dissabte, 16 de novembre de 2013

La soledad y la desolación, Marcela Lagarde


Nos han enseñado a tener miedo a la libertad; miedo a tomar decisiones, miedo a la soledad. El miedo a la soledad es un gran impedimento en la construcción de la autonomía, porque desde muy pequeñas y toda la vida se nos ha formado en el sentimiento de orfandad; porque se nos ha hecho profundamente dependientes de los demás y se nos ha hecho sentir que la soledad es negativa, alrededor de la cual hay toda clase de mitos. Esta construcción se refuerza con expresiones como las siguientes “¿Te vas a quedar solita?”, “¿Por qué tan solitas muchachas?”, hasta cuando vamos muchas mujeres juntas.
La construcción de la relación entre los géneros tiene muchas implicaciones y una de ellas es que las mujeres no estamos hechas para estar solas de los hombres, sino que el sosiego de las mujeres depende de la presencia de los hombres, aún cuando sea como recuerdo.

Promiscgaitat, Na Pai

Aquest estiu tingué lloc a Barcelona un festival aquàtic d'homes amb músculs inflables, suposo que per poder flotar sense haver de coordinar braços i cames per nedar i així poder dedicar el gruix de l'activitat neuronal a processos mentals superiors com ballar i al mateix temps projectar somriures d'aparellament, com he pogut deduir a partir de les fotografies promocionals. Per complementar el festival, entre festa i festa hi havia ressaques, perdó, vull dir xerrades: 'Tan difícil és ser gai i tindre parella estable?' Amb aquesta lamentació es presentava la xerrada d'un psicòleg que s'anunciava com a 'expert en psicologia de l’home gay' i deia que 'analitzarà els condicionants que dificulten l’establiment de vincles afectius duradors'.
Aquesta xerrada en el Circuit festival semblava tan paradoxal com si en el marc d'una matança del porc a La Llacuna es fes un simpòsium titulat 'Tan difícil és ser amant de l'embotit i mantenir una dieta vegana estable?'. Però té la seva lògica si tenim en compte que la comunitat gai no és impermeable a la cultura de la monogàmia i encara alberga un recòndit pòsit d'anhels monògams, malgrat que la seva pràctica quotidiana en resti a anys llum.

divendres, 15 de novembre de 2013

... por fin a tu lado, Anestesia


Guarecido entre mis párpados consolados respiras,
la retina es tan sólo
una visión de situaciones sugerentes que vivimos a diario. . .
Cómo dejar de declararte este amor,
si toda eres como la vida mía sucediéndome a cada paso;
cruzando vidas buscándonos
encontrándonos en estos cuerpos extraños
no comprender que broten de mi boca bonitos cayenos
cuando le digo a usted te amo.

dissabte, 9 de novembre de 2013

Iris Parra y Bluttie Kat: belleza y bestialidad; Sàgar Malé Verdaguer

El Iris Parra y la Bluttie Kat son dos poetisas jóvenes que bucean su interior para enfrentarse a un mundo exterior incomprendido, o bello, o mágico, o excitante, o sádico, o monstruoso.

Ilustradora: Shinda Kohi

BESTIALIDAD
Iris y Bluttie, en realidad, no se conocen. Es un atrevimiento por parte mía juntarlas en un mismo artículo por el hecho de que tienen dos opciones artísticas van en direcciones similares pero, quizás, en sentidos contrapuestos: la literatura como una forma de descubrimiento del mundo, o como una interrogación de su propia vida para ubicarse en el mundo. Incluso el arte como una forma de terapia.

Ambas han expulsado los demonios personales a través de la literatura. Iris empezaba prematuramente en 2009 con un primer libro, "Ofuscas triada ", donde exponía sus miedos usando técnicas de literatura de vanguardia (la escritura automática) como método terapéutico. En el libro atraviesa en su etapa adolescente los miedos ante la vida, no sólo por ser joven, sino por ser una persona de activa reflexión ante la vida. “De golpe te fijas: tu mano ya no tiene piel, solo hay un ligero hueso que se sujeta desesperadamente. Empiezas a notar los gusanos corrompiéndote por dentro y de golpe te caes. ¡ZAS!

dilluns, 4 de novembre de 2013

Repensando el espacio desde la sexualidad, Albert Arias

Tabú, vergüenza, desconocimiento, dificultad… muchos son los factores que invisibilizan, aparcan o marginan la sexualidad cuando se habla de espacio público. Pero lo cierto es que la sexualidad siempre ha estado en las calles. Lo estuvo desde sus orígenes y lo está hoy de forma innegable. Amantes en los parques, caricias por las calles, desnudos en las playas, anuncios con cuerpos semidesnudos en las marquesinas del autobús, whiskerías al pie de carretera, programas de televisión con contenido sexual explícito, banderas arcoiris en las puertas de establecimientos,  anuncios de contactos en la prensa, pornografía en la red… Todo ello se acepta como normal y está presente en nuestra cotidianidad.