diumenge, 31 d’octubre de 2010

Yo, Sade



Nunca he entendido que haya límites en el sexo, que el cuerpo humano tenga otras fronteras que su piel y sus huesos. Limitar el sexo es un pensamiento carcelario, ponerle fronteras al placer es como intentar poner puertas al campo. El deseo es el motor del universo, el origen del hombre y su final, y nada podemos contra ello.

* * *

Para que las mujeres sean libres tienen que obrar por su propia cuenta, según sus deseos, romper todos los lazos, religiosos o conyugales, y saber que el placer y el amor nada tiene que ver con la reproducción ni con la perpetuación de la especie, que deben evitar a toda costa. […] La mujer es lo más importante, el núcleo natural central de la especie humana, y para ocupar su debido lugar, y ser poderosa y triunfadora, tiene que ser libre y hasta libertina o libérrima, independizándose de todas esas remoras que le impiden alcanzar su plenitud, sean las que fueren, llámense hogar, familia, esposos, hijos, moral y religión, y seguir sus propios impulsos hasta donde pueda, sin otros límites que los que le impongan su naturaleza y el legítimo uso ilimitado de su cuerpo para sus propios placeres.

* * *

Y, aunque es verdad que en toda mi vida erótica o sexual siempre he evitado emplear la palabra amor, que me parece un engañabobos, una máscara para «dignificar» los deseos de la naturaleza, como si ya de por sí no fueran lo suficientemente dignos y poderosos además. […] esa estupidez llamada amor, que no creo que pueda dar lugar nunca a una verdadera relación humana sólida y duradera, pero que cuando aparece engaña a quien parece embargar y le hace sentir placeres de un imposible séptimo cielo, que aunque no exista, como no existen los seis anteriores, funciona de tal manera acreciendo nuestras fuerzas, nuestro ánimo y nuestra disposición, que al fin y al cabo bien venido sea.

dissabte, 30 d’octubre de 2010

Donna Haraway, Testigo Modesto

Buen sexo con una máquina; sexo lésbico aún mejor, amor crispante, intergeneracional y con el mismo sexo; fusión del óvulo y la cirugía genética propensa a errores; rechazo al matrimonio heterosexual; y, sobre todo, puesta a prueba de lo que se considera como Real e Irreal. En el cronótopo del Hombre Moderno, quizás más aún que el Hombre Cazador, todos estos son actos innaturales. En el próspero sistema democrático de dominación masculina, el Hombre Moderno Ficcional se rebela contra este tipo de transgresiones.

Segundo Milenio. HombreHembra Conoce Oncoratón

dimecres, 27 d’octubre de 2010

VIOLENTA

Soy una guerrera roja

Soy una guerrera con un vestido camaleónico

Una guerrera roja con un vestido de carne que no se puede quitar

Soy una guerrera aprisionada dentro de esta piel de animal humano

Una guerrera de carne llena de nervios agudos hipersensibles

Que erizados se proyectan hacia el cielo

Y así como guerrera, con tierra entre los dedos de los pies

Con tierra entre las orejas, con tierra entre los dientes

Con tierra y sudor entre los pliegues de la entrepierna

Con jugos de olor intenso que escurren hacia abajo

Hago camino hacia el horizonte abierto, hacia lo desconocido

Amoratadas las pantorrillas , cansadas , resecas

De tanto golpetear estorbos y obstáculos invisibles pero concretos

Con las piernas poderosas a cada lado del cuerpo

Sin un camino claro, con una lucha extravagante

Tan viva y con tiempo de sobra para dejar huellas particulares

Arañando la vida con las largas pezuñas

La tierra se transforma con cada uno de mis pasos

Hago camino hacia el horizonte abierto, hacia lo desconocido

Soy una guerrera y por ser guerrera y no guerrero corro mas riesgos

Por andar sin ropa interior caminando en la lejura solitaria

Ya que podría aparecer algún peligro nocturno o diurno dispuesto a violentarme

Miro fríamente a lo lejos, sintiéndome muy sexy mientras sudo

Sonrío.

Definitivamente no hay nada que pueda violentar a una animal de mi categoría.

Paso la lengua por mis labios, boca reseca y hambrienta

Mojo un dedo con saliva espesa para limpiar mi botón de sudor y tierra

Y como una mujer llena de fuerza brutal

Escupo a un lado

Y sigo el camino sin decir algo que pueda comprometerme.

dimarts, 26 d’octubre de 2010

Elogio de las mujeres fáciles


Lo repito, divertíos; pero no améis; no os preocupéis más por se amadas: lo necesario no es extenuarse en lamentaciones, en suspiros, en miradas, en billetes de dulce amor, sino follar, multiplicar y cambiar a menudo de jodedores, oponerse fuertemente sobre todo a que uno solo quiera cautivaros, porque la meta de este constante amor sería, atándoos a él, impediros que os entreguéis a otro, egoísmo cruel que pronto se volvería fatal para vuestros placeres.
La Filosofia en el Tocador. Marques de SADE

Un dia estaba acostada desnuda boca arriba con una verga en cada una de mis manos , mi cuerpo desnudo entre dos deliciosos hombres empalmados,listos para follarme, comentabamos entre otras cosas, mientras se calentaba la escena, que si yo fuera un hombre en medio de dos coños seria un campeón, pero siendo una mujer, en medio de dos penes duros lo unico que podia ser era una puta.
PUTA
El verbo latino puto, putas, putare, putavi, putatum, procede de un vocablo griego, budza, que significaba sabiduría hacia el siglo VI antes de Cristo.
ver: Historia de una mala palabra http://www.revistanumero.com/7malapa.htm
El hombre propone la mujer dispone, se supone que la mujer es el objeto sexual para el hombre, ella cede, como si follar fuese una especie de sacrificio, que el lograr que una mujer se baje los calzones debiese ser como un premio, no un intercambio, como si a las mujeres no nos pudiera gustar follar en si mismo , como una diversión, como una actividad emocionante, al igual que a los hombres.
Puta, perra, vagabunda, perdida, fácil , a pesar de vivir en estos tiempos tan modernos donde todo vale, todavía, para la mayoría de las mentes la liberalidad sexual femenina sigue siendo vista con malos ojos, hasta se cataloga de enfermedad, como si el apetito sexual femenino y su necesaria búsqueda de satisfacción fuese una desviación del comportamiento y no un derecho fundamental.

dilluns, 18 d’octubre de 2010

Los amorosos, Jaime Sabines


Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor.
Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.

diumenge, 17 d’octubre de 2010

Quién alumbra, Alejandra Pizarnik

Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

divendres, 15 d’octubre de 2010

La Bruja de Portobello (fragmento), Paulo Coelho


Si hay algún consuelo en la tragedia de perder a alguien a quien amamos tanto, es la esperanza, siempre necesaria, de que tal vez hay sido mejor así.

Nadie puede manipular a nadie. En una relación, ambos saben lo que hacen, aunque uno de ellos vaya después a quejarse de que ha sido utilizado.

Yo estoy sola y prefiero aceptar mi soledad: si intento huir de ella en este momento, jamás volveré a encontrar pareja. Si la acepto, en vez de luchar contra ella, tal vez las cosas cambien. Me he dado cuenta de que la soledad es más fuerte cuando intentamos enfrentarnos a ella, pero se muestra débil cuando simplemente la ignoramos.

* * *

¿Por qué no voy a buscar la felicidad si la gente me ha enseñado que es el único objetivo que merece la pena? ¿Por qué me voy a arriesgar a tomar un camino que otros no se arriesgaron a tomar?

Después de todo, ¿qué es la felicidad?

Amor, responden. Pero el amor no da, y nunca dado felicidad. Todo lo contrario, siempre es una angustia, un campo de batalla, muchas noches en vela, preguntándonos si estamos haciendo lo correcto. El verdadero amor está hecho de éxtasis y agonía.

Paz, entonces. ¿Paz? Si miramos a la Madre, ella nunca está en paz. El invierno lucha con el verano, el sol y la luna nunca se ven, el tigre persigue al hombre, que tiene miedo del perro, que persigue al gato, que persigue al ratón, que asusta al hombre.

El dinero da la felicidad. Muy bien: entonces todas las personas que tienen el dinero suficiente para vivir con un altísimo tren de vida podrían dejar de trabajar. Pero siguen más nerviosas que antes, como si temieran perderlo todo. El dinero da más dinero, eso es verdad. La pobreza puede provocar la infelicidad, pero al contrario no es cierto.

He buscado la felicidad durante mucho tiempo de mi vida; ahora lo que quiero es alegría. La alegría es como el sexo: empieza y acaba. Yo quiero placer. Quiero estar contenta, ¿pero felicidad? Yo no caigo en esa trampa.

* * *

-¿Él me ama?

-Tu pregunta es equivocada. Lo que necesitas saber es si estás en condiciones de darle el amor que él necesita. Y lo que venga, o no venga, será igual de gratificante. Saberse capaz de amar ya es bastante. Si no es él, será otro. Porque has descubierto una fuente, la dejaste correr y ella inundará tu mundo. No intentes mantener una distancia segura para ver lo que pasa; tampoco intentes estar seguro antes de dar el paso. Lo que des, recibirás, aunque a veces venga del lugar de donde menos te lo esperas.

* * *

Para mí el amor lo llena todo. No puede ser deseado, porque es un fin en sí mismo. No puede engañar, porque no está relacionado con la posesión. No puede estar encarcelado, porque es como un río, y se desbordará. El que intente encarcelar el amor tiene que cortar la fuente que lo alimenta, y en ese caso, el agua que ha conseguido juntar acabará estancada y podrida.

El amor no es un hábito, un compromiso, ni una deuda. No es lo que nos dicen las canciones románticas; el amor es. Sin definiciones. Ama y no preguntes demasiado. Sólo ama.