dimarts, 13 de gener de 2009

Amor líquido, Zygmunt Bauman


La abundancia y aparente disponibilidad de experiencias amorosas llega a alimentar la convicción de que el amor es una destreza que se puede aprender y que el dominio de esa materia aumenta con el número de experiencias y la asiduidad del ejercicio. Incluso se puede llegar a creer que la capacidad amorosa crece con la experiencias acumulada, que el próximo amor será una experiencia aún más estimulante que la que se disfruta actualmente, aunque no tan emocionante y fascinante como la que vendrá después de la próxima...

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