dimarts, 28 de maig de 2013

El problema de la polinormatividad (1), La Mosca Cojonera


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Hace no mucho Andrea Zanin, que escribe el blog Sex Geek, revolucionó un poco las calmadas aguas de la comunidad poliamor al publicar un artículo, en parte, sobre la versión más mainstream del poliamor. No pases el ojo rápida
Hago trampa y traduzco los extractos escogidos por Poly in the Media, un gran blog que va recogiendo las apariciones del poliamor en los medios de comunicación mayoritarios.

El problema de la polinormatividad.
El poliamor está consiguiendo un montón de atención de los medios hoy día. Es llamativo, la verdad y ha sido un cambio muy importante en los últimos cinco a diez años. El problema, que no es raro, es que  la forma de poliamor que está consiguiendo más atención en los medios es, con mucho, la que es lo más parecida posible a la monogamia tradicional, porque es la menos amenazante al orden social dominante.
Hace diez años mi postura era mucho más vive-y-deja-vivir. Ya sabes, diferentes cosas para personas diferentes. Yo hago poliamor a mi manera, tú a la tuya,  y en general estamos haciendo algo no-monógamo por lo que entendemos que tenemos algo en común que es diferente de la norma… Así que en esto buscamos lo mismo,¿verdad?

Hoy día, de todos modos, he llegado a la conclusión que me lo tomo mucho más en serio. Me refiero en serio como de ofenderme seriamente, no de camaradería. Fundamentalmente, creo que hacemos cosas radicalmente diferentes. El movimiento poliamor —si puede llamarse así, lo cual es debatible por varias razones— está empezando a romperse por los mismos puntos que se ha roto el gay/lésbico/queer…
En lo más basico, diría que el poliamor de alguna gente tiene buena pinta para la mayoría y el de otras personas no. La mayoría, el mainstream, adora sentir que van a la última, son sexys y cool. Les gusta absorber cualquier moda reciente para convencerse de que están haciendo algo nuevo y excitante… Al grupo mainstream le gusta hacer todo esto mientras erigen nuevas barreras contra cambios de valores reales, fundamentales que pueden desestabilizar la estructura de Cómo Funciona El Mundo. En este caso esa estructura es la prioridad de la pareja.
Los medios presentan una clara lista de normas poliamor y muestra abrumadoramente personas que hablan y practican poliamor dentro de esas normas. Me referiré a esto como la polinormatividad
Estas son las cuatro normas que conforman la polinormatividad como la veo:
1. El poliamor comienza con una pareja. … Con esta norma, la premisa completa de multiples relaciones es reducida a lo que suena, básicamente, como un hobby para una pareja tradicionalmente comprometida a largo plazo que decide hacerlo junta, como ir a bailes de salón o aprender a esquiar. Mucho de lo radical de re-pensar las relaciones humanas se pierde…
2. El poliamor es jerárquico. … Con este modelo es completamente normal el poner los sentimientos de una persona por encima de los de otra como principio. ¿Y pensamos que eso es un avance?
Esto es precisamente es lo que da lugar a la controvertida (?) Declaración de Derechos de las Relaciones Secundarias de Franklin Veaux (Tacit) o un post reciente que se convirtió en viral sobre cómo tratar bien a las parejas no-principales (nota como estos nos son artículos de los medios mayoritarios). Esos posts me pusieron enferma. No porque digan algo malo sino porque —de acuerdo con lo que dicen las relaciones secundarias, que son precisamente las personas a las que debemos escuchar sobre esto— significa que un montón de gente polinormativa necesita que se les diga que no traten a otras personas como una mierda. Estos posts son un curso básico sobre una buena educación humana básica. Que incluso sean remotamente necesarios, no digamos si son extremadamente populares, es algo realmente inquietante.
…Dejadme aclarar mi postura en esto por si acaso. No hay nada malo en una pareja de hecho comprometida y seria, a largo plazo. Tampoco hay nada malo con quedar de manera informal… No estoy jugando con las palabras en esto. Estoy hablando sobre… tratar seres humanos reales, vivos.
3. El poliamor requiere un montón de reglas… Las reglas son implícitamente marcadas por la pareja primaria, la “pareja poliamor”. Al menos así es como se explican la mayoría de las discusiones sobre reglas. Algunos libros y webs te dirán (a ti, que presumiblemente eres parte de una pareja monógama que-va-a-ser-poliamor) que es superimportante no sólo tener reglas sino marcarlas antes de que empieces y te dediques a la cosa del poliamor. Si alguna vez quieres obtener una confirmación muy clara del estatus de secundarias de las otras relaciones, este es: Las reglas se establecen antes incluso de que aparezcan y no tienen nada que decir al respecto. De nuevo… ¿nos parece esto un avance?
Ahí está la cosa. La cantidad de reglas tiene una relación inversamente proporcional a la cantidad de confianza (gracias Rubén por la traducción de la frase)
4. El poliamor es heterosexual o casi…. Y también de gente guapa, joven y blanca. Si los medios mayoritarios le diesen demasiadas líneas en sus páginas al poliamor LGBQ, la gente podría pensar que el poliamor es algo gay y eso no vendería tanta revistas. Por lo que el típico artículo polinormativo es algo como “Conoce a Bob y Sue. Son una pareja poliamor. Son una relación principal y quedan a la vez con las mismas mujeres”.
 Estos artículos buscan mostrar la fantasía de gente medianamente atractiva teniendo sexo deliciosamente transgresivo (pero no demasiado transgresivo) mientas que se mantienen firmemente dentro de los límites de la relación convencional basada en construir una pareja todo lo humana posible dadas las circunstancias. Esa fantasías vende. Al resto no nos hace ningún favor.

Texto republicado de golfxs con principios

La imagen, de aquí

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