niñas que van a la escuela.
Días atrás, hombres de negro le gritaron a una mujer que viajaba en el mismo ómnibus que ellos, e intentaron hacerla bajar. La argumentación religiosa sostiene que las mujeres deben ser separadas de los hombres, porque podrían despertar su apetencia sexual.

dijous, 19 de gener de 2012

Sexualidad de mamíferos: Humanos y bonobos los más gozadores, Francisca Martín-Cano Abreu



En la Prehistoria y en culturas primitivas maternales hasta hace poco, la sexualidad femenina estaba muy desarrollada: la mujer podía disfrutar de la sexualidad desde la infancia, a solas (masturbación con la mano o con falos artificales) o acompañada tanto de chicas como de chicos (se permitía la bisexualidad y la promiscuidad).

Las dos características que diferencian profundamente la conducta sexual entre humanos y entre animales mamíferos, son la frecuencia de actos sexuales y la posibilidad de violencia sexual.

1. De forma que, mientras entre los humanos las relaciones sexuales son muy frecuentes y reiteradas, característica que compartimos con otra especie animal: los bonobos, en la mayoría de especies animales las relaciones sexuales son inusuales.

2. Y mientras que entre los animales no existe violencia sexual del macho sobre la hembra, en la especie humana existe en exclusiva la posibilidad de violencia sexual: el varón puede violar a la mujer.

Amor salvaje, Luis Zalamea


¡Ah, qué nidada de caricias salvajes descubrí!
Guardadas en tu bosque desde el alba del mundo,
esperaban la mano que llegara a arrancarlas,
la mirada que las volcara sobre tus venas todas,
el temblor que iniciara tu espasmo y tu locura.

Vaivén en tus pupilas despertadas,
ojos que danzan al ritmo de los hombros,
larga piel en su raíz estremecida,
la ansiosa estalactita del deseo,
caracol que se incrusta en las orejas;
tus ojos súbitos, terribles. ¡Ah tus ojos!
Y locura, embeleso y más locura.

¡Pantera que se escapa, cervatilla rendida,
la sierpe envolvente de tus brazos,
abrazo de mil lianas zarpadoras,
largo césped donde los senos nacen,
ensenada candente de los muslos,
playa con la blanca tersura de tu vientre.
Y locura, ternura y más locura.

Cadencia resonante de músicas selváticas,
tambor noctambulario suena sobre tu espalda,
la flauta imperceptible del suspiro,
largos gemidos de destrozados labios,
y el grito sempiterno tan guardado,
al fin la noche rompe en agudos pedazos.
Y locura, cadencia y más locura.

Cavernas, grutas, lagos, musgos leves;
hongos colgantes, zarzas en tu boca;
frutos ignotos, zumos descubiertos;
mieses en la alborada, sed que ya se apaga;
venas que se rebelan, sangre libertada;
yegua ululante, jinete que espolea.
Y locura, locura y más locura.

¡Ah qué nidada de caricias salvajes descubrí!
¡Y qué voces intactas en tus prístinos fondos!
¡Y qué flores que se abren al tacto de mis manos!
Salvaje mía; ¡ámame así, envuélveme en tu bruma!
¡Y bebamos del manantial de esta locura primitiva!

La libertad antes que el amor entre Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre


La libertad antes que el amor. Su amor con Beauvoir era el amor necesario. Y todos los demás eran los amores contingentes. De toda esta complicada historia, nos quedamos con la costumbre que adoptaron durante la década de los cincuenta de pasar septiembre y octubre en Roma.

Jean-Paul Charles Aymard Sartre (1905 - 1980), conocido como Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir (1908 - 1986) eran diferentes a la sociedad que les rodeaba es una obviedad, pero baste recordar que Sartre, el prestigioso filósofo y escritor francés, exponente del existencialismo, fue seleccionado como Premio Nobel de Literatura y lo rechazó explicando en una carta a la Academia Sueca que él tenía por regla declinar todo reconocimiento o distinción y que los lazos entre el hombre y la cultura debían de desarrollarse directamente, sin pasar por las instituciones. 
El padre de Sartre murió de fiebre cuando él tenía 15 meses, y su madre lo crió con ayuda de su abuelo, Charles Schweitzer, quien enseñaría matemáticas a Jean-Paul y le introduciría desde muy joven a la literatura clásica. 

Estudió en París en la École Normale Supérieure, donde conoció en 1929 a Simone de Beauvoir mientras estudiaban un postgradurado de filosofía. Había mucha competencia pero el quedó el primero y ella la segunda. Sartre siempre admiró su capacidad de trabajo y le llamaba “castor” porque una de las primeras frases que dijo a Beauvoir due “usted trabaja tanto como un castor”. 

Dime cómo amas y te diré quién eres, H.R.Herzen


El amor, esa historia, la más bella, es la que pretende relatar Dominique Simmonet a través de diferentes entrevistas en La más bella historia del amor. Explica que la historia del amor es la historia de la liberación de los yugos sociales y religiosos para reivindicar el derecho al amor y que las revoluciones han sido enemigas del amor porque el amor es la revolución dentro de la revolución, la conquista de la libertad total y el derrumbe de la jerarquía: el amor es demasiado revolucionario para la Revolución con mayúsculas.

Aparentes contradicciones y paradojas persiguen lo que debería ser lo más bello y acaba siendo lo más trágico y dramático. Cómo conseguir un triángulo ideal entre amor, sentimiento y placer es la pregunta constante. Mientras todos los poderes públicos han pretendido controlar el amor y regular el matrimonio parece que hoy en día deseamos al mismo tiempo amor loco y seguridad, monogamia y sexo con otras personas, lo queremos todo y ¡ahora!. A su vez, soñamos con un amor sencillo y libre, pero le tememos y huimos: vuelta a empezar...

dimecres, 18 de gener de 2012

Encargo, Julio Cortázar

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que
vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni
guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.


Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.


Baubo, diosa obscena de la risa curativa

Es importante para la mujer su naturaleza sensorial. Esta naturaleza reacciona a los estímulos sensoriales: la música, el movimiento, la comida, la bebida, la paz, el silencio, la belleza, la oscuridad. La conciencia sensorial incluye la sexualidad, aunque no se limita a ella.
Mucho podría decirse acerca del uso y el abuso de la naturaleza sensorial de las mujeres y acerca de la manera en que ellas y los demás reprimen sus ritmos naturales o intentan apagarlos por completo. En la época moderna apenas se ha presentado atención a esta expresión sensorial de las mujeres.
Hay una aspecto de la sexualidad de las mujeres que en la antigüedad se llamaba lo obsceno sagrado, no con el significado con que hoy utilizamos esta palabra, sino con el de sexualmente sabio e ingenioso y se tributaban a las diosas unos cultos dedicados a la sexualidad femenina.
La idea de la sexualidad como algo sagrado es esencial para la Mujer Salvaje. Había en las antiguas culturas femeninas unas diosas de la obscenidad, pero el lenguaje, por lo menos en castellano dificulta la comprensión de estas diosas.
“Obsceno”, proviene del hebreo antiguo Ob, con el significado de “maga”, “bruja”. Subsisten en todas las culturas mundiales vestigios de cuentos que han sobrevivido a las distintas purgas. En ellos se nos dice que lo obsceno no es vulgar, ni sucio.

Para reír hay que poder exhalar el aire e inspirar en rápida sucesión. Se sabe por la quinesiología y otras terapias corporales, como el Hakomi, que el hecho de inspirar nos hace experimentar sensaciones y que, cuando no queremos sentir nada, contenemos la respiración. Cuando se ríe, la mujer respira libremente y, al hacerlo, es posible que empiece a sentir sensaciones no autorizadas. La importancia de estas antiguas diosas de la obscenidad queda demostrada por su capacidad de soltar lo que está demasiado tenso, borrar la tristeza, provocar en el cuerpo una especie de humor que no pertenece al intelecto sino al cuerpo.
Hay un cuento que ilustra este concepto. El cuento de Baubo, diosa de la antigua Grecia, diosa de la obscenidad. Sólo existe una referencia a esta diosa, lo cual parece indicar que su antiguo culto fue destruido y quedó enterrado bajo la estampida de las distintas culturas conquistadoras.

El temblor, José Angel Valente


La lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz, bajar,
lamer el eje vertical,

contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.

Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.

Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas
del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorre
y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.

La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.

Cuando el sexo es adicción, Aloyma Ravelo


De acuerdo al comentarista estadounidense, Martin Hutchinson, habría que hacerse la pregunta siguiente: ¿Es una condición psicológica genuina o una excusa fácil?



Según se puede apreciar sin grandes esfuerzos, se pretende sumar el sexo a esa lista de adicciones que aniquilan a la gente, como es el juego de azar, el frenético afán de consumismo, las drogas, y otras dependencias que se hallan en la lista de cuestiones a las que algunos pacientes dicen tener una profunda sumisión psicológica.

En los Estados Unidos, particularmente, señala Martin, es una condición que empieza a tomar alcance y propaganda con ciertas celebridades a quienes han ingresado en clínicas muy costosas para ser tratadas por su necesidad de sexo compulsivo.

Cada ciudad puede ser otra, Mario Benedetti

Los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Jaime Sabines

Cada ciudad puede ser otra
cuando el amor la transfigura
cada ciudad puede ser tantas
como amorosos la recorren

el amor pasa por los parques
casi sin verlos amándolos
entre la fiesta de los pájaros
y la homilía de los pinos

cada ciudad puede ser otra
cuando el amor pinta los muros
y de los rostros que atardecen
unos es el rostro del amor

y el amor viene y va y regresa
y la ciudad es el testigo
de sus abrazos y crepúsculos
de sus bonanzas y aguaceros

y si el amor se va y no vuelve
la ciudad carga con su otoño
ya que le quedan sólo el duelo
y las estatuas del amor.