dijous, 7 de juliol de 2011

No esperaré a ningún tiburón para decirte lo que te quiero, H.R.Herzen



Y rebusco entre los sueños y ya no te encuentro: sólo hay huecos. Y mientras tanto, miro desde la ventana la vida pasar, me tatúo, me pongo piercings que ahuyentan y río y río y río sin parar, y beso y beso y beso sin pensar. Y tanteo la posibilidad de que no me pase lo de siempre; y necesito que no me pase lo de siempre, y necesito que no me pase lo de siempre; y necesito que no me pase lo de siempre: es que ya me conozco el final de todas las películas. Necesito la mirada, la piel desnuda, la caricia, la compañía y la complicidad; a cambio he de desterrar el reclamo, la mirada inquisidora, el supuesto paranoico, la cerrazón mental.

El cambio no es automático y las teorías son muy bonitas. Además, los genes —que no ayudan para nada— son implacables y la sociedad patriarcal un laberinto indescriptible que golpea y golpea y golpea a las más indefensas y les cambia la vida para siempre. Y no es que un grito con todo nuestro ser vaya a revertir la situación, pero un aullido, alarido, bramido, chillido o rugido en medio del bosque capaz de tumbar muros puede anclar la vida a la mirada firme y la cabeza alta. El perdón es un camino con demasiados espejos, nunca un puerto de llegada.


Entonces sientes que repites repetidamente situaciones que no quieres vivir y te pierdes en un laberinto del cual ya conoces la salida. Una relación conmigo no va a ser mayor cosa especial si aplicas la normas, el código o la ley. Garantizo dolor, incomprensión y molestia, aunque siempre aspiro que en menor proporción que alegría, amor y cariño. Las montañas rusas son así, a veces suben y otras bajan; las subidas nos parecen empinadas y laaaaaargas, y la extrema sensación de las bajadas se esfuma en un instante cuando empezamos a subir. Memoria de pez, gato en el vientre.

Y por si no fuera poco, me toca cargar el estigma de expresar pública y abiertamente, en cualquier escenario y tarima, la postura poco normativa que defiendo e intento aplicar sobre las relaciones sexuales y afectivas. Y no eres la primera persona, en eso no eres tan original: siempre se piensan que tengo sexo cada día, cada tarde, cada noche de cada lunes, cada martes, cada miércoles, cada jueves, cada viernes, sábado y domingo... con una persona diferente... y la realidad es que me masturbo cada día más —especialmente los viernes, sin pensar si está bien o mal o si hay que hacerlo de una manera o de otra— y tengo menos sexo con personas diferentes. Prefiero el abrazo cariñoso sin orgasmos o la eyaculación precoz con risas.

No te preocupes; tampoco esperaré a ningún tiburón para decirte lo que te quiero y lo que me gusta estar a tu lado, porque ya lo he hecho muchas veces, hablando, riendo, jugando, apoyándote, visitándote, llamándote, durmiendo a tu lado, compartiendo mi cuerpo contigo y disfrutando del tuyo. Si quieres más, pues algunas veces no sé como hacerlo, lo siento. Otras, tengo que reconocer que soy así, discúlpame de nuevo, genero ese tipo de relaciones, así me ha ido en la vida. Contigo he intentado cambiar algunas cosas pero a veces pienso que no quiero cambiar; y no es por ti: soy así. Qué triste, ¿verdad?

Por mi parte, no te voy a hacer reclamos: nunca te he reclamado que dejes de hacer nada por estar conmigo, nunca; ni reclamo sobre tu manera de ser, de vivir las relaciones, sólo la sufro en extraño silencio y exijo que me dejen ser como soy. Mi honesta intención de no querer hacer daño a nadie —y mucho menos a personas amadas y apreciadas— me exculpa de tus reclamos y acusaciones.

Por si quedaban dudas, reconozco claramente que no soy apto para mantener una relación "estable" o "de pareja" con nadie; ni quiero ni soy capaz de hacerlo y, además, nunca sigo los manuales. Siempre me han cuestionado porque soy "muy racional" —me conozco la mayoría de diálogos al uso— y defiendo que, más allá de la extrema pasión que me acerca a otros amores y romances, la racionalidad tiene que guiar el barco: hay quien ni se da cuenta que mi vida es pura pasión racionalizada...

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