dijous, 24 de desembre del 2009

Aprendiendo, J.L Borges


Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende que el amor no significa acostarse.
Y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que, si es demasiado, hasta el calor del Sol puede quemar.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende ... y así cada día.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien, porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás con una persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados y que quien no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de falsas amistades.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, es muy probable que la amistad jamás sea igual.
Con el tiempo te das cuenta que aun siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el sendero del mañana no existe.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen, ocasiona que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás a los que se marcharon.
Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba ya no tiene sentido.
Pero desgraciadamente, sólo con el tiempo...

dilluns, 21 de desembre del 2009

Bienvenidx a casa, Altimira

Anoche soñé que volvías. Nos encontrábamos en la plaza de la estación, donde solíamos quedar. Esta vez no estabas sentadx en el banco donde acostumbravas a esperar sino que de pie te mostrabas inquietx y cierta prisa te inundaba ... alguien te perseguía ... y yo te ayudaba a escapar.
Sin apenas disfrutar de nuestro encuentro empezamos a correr por el callejón que lleva hasta la puerta del parque, entrando para escondernos entre los arbustos sin tocarnos y casi sin hablar te quedaste escondidx mientras yo salía a caminar unos metros alejadx de tí para captar si había peligro alguno.
Hoy al recordarlo me pregunto de quién huías y cuestiono la utilidad de mi ayuda.
A veces nos vamos de este mundo sin conocer y aceptar a nuestro verdadero ser interior. Agarradxs a ciertas ideas o vistiéndonos con determinados comportamientos podemos llegar a pasar toda una vida sin disfrutar de quien realmente somos.
De entre todos los miedos existentes puede resultar aterrador el que produce reconocerse a unx mismx. Empezando porque no nos han enseñado a conocernos y acabando con el típico "¿esx soy yo?" ... amar a nuestra propia esencia nos ayuda a liberarnos de molestas huídas sin sentido que no hacen más que alargar el encuentro definitivo de una vida plena.
Gracias por ser mi espejo.

dimecres, 9 de desembre del 2009

¿Siempre fue así?

Cuestionar lo establecido comporta problemas, discusiones y acabar recurriendo al siempre fue así. Para ilustrar el tema del «siempre fue así», nada mejor que un par de historias:

1.-Eduardo Galeano
Cuenta una leyenda popular que supo haber una vez un cuartel militar junto a un pueblecillo cuyo nombre no recuerdo, y en medio del patio de ese cuartel había un banco de madera. Era un banco sencillo, humilde y blanco. Y junto a ese banco un soldado hacía guardia. Hacia guardia noche y día. Nadie sabía por qué se hacía la guardia junto al banco, pero se hacía. Se hacía noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación todos los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó: la tradición es algo sagrado que no se cuestiona ni se ataca: se acata. Si así se hacía y siempre se había hecho, por algo sería. Así se hacía, siempre se había hecho y así se haría. Y así siguió siendo hasta que alguien, no se sabe bien qué general o coronel curioso, quiso ver la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar se supo. Hacía 31 años, 2 meses y cuatro días un oficial había mandado montar guardia junto al banco, que estaba recién pintado, para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca.

2.-Monos y Plátanos

Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.

dimarts, 8 de desembre del 2009

De la alegría de vivir, Patricia Stokoe


No hay un momento de culminación sin otro que haya sido de descenso. Si yo pienso en mi vida, puedo ponerla en esa famosa curva de la física: es una vida no plana, no chata, no solamente de estar arriba en la cumbre de la felicidad, ni tampoco en el abismo de la angustia permanente. Siempre hay dudas. No se puede vivir sin dudas, sin caos, porque de allí sale un nuevo orden.

Es el caos creativo de la vida. Yo creo que frente a las trabas, frente a las dificultades, allí uno está a prueba: si va a salir, si no va a salir y como va a hacerlo, hay muchos dichos de grandes sabios, como aquél que dice que cuando estés sobre la ola no te olvides de que, en algún momento vas a bajar, y cuando estés allí abajo recuerdes que está la posibilidad de subir. La vida es una curva permanente. Pienso que es un error querer fijar un momento: la vida es movimiento. ¿Cuál es la energía que me va generando cada momento? Esa es la auténtica alegría de la vida y no la búsqueda del “estar alegre”.

dijous, 3 de desembre del 2009

Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas, Jesús Lizano




A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños, curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva;
el día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
dentro de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas;
vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.

diumenge, 22 de novembre del 2009

La sexualidad y el funcionamiento de la dominación, Casilda Rodrigañez

(...) Además de tejido muscular hace falta el deseo sexual y un determinado desarrollo de la sexualidad de la mujer; por eso no podemos conformarnos con el útero de los ginecólogos ni con la tecnología médica que consagra la maldición divina de parir con dolor. Porque ahí está la gran diferencia. El útero de una mujer que no ha sido sexualmente reprimida desde la infancia, funciona perfectamente, produciendo placer y no dolor; pero el útero de una mujer cuya sexualidad se ha paralizado desde niña, funciona de una manera patológica y con dolor.

(...) Desde niñas nos dicen que la regla duele y los partos mucho más. La información que se da es que para dilatar el cuello del útero para que nazca un bebé, hacen falta unas contracciones muy fuertes, y que eso es inevitable que duela. Sin embargo, para Frederik Leboyer las llamadas contracciones de dilatación "inevitables" del parto son algo altamente patológico y no normal:

¿Qué hace sufrir a la mujer que da a luz? ... la mujer sufre debido a las contracciones... unas contracciones que no acaban nunca y que hacen un daño atroz, ¡pero son calambres! todo lo contrario de las "contracciones adecuadas". Qué es un calambre? Una contracción que no cesa, que se crispa y se niega a soltar su presa y, por lo tanto, no "afloja su garra" para transformarse en su contrario: la relajación en la que normalmente desemboca. En otras palabras, lo que hasta ahora se había tomado por contracciones "adecuadas" eran contracciones altamente patológicas y de la peor calidad. ¡Qué sorpresa! ¡Qué revelación! ¡Qué revolución en ciernes!

El parto duele porque los músculos uterinos de las mujeres que crecen con el útero inmovilizado, no desarrollan la capacidad de distensión y la fuerza que debieran tener. Los músculos que no se usan se atrofian y se agarrotan; y viceversa, todo el mundo sabe los entrenamientos constantes y los ejercicios que hace cualquier deportista para desarrollar y mantener a punto su esqueleto muscular. Y también sabemos lo que duele extender un músculo rígido contracturado. Es el dolor que vulgarmente conocemos como "calambre", como dice Leboyer. Y calambres son las "contracciones de dilatación" que tanto hacen sufrir a las mujeres. Algo patológico, no normal. Porque parir, gracias a la represión de la sexualidad de la mujer, a la anulación de su sexualidad desde su infancia es, en efecto, como cavar una zanja con un brazo que hubiese permanecido inmovilizado durante toda la vida hasta ese momento, después de haber vivido sin saber que se tenía ese brazo ni para qué servía; o sea. Fuera de nuestra conciencia; un brazo cuyos músculos, en el momento de coger la azada para cavar, están rígidos y contracturados.

Descargar el libro La sexualidad y el funcionamiento de la dominación
 

dimarts, 17 de novembre del 2009

No me lo saco de la cabeza, H.R.Herzen



A veces, demasiadas, siento que voy por un río en un bote agujereado con el que no hay opción de remar hacia ningún lugar pues no hay remos y la corriente manda. Mientras el agua sube de nivel, el único propósito es patalear o bracear contracorriente con la firme idea de volver al origen y desde allá elegir otro camino. El fin y el medio son jodidos, sólo queda resistir. Por el camino puedes lograr que tu estancia en el bote sea más agradable achicando agua y cambiando de postura y, sobretodo, no estresándose ante la visión de un aciago final. También puedes entretenerte buscando náufragas con quien darte calor y gozar con unas buenas risas. Siendo consciente de la (in)certidumbre del final puedes generar ideas con la gente recogida y no olvidarte de ponerlas en práctica sin mucha vuelta, pues el tiempo corroe. De todas maneras, parece que el mundo necesita de nuestra sonrisa, puede que incluso más que de nuestra lucha por nadar contracorriente. Por separado no son nada, la una sin la otra están condenadas al fracaso más estrepitoso y, sin lugar a dudas, la risa no deja de ser una práctica de resistencia.

Ante esas circunstancias, es lógico deducir por qué transcurren mis días sin ganas de que transcurran. ¿Tan triste es el futuro que ni siquiera soñarlo queremos? Es duro empeñarse en pensar que quizá la vida puede ser diferente si en realidad no haces más que deambular sin gritar de rabia. Los pecados capitales se materializan a nuestro alrededor sin opción a defenderse de ellos, aunque alguno de ellos tampoco es tan horrible. Pretender ilusionarse sabiendo que la desesperanza es la fuerza que nos rodea y llena los corazones pareciera de masocas. Pero como dice la Mala María, “¡deja de pensar que dejar de pensar es bueno!” y como dice un gran amor transoceánico, “desaprende a andar sin zapatos aunque a veces duela ir descalza”. Ya no sé si quisiera contarte todo lo que no supe decir, aunque definitivamente es difícil hablar mordiéndose la lengua y no hay nada que se note más que lo que se quiere ocultar.

Por eso, has de saber, o pensar, o asumir, o lo que prefieras, que soy una aventura en tu vida, un flash, un momento, un accidente, algo fugaz (pero no una estrella), más bien como un bote agujereado que ves pasar y si quieres te subes un rato pero has de saber saltar de él antes que hundirte sin flotador. Nada es para siempre. Si me buscas, huyo; si huyes, te busco. El otro día me confundí con el mandamiento jesucristiano que decía “Amaos los unos sobre los otros”. El amor es tenaz. Sin amor, no hay necesidad ni frustración ni odio ya que la ira es más intensa hacia quien se conoce.

Si llego a Besarte, Omara Portuondo

Dicen que tus caricias
no han de ser mías...
que en mis amantes brazos
no he de estrecharte.
Y yo he soñado anoche
que me querías y aunque despues me muera
quiero besarte.
Dame un beso y olvida que me lo has dado,
yo te ofrezco la vida
si me la pides.
Que si llego a besarte
como he soñado,
ha de ser imposible
que tú me olvides.

dissabte, 14 de novembre del 2009

El Amor Libre, Eros y Anarquía, Osvaldo Baigorria



El Amor libre, eros y Anarquía, Osvaldo Baigorria
http://www.quijotelibros.com.ar/anarres/El%20amor%20libre.pdf


Primer Texto: La unión libre (1)
Segundo Texto: El Matrimonio es Inmoral (2)
Tercer Texto: Carta a Pablo por M. Bakunin (3)
Cuarto Texto: Lo único y la pluralidad (4)
Quinto Texto: Mal de Amores por E. Malatesta (5)
Sexto Texto: La Mujer y el amor libre (6)
Séptimo Texto: Maternidad libre. Paul Robin (7)
Octavo Texto: La Trampa de la Protección (8)
Noveno Texto: Feminófobos y Feminófilos (9)
Décimo Texto: Una experiencia en camaradería amorosa. Grupo Atlantis (10)
Demimoprimer Texto: Comunas de la contracultura. Los Diggers (11)
Decimosegundo Texto: Cuando dos seres se aman. América Scarfó (12)
Anexo. Glosario no monogámico básico (13)

Para descargar por fragmentos (estos si estan listos para imprimir y ke kede en forma de librito en hoja A4)

Consejos para una adultera (Crimethinc)
http://rapidshare.com/files/146870264/consejos.pdf

Cuando dos seres se aman (America Scarfo)
http://rapidshare.com/files/146870261/2seres__a.pdf

El amor entre anarcoindividualistas (E.Armand)
http://rapidshare.com/files/146870262/anarcoin.pdf

El marido y el amante (Roberto de las Carreras)
http://rapidshare.com/files/146868427/mar_aman.pdf

El matrimonio es inmoral (Rene Chaughi)
http://rapidshare.com/files/146871872/matrinmo.pdf

Feminofobos y feminofilos (María Lacerda de Moura)
http://rapidshare.com/files/146870266/Feminofo.pdf

La Colonia Cecilia (Juan Rossi -Cardias-)
http://rapidshare.com/files/146870263/Ccecilia.pdf

La trampa de la proteccion (Emma Goldman)
http://rapidshare.com/files/146870270/trampa.pdf

Lo unico y la pluralidad (Luigi Fabbri)
http://rapidshare.com/files/146870267/lo_unico.pdf

Mal de amores (Enrrico Malatesta)
http://rapidshare.com/files/146870269/mal_amor.pdf

Maternidad libre (Poul Robin)
http://rapidshare.com/files/146870268/m_libre.pdf

Una experiencia en camaraderia amorosa (Grupo Atlantis)
http://rapidshare.com/files/146870265/exp_ca_a.pdf

Como un bálsamo, Altimira

En estos momentos en que pasa el tiempo, de los buenos momentos me acuerdo ... ya lo cantaba hace un tiempo algún grupo euskaldún, las primeras letras de esta canción sonaban ayer en mi cabeza y es que hace ya unos días que ha pasado la tormenta, empiezo ahora a poder respirar de su resaca tan caótica y renovadora a la vez.

Aquella fuerza destructora que acompañó a la tormenta ha dejado tras de sí una gran claridad de sentimientos. No voy a reprimir esta lágrima que quiere descender mejilla abajo mientras escribo estas palabras y es que esta última tormenta ha sido brutalmente desgarradora. Hay momentos en los que la sangre parece que deja de correr por mis venas, el aire se solidifica, entonces viene a mi el indeseable desengaño al querer disfrutar de esos momentos en los que estando contigo no existía nada más y era como estar en el lugar más maravilloso del universo incluso inimaginable para nuestras mentes, para olerte, hablarte y escuchar a tu alma, al darme cuenta de que es imposible realizarlo ahora.

Durante días solamente el cielo y la tierra me han servido de consuelo, su inmensidad me ha ayudado a descargar todo mi dolor devolviéndomelo en forma de sabiduría, núnca deja de sorprenderme la gran capacidad de transmutación que la naturaleza ofrece.

Nostalgia y tristeza empiezan ahora a convertirse en amor y gratitud.
Morir para nacer me ayuda a apreciar la importancia de los ciclos ... de que las cosas cambien ... de que la tormenta aleje, aún en contra de mi voluntad, proyectos creados o seres queridos. Gracias a este suceso natural puedo seguir construyendo algunos aspectos utópicos de mi existencia.

Cada vez estoy más convencida de que aunque haya parecido lo contrario nadie ha querido hacerme daño en mis relaciones de amor. Estamos aprendiendo a no culparnos, a divertirnos y a gestionar nuestros sentimientos.

Hoy voy a intentar conocerme un poquito mejor.
Ya sabes que te quiero.

dimecres, 11 de novembre del 2009

petit (bitxet), xxx


bitxet, que no et faci por la llibertat,
no pateixis pel dubte de les opcions,
no t'angoixis per un futur no planejat,
ni per la importància de les nostres decisions.

bitxet, jo seré contenta al teu costat,
no pas perquè tu m'ho hagis demanat,
tampoc per la imposició de normes no escrites
o per simple i trista por a la soledat.

bitxet, no cal que et digui que estic molt bé sola,
i és cert que no et necessito per a res,
però estic amb tu, sincera, sencera i oberta,
per la senzilla raó de que és el que desitjo fer.

bitxet, que no et faci por la independència,
no pensis que l'espai sempre distancia,
no disfressis el meu amor voluntari d'obligació,
ni miris desconfiat la meva porta oberta.

bitxet, no tinguis por del meu poc convencionalisme,
pensa que la major seguretat de permanència,
és el fet que estic amb tu quan res m'obliga;
de manera real, veritable i honesta.

bitxet, crec que ho podria suportat gairebé tot
menys la falta de llibertat i independència,
menys les teves pors respecte el meu amor
i la decisió conscient de fer-te un lloc a la meva vida.

bitxet, que no et faci por la llibertat,
no pateixis pel dubte de les opcions,
no t'angoixis per un futur no planejat,
ni per la importància de les nostres decisions,
perquè t’estimo i prou.

dijous, 5 de novembre del 2009

Dos caminos, de Margarida




Sólo conozco dos caminos,
los mismos que aprendí cuando niña.
En uno, el corazón se abre verdadero
desecho en dolores,
lágrimas y tristezas de amor.
En el otro, sobrevivir es imperativo
y la rabia alimenta la vida.
La primera alternativa me descúbre vulnerable y desnuda,
me mata.
La segunda me consume
la dulzura y el placer,
muero.
Y como, hasta hoy, me deparo
con la misma encrucijada,
elijo la vida.

dijous, 29 d’octubre del 2009

La mujer transgresora, Liliana Mizrahi


Creo profundamente en la mujer que, al transgredir pautas atávicas, crea campos de conocimiento y de apertura para sí y para otras. Creo en la mujer que lucha por ganar la paridad con el hombre. Creo que la mujer democrática es la que puede responder autocríticamente. La que corre el riesgo de asumir su propia libertad. La que al transgredir produce verdaderas transformaciones y sustenta los procesos de cambio que desencadena. La que abandona el lugar de la pasividad ingenua por el de la inteligencia valiente.

No de cualquier manera, H.R.Herzen


Me gustaría oír tu voz, pero no de cualquier manera. Me encantaría sentir tu mirada, pero no de cualquier manera. No dormiría por notar tu piel, pero no de cualquier manera. Aunque ahora mismo preferiría que fuera de cualquier manera, sueño con oír tu voz a escasas respiraciones de mi cuello y sentir tu mirada sin excusas. Quiero notar el sudor de tu piel y electrificarme a tu lado. Si escribo esto es, sin duda, porque ahora mismo resulta imposible que eso suceda. Hace ya unos días que pruebo a volar en el espacio, perderme en la galaxia, desaparecer para encontrarme a tu lado, pero mis sueños se detienen justo en el momento en que apareces y sonríes.

dimecres, 28 d’octubre del 2009

declaración del amante anarkista, Roberto Freire










porque te amo, no precisas de mí.
porque me amas, no preciso de ti.
nunca dejaremos completar nuestro amor
entre nosotras somos, deliciosamente innecesarias.

diumenge, 18 d’octubre del 2009

Bolero, Julio Cortázar


Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.

dissabte, 17 d’octubre del 2009

Dos cuerpos, Octavio Paz



Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

divendres, 16 d’octubre del 2009

Poema en el libro 'A sangre fría', Truman Capote.



Hay una raza de hombres inadaptados
una raza que no puede detenerse
hombres que destrozan el corazón a quien se les acerca
y vagan por el mundo a su antojo…
Recorren los campos y remontan los ríos
escalan las cimas más altas de las montañas;
Llevan en sí la maldición de la sangre gitana
y no saben cómo descansar.
Si siguieran siempre en el mismo camino
llegarían muy lejos;
son fuertes, valientes y sinceros.
Pero siempre se cansan de las cosas que ya están,
y quieren lo extraño, lo nuevo, siempre.

dilluns, 12 d’octubre del 2009

El derecho al placer, Sandra Rojas



Nos robaron el placer, como nos robaron otras tantas maravillas de la vida. Y si nos dejamos, los enemigos del placer colectivo y amigos de la destrucción nos las roban todas. La experiencia del placer libera y enseña a defender con las uñas ese mismo placer. ¿Por qué se imaginan que los poderosos no quieren perder sus privilegios? Porque los conocen de sobras y son tan mala gente que no quieren ni compartirlos; porque poder, se puede. También tengo claro que quien quiera sufrir, que sufra. No soy de esas personas, acepto sacrificios pero no sufrimientos.

Los derechos, como podría ser el mismo placer, no son inalienables al ser humano. Se recibe, dando; se encuentra, ofreciendo; se avanza, caminando; se gana, luchando. No nos enseñaron, más bien nos reprimieron todo ello. No nos prepararon, nos tiraron de golpe a la piscina, y desaprender es más difícil que aprender. Encontrar a nuestro ser salvaje no es fácil, pero, claro está, es posible. Nuestros deseos, liberaciones y despertares están ahí, pero si te quedas quieta, se alejan.

Vivir el despertar de nuestro ser salvaje es espectacular. Darse la confianza, la facilidad y la tranquilidad de disfrutar del placer erótico y sexual sin objetivos ni pretensiones ni límites ni culpas ni remordimientos. Con o sin compañía, transgrediendo normas y tabúes, recibiendo sin complejos ni obligaciones y con mucha alegría. Ese abrir los ojos para valorar el propio cuerpo conlleva otras liberaciones y otras miradas, un bastante de alegría y fuerza para afrontar con optimismo la miseria cotidiana y general que nos rodea.

Pareciera sorprendente que en algunos casos, más de los imaginados, hay personas que nunca han mantenido ciertas prácticas sexuales o las han mantenido con nula o escasa consideración hacía su propio placer, con la frustración que conlleva (si había expectativas) o la asunción de un nivel de placer mínimamente aceptable. Preocupante, sin duda. y cuando un torbellino de placer inunda sus cuerpos, pueden aferrarse tanto a ese torbellino que a veces ponen en la cuerda floja una antigua relación amistosa cariñosa, agradable y abierta. Personas que te acaban de conocer, pasan a "extrañarte" y a necesitar más; eso es, a generar más dependencias en vez de lanzarlas bien lejos; eso es, a sufrir, cuando antes aceptaban su camino sin aparente sufrimiento.

Es por ello que cierta “cautela” me acompaña a la hora de iniciar relaciones, luego me suelo ir de cabeza y sin cabeza. Aunque parezca lo contrario, espero a que otras personas decidan cómo y cuando. Me animo cuando esas otras personas de la que me enamoro cotidianamente saben de sobras dónde y con quien se están metiendo. Agradezco esa valentía y entonces creo que doy bastante y me gusta recibir como un espejo. El camino es largo, lento y hay que conocerse para saber qué ofrecer y en qué medida. La mayoría de veces soy tan fácil de complacer que no necesito más que dormir abrazada a alguien para sentirme bien y levantarme cargada de energía.

Esa “cautela” (que, sinceramente, generalmente no tengo para equilibrar mi salud mental con la de otras personas) me ha hecho alejarme de ciertas relaciones y no querer abrir nuevos caminos y diálogos con otras personas. También he asumido que el sexo y la buena compañía es una buena terapia de choque para ciertos estados de ánimo, y la he puesto en práctica para dar collejas en la conciencia. Así, lo que más me alegra de algunas aventuras es conocer a personas bellísimas de más cerca, haber recorrido su cuerpo y sentido su aliento en mi boca y sentir que han hecho añicos algunas barreras que las limitaban, porque solas no cayeron.

Yo, por cierto, no quiero más de lo que me quieran dar, aunque acepto todo tipo de masajes.

diumenge, 11 d’octubre del 2009

Ustedes y nosotros, Mario Benedetti




Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien

ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función

ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal

nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

dissabte, 3 d’octubre del 2009

La Rayuela (cap.68), Julio Cortázar




Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

divendres, 2 d’octubre del 2009

Pues tampoco, H.R.Herzen




El otro día una amiga me decía que las relaciones que ella llamaba “abiertas” acaban mal. Imagino que lo decía porque las relaciones que no son de “esa manera” acaban bien, lo cual me generó una mueca para no reírme demasiado. El caso es que se acaban las dos, pensé también. Es como los matrimonios: hay unos que acaban bien; y otros, duran toda la vida. Las relaciones humanas son como la vida, como el ser humano: efímeras, caducas, perecederas. Nacen. Y mueren, de forma natural, por enfermedad, suicidio o eutanasia; accidentalmente, por azar o por el destino, de mutuo acuerdo o si te he visto no me acuerdo. ¿Bonito? No ¿Triste? Pues tampoco. No puedes evitar una tormenta, pero sí mojarte. Ante la lluvia puedes decidir quedarte en casa o dejar que el agua te cale o moje tu cara. Después agradecerás una buena ducha y sopa calientes. Tampoco estoy diciendo que no te pongas unas buenas botas o un chubasquero. Como dice Sabina, “Si lo que quieres es vivir cien años, no pruebes los licores del placer. Si eres alérgico a los desengaños, olvídate de esa mujer”.

Como dice mi gran amor susurrándome al oído: “Seguir apostando por la libertad con alegría en las relaciones humanas parece más complicado que ser sindicalista combativo en Colombia”.

dimarts, 29 de setembre del 2009

La Rayuela (cap.7), Julio Cortázar




Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

divendres, 25 de setembre del 2009

Amor y pedagogía, Miguel de Unamuno




Porque es de saber, antes de proseguir nuestro relato, que los matrimonios pueden ser inductivos o deductivos. Ocurre, en efecto, con harta frecuencia, que rodando por el mundo se encuentra el hombre con un gentil cuerpecito femenino que con sus aires y andares le hiere las cuerdas del meollo del espinazo, con unos ojos y una boca que se le meten al corazón, se enamora, pierde pie, y una vez en la resaca no halla mejor medio de salir a flote que no sea haciendo suyo el garboso cuerpecito con el contenido espiritual que tenga, si es que le tiene. He aquí un matrimonio inductivo. En otros casos, acontece que al llegar a cierta edad experimenta el hombre un inexplicable vacío, que algo le falta, y sintiendo que no está bien que esté el hombre solo, se echa a buscar viviente vaso en que verter aquella redundancia de vida que por sensación de carencia se le revela. Busca mujer entonces y con ella se casa en matrimonio deductivo. Todo lo cual equivale a decir que, o ya precede la novia a la idea de casarse, conduciéndonos aquélla a ésta, o ya el propósito del casorio nos lleva a la novia.

El laberinto sentimental, Jose Antonio Marina




El amor, por supuesto, no existe. Existe una nutrida serie de sentimientos a los que etiquetamos con la palabra amor, que está a punto de convertirse en un equívoco. Esta confusión léxica nos hace pasar muchos malos tragos, porque tomamos decisiones de vital importancia para nuestra vida mediante un procedimiento rocambolesco. Experimentamos un sentimiento con frecuencia confuso, lo nombramos con la palabra amor, y, por ensalmo, la palabra concede una aparente claridad a lo que sentimos y, de paso, introduce nuestro sentimiento en una red de significados culturales que imponen, exigen, o nos hacen esperar del amor una serie de rasgos y efectos que acaso ni siquiera sospechábamos. Parecería más sensato esperar a ver qué sale de nuestro sentimiento para saber si era amor y qué tipo de amor era, o si era algún otro sentimiento emparentado.