dimarts, 11 de maig del 2010

Sofía de los presagios, Gioconda Belli


La mano de Samuel empieza a moverse sobre su brazo y antebrazo. Sofía siente ligeros estremecimientos empezar a invadirle el pecho, desmadejándola. Hace mucho que nadie la acaricia. Nadie la ha acariciado jamás así de suave. Es cierto lo que dijo Samuel, se experimenta más liviana y un calor de flores le entra en las venas y baja hacia su ombligo. Con los ojos cerrados deja que las manos de Samuel suban hacia sus hombros, su cuello, el contorno de su frente, la profundidad de su pelo ensortijado. Ya no siente aspereza en su contacto, las manos de Samuel se han trocado en mariposas ciegas que revolotean sobre todo su cuerpo. Sin abrir los ojos, deja que el hombre le incline la espalda para quitarle la blusa; las mariposas, entonces, revolotean sobre sus pechos desnudos y cuando él le quita la falda, el calor de su cuerpo es ya tan intenso como el de la fogata y cuando abre los ojos, Samuel se ve hermoso y color de cobre bruñido, desnudo, despojándola del último vestigio de ropa. Las mariposas se posan tanteando sobre su sexo y Sofía abre las piernas y siente la urgente necesidad de ser penetrada hasta lo profundo de sí misma. Sin embargo, Samuel continúa multiplicando milagrosamente sus manos y a Sofía le parece que los grillos y las luciérnagas danzan con él en el cortejo de los machos y también le están haciendo el amor todas las criaturas de la noche. Por fin siente el sexo de Samuel entrando en su interior, un sexo vivo y de alta temperatura, cómodo y que no la ofende como el enorme miembro de René. En ese momento nada existe para ella mas que el movimiento fluido de aquel cuerpo hurgándole el placer que ella jamás ha conocido de esta forma. El hombre excava tenaz abriéndola a un mundo de experiencias apenas intuidas en sus solitarias exploraciones consigo misma. Sofía gime, se mueve contribuyendo en la búsqueda ciega del punto mágico que detonará los diques de las aguas que suben y buscan salida. La fogata apenas existe aún, la oscuridad es más densa.

dissabte, 24 d’abril del 2010

Nace el colectivo "Sexo y Lucha"

La idea por la que surge este comunicado es porque un grupo de personas estamos más que hartxs, hartxs de la represión sexual que se da tanto en la sociedad de masas como en el “ghetto alternativo”…

Y es que ¿Cuántas personas hay en este puto mundo que tienen serias dificultades (ya sea por no pertenecer a los cánones de belleza establecidos, no querer participar de la actividad de sumisión que implica la pareja nuclear, o no querer participar del patético espectáculo del ligoteo buen-rollista de fin de semana..) para hacer algo tan natural y sencillo como echar un puto polvo…

dijous, 15 d’abril del 2010

El fuego soluciona todos tus problemas, Mila Mores



Saben tus besos a chocolate,
pero el chocolate no sabe a tus besos.
Tu calor me favorece como la lluvia al maíz,
pero ni la lluvia ni el maíz me calientan como tú.
Todos los relatos de “amor” hablan de un tú ambiguo
porque el mundo material es más abstracto que los sentimientos.
Quisiera volar con vos y ver el mundo pequeñito
pero siempre imagino una caída dolorosa
Nadie resuelve sus dudas en el fuego,
pero el fuego soluciona todos tus problemas.
Si te miente la vida,
no le hagas caso a la muerte.

diumenge, 21 de març del 2010

El amor es heterosexual, Javier Sáez


All you queer is love (Sejo Carrascosa)

Hace poco participé en un encuentro feminista porno punk en Donosti, organizado por Beatriz Preciado. Muchas conferencias, performances, videos, fotos, amistades, fiestas… Quizá lo más interesante del encuentro fueron las coaliciones, redes, y amistades que se fueron tejiendo esos días, entre un montón de bollos, maricas y trans que disponíamos de un espacio de encuentro y de fiesta. Creo que la aportación política más importante que está haciendo Beatriz en estos años no está en sus estupendos libros (recomiendo Testo yonqui a todo el mundo), sino en haber creado dispositivos de encuentro y de creación que dan poder y crean alianzas entre personas que viven en los márgenes del régimen heterosexual.

Pero hubo una constante a lo largo del festival que me inquietó y que llamó mi atención. La exaltación de la pareja y del amor. Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle empezaron contándonos sus estupendos trabajos en el terreno del post porno, pero la intervención fue derivando hacia una narrativa sobre su enamoramiento y sobre sus diversas bodas en diferentes colores “celebrando el amor”; la pareja gay Massimo y Pierce, Black Sun Productions, nos contaron cómo “se enamoraron” rodando su primer porno. Maria Llopis nos contó que “ahora tiene novio y quizá se case y tenga un hijo”. Annie Sprinkle dedicó su intervención a “esa pareja maravillosa: Beatriz y Virginie”. Parte del público se deshacía ante tanto romanticismo, ternura, felicidad y Love Power. Otra parte del público se preguntaba qué hacíamos exaltando la pareja y el matrimonio en un encuentro presuntamente feminista, punk y queer.

divendres, 19 de març del 2010

Aprendí a no decir te quiero, Sandra Rojas



Quien quiera entender los porqués de las relaciones humanas tiene que vivirlas y sufrirlas y le tienen que llenar de placer y de dolor. Quien quiera ser libre en este mundo homogeneizante y autoritario tiene que vencer al policía que todas llevamos dentro y, sobretodo, al policía moral que habita en el resto de personas que dicen que nos quieren pero no acaban la frase. Porque en realidad piensan: “Te quiero atar, someter a mis prejuicios morales y tenerte encerrada sólo para mi use y disfrute”. Pero no lo dicen porque lo dan por supuesto, es “obvio”. Y por eso a una le toca decir, anunciar y explicar cómo quiere vivir las relaciones y luego pelearse para que lo “obvio” no te absorba y para que los policías no te repriman.

Aprendí a no decir te quiero porque esa expresión conlleva una cantidad infinita de conceptos, ideas y deseos para la mayoría de gente. No es de extrañar. Películas, cuentos, historias familiares o canciones nos refuerzan la idea monogámica y represiva de algo que se atreven a llamar “amor”. Por otro lado hay que redefinir esa palabra y entender lo que significa “hacer el amor” que, por supuesto no se limita al sexo sino que abarca cualquier aspecto de la vida que hagamos con alegría y placer y sin dañar a nadie.

Esta lucha no es sencilla, como ninguna otra en contra del pensamiento único y el poder patriarcal y religioso. Así, ya sólo el planteamiento diferente y en contravía de las relaciones humanas —y en especial las sexoafectivas— pero sobretodo sus intentos de puesta en práctica son ejercicios de transformación social constructivos, reflexivos y pedagógicos con el objetivo público y declarado que haga saltar por los aires tabúes, dogmas, represiones, moralinas, hipocresías y silencios. Renunciar a ellos sería como renunciar a la abolición del capitalismo o del patriarcado. Un terrible error a menos que te gusten las injusticias derivadas o, más claramente, te beneficies de ellas.

No te extrañes si el desespero te quiere atrapar, pero no te dejes llevar por la corriente. Es comprensible la sensación de tristeza y rabia pero nos toca estar por encima de eso. Pasados los desahogos puntuales hay que volver al mismo camino que emprendimos hace rato por la liberación total sabiendo con quien contamos para nuestros propósitos. Evita que la rabia se quede mucho rato en tu cuerpo, sácala lo antes posible de la manera que te nazca aunque no dudes que lo mejor para no desesperanzarse es no tener esperanzas. No siempre es fácil, pero un día llega...

diumenge, 14 de març del 2010

Feliz no cumpleaños, M. Morgan


Del libro "las voces del desierto"

Durante nuestro viaje se realizaron dos celebraciones para honrar el talento de sendas personas. Todos los miembros de la tribu reciben este reconocimiento mediante una fiesta especial, pero no tiene nada que ver con la edad ni los cumpleaños; con ella se reconoce el carácter único de ese talento y su contribución a la vida.
Según sus creencias, el paso del tiempo cumple el propósito de permitir a las personas que se vuelvan mejores, que expresen más y mejor su propio ser. Así pues, si eres mejor persona este año que el anterior, y sólo tú lo sabes con seguridad, debes ser tú quien convoque la fiesta. Cuando tú dices que estás preparado, todos lo aceptan.
Una de las celebraciones que presencié se dedicaba a una mujer cuyo talento o medicina en la vida era escuchar. Su nombre era Guardiana de los Secretos. Ella siempre estaba dispuesta a escuchar a quien fuera, sin importar sobre qué quisiera hablar, confesar o desahogarse, o qué peso deseara quitarse de encima. Consideraba que las conversaciones eran privadas; en realidad no ofrecía consejos ni tampoco juzgaba. Sostenía la mano o la cabeza de la otra persona sobre su regazo y se limitaba a escuchar. A su modo parecía animar a la gente a hallar la solución por sí misma, a seguir los dictados de su corazón.
Yo pensé en mis compatriotas, en la gran cantidad de jóvenes norteamericanos que no tienen la menor noción del sentido que deben dar a su vida, en las personas sin hogar que creen que no tienen nada que ofrecer a la sociedad, en los adictos a cualquier droga que quieren vivir en una realidad diferente a la única que hay.
Sentí deseos de llevarles al desierto para que fueran testigos de lo poco que a veces se necesita para ser de provecho a la comunidad, y lo maravilloso que resulta conocer y experimentar el sentimiento de la propia valía.
Aquella mujer conocía sus puntos fuertes, como también los conocían los demás miembros de la tribu. En la fiesta participamos todos, Guardiana de los Secretos sentada en un nivel ligeramente superior. Ella había pedido que el universo proporcionara alimentos de brillante colorido, si era posible. Efectivamente, aquella tarde encontramos en nuestro camino plantas llenas de frutos.
Días antes habíamos visto caer un chaparrón a lo lejos y después hallamos docenas de renacuajos en pequeños estanques de agua. Los renacuajos se colocaron sobre las rocas calientes, donde se secaron rápidamente para convertirse en una nueva forma de comida que jamás hubiera soñado. El menú de nuestra fiesta incluyó además una especie de criatura de desagradable aspecto que daba brincos por el fango. (…)
Fue la ocasión en que más cerca estuve de recibir un nombre aborigen. A mis compañeros de viaje les parecía que yo tenía más de un talento y estaban descubriendo que podía quererlos tanto a ellos como a su modo de vida sin dejar de ser leal al mío, así que me apodaron Dos Corazones.
En la fiesta de Guardiana de los Secretos, se fueron turnando para explicar el alivio que suponía tenerla a ella en la comunidad y lo valioso que era su trabajo para todo el mundo. Ella enrojeció, radiante pero humilde, y aceptó el elogio de un modo digno y regio.
Fue una gran noche. Antes de quedarme dormida, di las gracias al universo por un día tan memorable.
No hubiera aceptado marcharme con aquella gente si me hubieran dado a elegir. No pediría renacuajo para comer si estuviera en un menú. Sin embargo, en aquellos momentos pensé en lo absurdas que han acabado siendo algunas de nuestras fiestas y en los maravillosos momentos que estaba disfrutando en el desierto.

dissabte, 13 de març del 2010

COLIBRÍ: Amor / Alegría, Julia C. White


Colibrí, la más pequeña de las aves, nos trae mensajes especiales. Es la única criatura capaz de parar en seco mientras viaja a grandes velocidades. Puede flotar, o avanzar, retroceder, subir y bajar. Vive de néctar y busca la dulzura de la vida. Su larga lengua le permite pasar por alto la capa exterior, a menudo dura y amarga, y encontrar los tesoros escondidos debajo. Colibrí es amado por las flores y plantas, pues al libar el néctar de la flor, la planta se reproduce y crea más de su especie.
 
En muchas tradiciones, las plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia trae alegría al observador.
Si tienes medicina de Colibrí, te adaptas con facilidad a cualquier situación y sacas el mejor provecho de tus nuevas circunstancias. No pierdes tiempo mirando atrás y deseando "lo que fue", pues te interesa aprovechar "lo que es". Nunca podrías volverte adicto a algún estimulante artificial, pues encuentras alegría en tu propio corazón. Te da mucho placer esparcir alegría, amor y belleza a todos los que te rodean, y tienes el don de llevar esa alegría interna hacia espacios nuevos y diferentes. Tienes el talento de encontrar lo bueno en la gente, y no te detiene un exterior áspero o abrupto, pues sabes que, si pudieras llegar más allá de esa dura capa externa, encontrarías bondad y belleza dentro. Quizás tengas la habilidad de trabajar con flores, tal vez cultivándolas para compartirlas con los demás, o de usar esencias florales para curación. La aromaterapia podría ser tu vocación.
Tienes mucha energía y un espíritu que debe ser libre. Restringir esa energía maravillosa, amorosa y libre te provocaría sufrir grandes depresiones y sentimientos de futilidad. Colibrí debe volar libre en busca de la belleza, esparciendo alegría y amor a todo lo que toca.

dilluns, 8 de març del 2010

Toda la vida trabajando, Ángeles Caso


Hacia 1670, la ciudad de Florencia realizó un censo de población. Los pliegos minuciosos de ese catálogo ofrecen un dato que, observado desde los estereotipos de nuestra mentalidad, resulta sorprendente: el 73% de las mujeres de más de 12 años trabajaba.
Más asombrosa aún parece la lista de oficios que desempeñaban, según consta en ese censo y en otros muchos realizados a lo largo de los siglos en las ciudades europeas: esas trabajadoras no eran sólo criadas, bordadoras o costureras, siguiendo la tradición que asocia a las mujeres a las tareas que emanan del ámbito doméstico.

dijous, 4 de març del 2010

La naturaleza erótica del poder, Jorge Majfud


El espectáculo del músculo

Los levantadores de pesas olímpicos, los boxeadores profesionales se someten a una rigurosa disciplina que construye y mantiene ese aparato muscular que cada día amenaza con desinflarse con asombrosa facilidad. El músculo necesita ejercitarse cada día para evitar la decadencia.

Pero el poder en toda su plenitud es algo más que simple fuerza muscular. El poder se construye con la fuerza psicológica del dominante y con la supuesta debilidad del dominado. Porque la vocación y el sentido último del poder consiste en liberar su energía sobre algo, la mayoría de las veces sobre alguien.

dimecres, 24 de febrer del 2010

¿Por qué es divertido el sexo?, Jared Diamond


¿Por qué los amantes hacen lo que hacen?
Un estudio de la evolución de la sexualidad humana


SUMARIO
Prefacio
1. El animal con la vida sexual más extravagante
2. La batalla de los sexos
3. ¿Por qué los hombres no dan el pecho a sus bebés? La no evolución de la lactancia masculina
4. El momento equivocado para el amor: la evolución del sexo recreativo
5. ¿Para qué sirven los hombres? La evolución de los papeles masculinos
6. Hacer más haciendo menos: la evolución de la menopausia femenina
7. La verdad en el anuncio: la evolución de las señales corporales
Bibliografía

dissabte, 20 de febrer del 2010

Del 'Amor Libertario', La Realidad



Y es que hablar de amor libertario, no es hablar de amar a varias personas al mismo tiempo sin comprometerse. No hay mayor vaguedad reduccionista que esa, para un término que sin lugar a dudas es parte de un enfoque y perspectiva revolucionaria de lo que significa el amor.
Resulta dificil desprenderse del otro. Para la libertad del amor debe existir una catedra o curso en donde en la practica, podamos evidenciar visiblemente que es posible decirle no al apego. Pero entonces, ¿se podría hablar de amor?. Bueno al menos yo creo que sí.
Amar es un propósito de libertad, que implica comprender que el otro existe porque en su existencia de alguna manera, mi existencia también es posible. Es decir, reconocer que el otro es un ser humano igual, no una idealidad ni mucho menos un deseo que necesito poseer, como algo mío o que me pertenece.
Pienso que el camino hacia el amor explica un poco la necesidad de liberarnos de nosotros mismos, de nuestros pensamientos mesquinos y egoistas. Eso si, es necesario que esto no se entienda como aquel compartir con el otro sin que ello implique ninguna construcción. Lógicamente debe haber una cosntrucción compartida. Un caminar juntos. Eso sin lugar a dudas, permite que se incluya y reconozca al otro como parte de mi experiencia y de mi vivencia, contrario a lo que en algún tipo de relciones se fortalece, y es el aprovechamiento del uno, sobre el otro.
El acto de amar implica liberar y liberarse. Permitir y permitirse. Indudablemente, propósitos difíciles de cultivar.
Por ello, la realización del otro aunque ello implique nuestra pérdida egocentrica, significa un acto de amor súblime.
La no comprensión de ello ha significado que en nuestras sociedades se siga legitimando ése acceso al otro como un bien privado. Como algo que nos pertence y que a toda costa debemos limitar y restringir, siempre y cuando no nos encontremos incluidos en los planes o proyectos de ése otro.
Esta sociedad egoísta e individualista diariamente nos invita a ello. Como decía Marcuse en uno de sus textos sobre la teoría de la liberación, ¿seremos capaces de ser libres después de serlo?. Pienso que dificilmente lo seremos. Estamos acostumbrados a la dominación y a que nos dominen. ¿Cuándo pues a través de nuestras vivencias estaremos dispuestos a soltar el yugo y a que nos lo suelten?. Tal vez nunca, y por eso esta sociedad colombiana reeligió a Uribe. Una explicación.

dijous, 18 de febrer del 2010

Amor Libre, Ivan Semilla


El órgano vital
te he de entregar, apenas quede claro,
que no soporta la mínima condena
que lo sojuzgue o lo someta a esclavitud.

Pues viene de una densa historia
donde el dolor dejó una zanja abierta
y es muy difícil borrarle a su memoria
una herida que al recuerdo inquieta.

Si el tuyo es un cariño verdadero
no te permitas el dañino ahogo
porque el dominio no asegura nada

tendrás el privilegio todo
del gran amor que en mi camino quiero
un amor libre, de paz... de inmensa calma.

Canción del amor sincero, Raúl Gómez Jattin


Prometo no amarte eternamente,
ni serte fiel hasta la muerte,
ni caminar tomados de la mano,
ni colmarte de rosas,
ni besarte apasionadamente siempre.

Juro que habrá tristezas,
habrá problemas y discusiones
y miraré a otras mujeres
vos mirarás a otros hombres
juro que no eres mi todo
ni mi cielo, ni mi única razón de vivir,
aunque te extraño a veces.

Prometo no desearte siempre
a veces me cansaré de tu sexo
vos te cansarás del mío
y tu cabello en algunas ocasiones
se hará fastidioso en mi cara.

Juro que habrá momentos
en que sentiremos un odio mutuo,
desearemos terminar todo y
quizás lo terminaremos,
mas te digo que nos amaremos
construiremos, compartiremos.

¿Ahora si podrás creerme que te amo?

dimecres, 10 de febrer del 2010

when you are smiling, Mario Benedetti

When you are smiling
ocurre que tu sonrisa es la sobreviviente
la estela que en ti dejo el futuro
la memoria del horror y la esperanza
la huella de tus pasos en el mar
el sabor de la piel y su tristeza
When you are smiling
the whole world
que también vela por su amargura
smiles whith you.

Itaca, C. P. Cavafis

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

diumenge, 31 de gener del 2010

Lo propio, Libertad R.



Néctar de Flor, ave que vuela....

Fluir con pleno goce, con éxtasis de ser, estar, pensar,
existir a la propia ansia y al propio albedrío;
requiere la profunda amorosidad hacia sí
amorosidad soberana, unificada y escindida entre lo propio y la paridad;
construir el propio universo de ideas, sueños, posiciones, símbolos,
gobierno del cuerpo, de la mente, del deseo.
Arquitectos de nuestra propia vida y nuestra muerte.
Y la paridad (El par – la par – porque no quiero hablar del otro, la otra).

Observar, aprender, comprender, contemplar el mundo del par, de la par;
ir, venir... dejar que vengan, que vayan...
mi albedrío y el suyo (el de él, el de ella)

Lo propio y lo par,
unido, escindido
Independientes pero hechos de lo mismo
Ying – Yang
misma especie
mismidad cósmica
diversidad universal

El ser que se teme en su soledad ,
se teme en el reconocimiento de sus falencias,
duda en la construcción de sus sueños,
flaquea en definir sus posiciones,
desconoce la hermosura de su lucha,
la profundidad y firmeza de huella....

irremediablemente intenta completarse. No ya con sus pares (pues no tiene la capacidad de concebirles) sino con los otros - las otras. Arranca a pedazos, araña, roba, invade, irrespeta, coloniza (o al menos lo intenta). Construye reglas, juegos de dominio. Se apropia del otro ser como de una presa; lo chupa, lo succiona y luego se lo carga como Karma, como dolor, como amor sufrido... Ay amor que torturas!!!! dicen tras de todo las y los desgraciados.

Amor Araña le digo yo!!! … y a propósito:

Hoy me cansé de tu amor araña, de tus colmillos clavados en mi plexo y en mi corazón
Me cansé del pelearme mi derecho a vivir como se me da la gana!
Me cansé de que rastrees mi calor con tus sensores para luego acorralarme
Me cansé de ese juego amor sufriente que chupa y yo luchando incansablemente por no quedar vacía.

Hoy recogida en la infinitud de mi propia compresión del universo y de mi vida,
me revisto de plumaje metálico, eléctrico
y de un picotazo te ahuyento!
Y de un aletazo me alejo

dissabte, 16 de gener del 2010

De flor en flor, Sandra Rojas


Durante mi época que a la gente le gusta llamar adolescente, una vez la madre de un amigo me dijo que lo que nos tocaba era “ir picando de flor en flor”. Se refería a tener relaciones diversas con personas de nuestra edad sin aferrarnos a ninguna como diciendo “ya os tocará encontrar a alguien con quien hipotecarse”. Diez años después de esa frase sigo pensando que soy como una abeja que extraigo de cada flor que me recibe aquello que me da vida. El símil me parece exquisitamente acertado porque una abeja recibe alimento a la vez que poliniza las flores, es decir, toma lo que necesita para generar vida y poner en relación a flores que, de otra manera, ni se conocerían. Aprende para repartir ese aprendizaje de cada flor entre todas las flores con las que se relaciona: da y recibe con el mismo entusiasmo.

Hay quien prefiere recibir el polen de una sola flor pero yo hace rato me cansé de ello, creo que quien quiere ser libre tiene que hacer lo posible para serlo, sino es cómplice de su esclavitud. Y no por ello una se libera de los conflictos que genera esa manera de ser ya que la libertad en el amor aumenta las oportunidades de conflictos y crisis relacionales. Cuanto más gana el amor en libertad y autonomía, más riesgos corre pues no está encadenado a las normas sociales, prejuicios morales y demás estrecheces que, aunque nos oprimen con sus limitaciones y castigos, nos dan cierta seguridad, confiabilidad y comodidad en nuestras relaciones.

No se trata de renunciar al amor porque eso es casi imposible, sino de vivirlo a gusto, de manera placentera, con libertad y autonomía para decidir qué queremos en cada momento sin que nadie se sienta mal por ello. Y recomiendo hacerlo sin afán, sin correr, sin prisas, para no equivocarse tanto porque estamparse contra un muro es entonces más fácil. Nuestras relaciones las vamos definiendo a base de ensayos y errores y por el camino nos equivocamos en múltiples decisiones que tenemos que asumir responsablemente. Porque equivocarse es de humanos, pero echarle la culpa a otra persona parece ser que es más humano todavía.

Así, hay que encontrar la manera tranquila de decir adiós al amor y sobretodo a ciertos amores que ya no nos aportan esa magia indescriptible que nos quitaba el sueño y nos hacía soñar en otros momentos de nuestra vida. Porque alejarse de alguien o de ciertas maneras de relacionarse con ese alguien en el momento oportuno demuestra algo de madurez, así como asumir sin traumas el fin de las ilusiones recordando con cariño lo que se aprendió al lado de esa ilusión. Porque el amor es nómada y no puede generar odio ni rabia ni resentimientos. Si el amor es para eso, entonces lo mejor es despedirse de toda conexión con la sociedad.

Y en ese camino de convivir con las desilusiones también hemos aprendido a no desesperarnos con los proyectos de amor porque diversificamos nuestros proyectos de vida y, por consiguiente, las relaciones con las otras personas son un pedazo de ese gran cosmos que nos envuelve. Vimos que teníamos que amar para existir porque casarse, tener hijos, ser una buena esposa y ama de casa era nuestro objetivo en la vida. Ahora tengo claro que lo primero es existir y luego amar. Ese falso amor nos ha cegado hasta el punto de negar el amor a la primera persona que lo necesita, nosotras mismas, porque sin ese amor es imposible amar al resto del mundo. Por ello a veces vemos a personas que “desprecian” el amor y las relaciones de pareja, pero en realidad huyen de ataduras morales y buscan amar al resto del mundo después de valorarse a ellas y autocuidarse. Así, quien se da el lujo de sentirse segura ante el amor es quien se ama a sí misma ante todo. Es imprescindible existir de manera placentera antes de amar en vez de necesitar ser amadas para sentir que existimos. No podemos ser tan vulnerables de pensar que otras personas (y mucho menos una sola persona) van a resolver nuestras carencias afectivas.

El siguiente paso sería entonces observar que hay personas que desprecian la cultura que nos ubicó en la exigencia del amor y no en la afirmación y su disfrute. Hay que dejar de exigir a las personas que queremos que sean de una manera y que hagan esto o aquello para calmar nuestra propia ansia y necesidad. Así, sería un bellísimo ejercicio de amor aceptar con cariño las diferencias y las reformulaciones de los vínculos y los deseos y necesidades de las otras personas aunque no coincidan con lo que nos gustaría vivir con esa persona. Es necesario agradecer al Dios que elegiste para sobrevivir —o a la cantante que te quita el sueño— que otras personas nos eligieran para compartir parte de sus vidas y, ocasionalmente o frecuentemente, sus cuerpos. Todo para ti no puede ser, porque los sueños de fusión y las idealizaciones son la la muerte de algo tan cotidiano como excepcional como es el amor.

Hay Amores..., Florence Thomas


A veces uno se olvida de que el amor feliz no tiene historia o, más exactamente, no hace historia. Por el contrario, el discurso amoroso refleja, casi siempre, una relación en crisis. Telenovelas, artículos de revistas femeninas y canciones nos dan un impresionante panorama de los estragos del amor. Abandonos, traiciones, celos, infidelidades y abusos de poder son el pan cotidiano de los discursos amorosos. Pero hay amores bastante excepcionales por cierto que no hacen historia, que maduran en silencio, que acogen los conflictos con generosidad y se permiten reformulaciones del vínculo; amores que duran porque saben madurar en la aceptación de la incompletud y de la diferencia; cada miembro de la pareja aceptó ser un otro privilegiado, mas no un otro único y exclusivo. Ya sabemos que en cuestión de amores, la exclusividad es la muerte. Ya sabemos que cuando uno quiere todo del otro, está matando el amor y hemos aprendido de la literatura que la lógica de la pasión es la muerte.
Pero hay amores que construyen lugares para el otro, para la otra, donde existen espacios para respirar fuera de la relación, que permiten enriquecerla y alimentarla del exterior. Sí, hay amores de dimensión humana, amores que, en lugar de la fusión asfixiante y absolutizante, instauran la preferencia, permiten la distancia, los otros, el mundo. Amores cuya sexualidad se asume en la carencia, cuya cotidianeidad acepta y enfrenta la dificultad y la crisis, que prefieren los intentos de reformulaciones en la creatividad, a la huida, la ruptura o las agresiones a la primera dificultad o desilusión. Amores más fraternales que pasionales, en los cuales la complejidad, la ternura, la complicidad y el discurso sustituyen la ceguera pasional y en donde el juego infinito de los mutuos fantasmas reemplazan el amor-sufrimiento. No son amores con menos dolor ni menos dificultades, sino con otro dolor; no un dolor de frustración, muerte y negación sino de aceptación de la soledad en cuanto meollo de nuestra condición humana. Un dolor civilizador y no aniquilador.
Estos amores que no hacen ruido también existen. Y hoy, tal vez asqueada por los amores enfermizos de telenovelas, de farándulas y jet-set, tal vez asqueada por la manera como la palabra amor se comercializa, se vende, se prostituye y significa hoy todo y nada, quise rendir un homenaje a los amores discretos, silenciosos y exigentes, que se viven como un imposible asumido; estos amores que construyen, desde una ética del respeto al otro o a la otra, civilización, humanidad y cultura. Conozco algunos de estos amores. Quiero decir algunas parejas que viven el amor así. Que saben que el otro no se puede consumir ni poseer, que saben que la serenidad en el amor descansa sobre el respeto de dos polos opuestos: por una parte el deseo de unión y por otra parte el deseo de separación, de autonomía. Que saben que la esencia del amor es libertad absoluta.
Dejemos de pensar que todo era mejor antes. En cuanto mujer, no lo pienso, no lo puedo pensar. Para mí, la intimidad entre hombres y mujeres se está construyendo desde estas nuevas mujeres de hoy, autónomas y protagonistas de sus vidas y nuevos hombres quienes, por fin, están cuestionando una masculinidad trasnochada.

diumenge, 3 de gener del 2010

Esa manía de ponerle nombre a las cosas, H.R.Herzen




Y siempre me pregunto por qué oscuro designio (de quién sabe qué dios maligno)
el ser humano (esa especie animal en que me materialicé en vida)
posee lo que le llaman el don del lenguaje (y más que un don es una maldición).
Todo lo que eran caricias, arrumacos, excitación, respiración entrecortada, deseos de contacto físico, latidos acelerados, besos, abrazos, saliva, alegría, feromonas, hormonas y un tremendo apoteósico e infinito etcétera se resumió en: sexo, o amor (para lxs más atrevidxs).

La gente la cagamos cuando le ponemos nombres a procesos bonitos. Que si vida comunitaria, que si consenso, que si pareja.... Y mi principal preocupación es, por un lado, intentar no poner nombre (clasificar, encasillar, generalizar) a las cosas que vivo; y por otro lado, paradójicamente, que los nombres y términos que use apunten concretamente a lo que quiero decir (tarea ya de por sí difícil en un analfabeto de la comunicación hablada como yo).

Por eso, me paso la vida hablando con la mirada, insinuando con el cuerpo, comunicándome con la sonrisa y compartiendo en la libertad de la desnudez. Soñando que el resto de seres de mi especie comparten mi lenguaje y mi predisposición a hacer de las relaciones humanas un volcán de sensaciones que no se detenga con ningún prejuicio ni obstáculo moral.
Comparto un bonito amor con una persona que me cuenta que cree que “el amor, las relaciones y la política son de ese grupo de temas de los que todos hablamos casi todo el tiempo (la mayoría de conversaciones terminan tratando sobre política, sexo y amor) pero que paradójicamente a veces sobre eso de lo que más hablamos es sobre lo que más ignoramos y en lo que más contradicciones incurrimos... sobre los que nunca tenderemos certezas, ni conclusiones y por lo tanto tampoco la última palabra”.
Todo venía porque le explicaba que mi principal miedo en este mundo es hacer daño a la gente que quiero y que ese dolor no es tanto por como soy yo y lo que hago (aunque sí creo que es más un precursor de dolor que el origen en sí mismo) sino por cómo es cada persona y cómo afronta las situaciones que le presenta la vida. No es de extrañar que esas preocupaciones se centran básicamente en las relaciones humanas donde entra el amor, los afectos, el sexo y las maravillas de todo acercamiento a otras personas.
¿Cómo decirle a alguien sinceramente que me gustaría que el amor que nos une fuera, sin dudarlo, para siempre? Primero que pienso que “para siempre” es similar a “nunca jamás” y que decirlo es una hipérbole fruto del apasionamiento de la razón. Pero es que además, con el tiempo entendí que las palabras enredan (las mías, demasiado) y que mis actos y mis gestos rematan el enredo con las supersticiones sociales y la madeja moral de nuestra cultura heteropatriarcal.
Aprendí también que en los enredos hay quien sufre mucho. Y aprendí después que yo sufro con el sufrimiento y más si tiene que ver conmigo. Por eso, desde hace un tiempo prefiero prevenir especialmente al resto de la gente ya que para mí llegó un día en que afortunadamente para mi salud mental dejé de sufrir por según qué cosas. Y no por considerarlas intrascendentes ni irrelevantes en mi vida o en la vida ajena, sino porque los callos sirven para algo: a veces duelen, pero la mayoría del tiempo adormecen un poco el dolor continuado.
Tampoco pienso que esté previniendo a niñitxs pequeñxs de que no se metan en líos; esa discusión la he mantenido alguna vez con personas que me decían que yo tenía toda la responsabilidad en el curso de algunas relaciones. Pienso que cada cual es adultx para meterse dónde y cómo le dé la gana y de esa manera asumir las consecuencias derivadas y, segundo, porque además yo soy quien va provocando al resto del mundo a entrar en inciertos (y quizá por ello apetecibles) laberintos mágicos de cariño.

Es por eso que la famosa canción de Sabina de las pastillas para no dormir se la cantaría al resto del mundo para que dejaran los problemas en algún abismo inalcanzable y vivieran la vida disfrutando de los momentos sin mirar atrás o a los lados. Porque aunque me reprimo bastante (por motivos ya expuestos y por mi propia tranquilidad vital) yo soy de esas personas que no deja pasar la tentación y me importa una mierda vivir 100 años.

Es por eso que sigo bien, sobreviviendo con tranquilidad a las cosas que me rodean y caminando hacia delante (sin mirar mucho para atrás) empujando cositas y dejándome llevar por otras. La vida no me parece orgásmica, más bien sensual y me sienta bien el sol y las buenas compañías, aunque también busque la oscuridad y mi soledad...

dijous, 24 de desembre del 2009

Aprendiendo, J.L Borges


Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende que el amor no significa acostarse.
Y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que, si es demasiado, hasta el calor del Sol puede quemar.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende ... y así cada día.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien, porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás con una persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados y que quien no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de falsas amistades.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen hiriendo durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, es muy probable que la amistad jamás sea igual.
Con el tiempo te das cuenta que aun siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el sendero del mañana no existe.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen, ocasiona que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás a los que se marcharon.
Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba ya no tiene sentido.
Pero desgraciadamente, sólo con el tiempo...

dilluns, 21 de desembre del 2009

Bienvenidx a casa, Altimira

Anoche soñé que volvías. Nos encontrábamos en la plaza de la estación, donde solíamos quedar. Esta vez no estabas sentadx en el banco donde acostumbravas a esperar sino que de pie te mostrabas inquietx y cierta prisa te inundaba ... alguien te perseguía ... y yo te ayudaba a escapar.
Sin apenas disfrutar de nuestro encuentro empezamos a correr por el callejón que lleva hasta la puerta del parque, entrando para escondernos entre los arbustos sin tocarnos y casi sin hablar te quedaste escondidx mientras yo salía a caminar unos metros alejadx de tí para captar si había peligro alguno.
Hoy al recordarlo me pregunto de quién huías y cuestiono la utilidad de mi ayuda.
A veces nos vamos de este mundo sin conocer y aceptar a nuestro verdadero ser interior. Agarradxs a ciertas ideas o vistiéndonos con determinados comportamientos podemos llegar a pasar toda una vida sin disfrutar de quien realmente somos.
De entre todos los miedos existentes puede resultar aterrador el que produce reconocerse a unx mismx. Empezando porque no nos han enseñado a conocernos y acabando con el típico "¿esx soy yo?" ... amar a nuestra propia esencia nos ayuda a liberarnos de molestas huídas sin sentido que no hacen más que alargar el encuentro definitivo de una vida plena.
Gracias por ser mi espejo.

dimecres, 9 de desembre del 2009

¿Siempre fue así?

Cuestionar lo establecido comporta problemas, discusiones y acabar recurriendo al siempre fue así. Para ilustrar el tema del «siempre fue así», nada mejor que un par de historias:

1.-Eduardo Galeano
Cuenta una leyenda popular que supo haber una vez un cuartel militar junto a un pueblecillo cuyo nombre no recuerdo, y en medio del patio de ese cuartel había un banco de madera. Era un banco sencillo, humilde y blanco. Y junto a ese banco un soldado hacía guardia. Hacia guardia noche y día. Nadie sabía por qué se hacía la guardia junto al banco, pero se hacía. Se hacía noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación todos los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó: la tradición es algo sagrado que no se cuestiona ni se ataca: se acata. Si así se hacía y siempre se había hecho, por algo sería. Así se hacía, siempre se había hecho y así se haría. Y así siguió siendo hasta que alguien, no se sabe bien qué general o coronel curioso, quiso ver la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar se supo. Hacía 31 años, 2 meses y cuatro días un oficial había mandado montar guardia junto al banco, que estaba recién pintado, para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca.

2.-Monos y Plátanos

Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.

dimarts, 8 de desembre del 2009

De la alegría de vivir, Patricia Stokoe


No hay un momento de culminación sin otro que haya sido de descenso. Si yo pienso en mi vida, puedo ponerla en esa famosa curva de la física: es una vida no plana, no chata, no solamente de estar arriba en la cumbre de la felicidad, ni tampoco en el abismo de la angustia permanente. Siempre hay dudas. No se puede vivir sin dudas, sin caos, porque de allí sale un nuevo orden.

Es el caos creativo de la vida. Yo creo que frente a las trabas, frente a las dificultades, allí uno está a prueba: si va a salir, si no va a salir y como va a hacerlo, hay muchos dichos de grandes sabios, como aquél que dice que cuando estés sobre la ola no te olvides de que, en algún momento vas a bajar, y cuando estés allí abajo recuerdes que está la posibilidad de subir. La vida es una curva permanente. Pienso que es un error querer fijar un momento: la vida es movimiento. ¿Cuál es la energía que me va generando cada momento? Esa es la auténtica alegría de la vida y no la búsqueda del “estar alegre”.

dijous, 3 de desembre del 2009

Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas, Jesús Lizano




A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños, curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva;
el día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
dentro de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas;
vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.