divendres, 17 de gener de 2014

Pero… ¿¿qué podría salir mal?? (Los peligros del poliamor, 3), Golfxs con principios

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Siendo todo tan bonito, tan amoroso… Poli (varios), amor, varios amores!, precioso! todo amor!. Si lo hablamos todo, si nos encanta hablar… ¿qué podría salir mal?. Pues varias cosas podrían ir mal:
Que sigas pensando en las relaciones como culebrones. Que sigas pensando en los amores Disney, como llama Brigitte Vasallo a ese ideal de principes azules, medias naranjas y demás. Que te siga pareciendo maravilloso lo de Romeo y Julieta. Si las personas implicadas no se replantean las maneras de reaccionar antes los celos, la manera posesiva/territorial de relacionarse, si no se replantean el comportamiento pasivo-agresivo (en lugar de pedir algo directamente, hago algo que demuestre mi enfado para que se haga lo que quiero). Si no se replantean las maneras de relacionarse y siguen pensando que las relaciones “buenas”, emocionantes, atractivas deben ser como culebrones… entonces tienes asegurado que con el poliamor/relaciones abiertas tendrás varios culebrones simultáneamente.

Que se parta de una relación nociva. Sea por malos tratos, por manipulación, por chantaje emocional, por comportamiento pasivo-agresivo. Si eso no eres capaz de detectarlo en lugar de tener una relación complicada, tendrás dos.

Que no hayas detectado dónde están los privilegios en las relaciones heterosexuales. Y que entonces no te des cuenta, siendo chico, de lo fácil que es contar que tienes dos o tres novias (con parejas de diferentes géneros la cosa ya se complica) que no tienen ganas de estar con más personas. O que sí tienen ganas pero que, casualmente (ejem), como en casos que conozco de relaciones swinger, sólo tienen ganas de estar con otras mujeres, lo que asegura que el chico “principal” no se sienta amenazado, que no se le vea desde fuera como un blandengue, porque no es tan macho, sino que ellas tienen que “ir a buscar lo que él no le da”. Y que eso haga que se vaya formando una relación desigual en que no está todo el mundo explorando todas las posibilidades que tendría… Este tipo de relación se parece al matrimonio mormón. No es una red, sino un hombre central con varias mujeres relacionadas directamente con él y con nadie más.

Que confundas igualdad con equidad.  Y que si tu pareja ahora tiene una relación, creas que tú debes tener otra. Que si queda un sábado sí un sábado no (o tres veces a la semana), creas que tienes que llevar el mismo ritmo.

Que una de las partes esté aceptándolo sólo por complacer o no perder a su pareja. Y en el ambiente poliamor no han pasado tantos años para tener muchos ejemplos de los que sacar conclusiones… Pero en el ambiente swinger sí, y a menudo son chicas las que lo hacen. Y el resultado es siempre malo. Sí, siempre aparece alguien diciendo que hay un hombre entre cien que le ha pasado eso, pero la norma es lo opuesto, que sean mujeres las que se adaptan sin ser algo que desean realmente.

Que no te des cuenta de las condiciones que te están poniendo. Y que en lugar de estar aceptando lo que tú quieres hacer acabes haciendo lo que te dejan hacer mientras que la otra persona va construyendo la relación a su medida. Como por ejemplo, que tú debas de comprender, avanzar, abrirte para comprender el comportamiento de la otra persona…pero que resulte que el tuyo siempre sea, casualmente, el que parece causar problemas, el que hace necesario renegociar los acuerdos.

 Que creas que sólo existe un tipo de poliamor. Y que mientras una persona espera una relación a largo plazo, comprometida, honesta entre todos los miembros de ese grupo…la otra persona considera que simplemente es estar con varias personas a la vez. Es importante recordar que hay poliamor normativo, no-normativo, redes afectivas, anarquía relacional… Y es importante no dar por hecho nada, no asumir acuerdos sino llegar a acuerdos para cada tema con cada persona. Sí, es mucho trabajo. Ya lo dije el otro día: Si no sabes para qué estás subiendo a la cima del Everest, mejor da la vuelta, porque no va a ser fácil. Será muy satisfactorio…sólo si es algo que tienes claro por qué lo haces.

Que te quieran convencer de que sólo hay una manera “buena” de tener relaciones abiertas. 
Que creas que te comunicas bien. Y que hables y hables y hables y resulta que arrastres siempre las mismas inercias, que cometas siempre los mismos errores. Que tu lenguaje verbal diga lo contrario que lo que dices hablando. Que tengas un tono de voz que empeora la discusión sin que sea tu intención. Que no tengas empatía. Que no sepas hacerte responsable de tus sentimientos y hagas responsable de ellos a tu pareja. Hay muchísimos factores que pueden empeorar una relación. Por algo creo que un 90% de problemas de las relaciones son gran parte problemas a la hora de comunicarse.

Que olvidéis que sí hay una norma obligatoria, la única en las relaciones abiertas, según Janet Hardy y que se aplica a todo el mundo: Hablar claramente del sexo seguro entre las personas implicadas. Y obviamente con sinceridad absoluta. Mentirse o mentir puede tener consecuencias muy muy graves.
Y la lista es muy larga… Por eso ayuda leer. Y comprobar los referentes de lo que lees. Y encontrar una comunidad. Y saber con qué tipo de comunidad has contactado.
Añadido después de publicar:

Que te lleves la mochila emocional de una relación torcida al resto de las relaciones (por lavacamejor): “Yo añadiría llevarte la mochila emocional de una relación torcida al resto de las relaciones, tanto en el tiempo como en el espacio, es como en AA si no puedes cuidarte tu misma no puedes cuidar una planta, una mascota, una pareja..imagínate múltiples parejas. Sin contar el tema de la desarmarización…mejor hablar a priori lo a las claras que va a ir todo, no vaya a ser que te presenten como la “amiga” cuando te creías la esposa.”

La imagen salió de http://www.flickr.com/photos/itspaulkelly/70461250/

republicado de golfxs con principios

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