dimecres, 5 d’octubre de 2011

Beatriz y los cuerpos celestes. (Fragmentos), Lucía Etxebarria

No intentes enterrar el dolor: se extenderá a través de la tierra, bajo tus pies; se filtrará en el agua que hayas de beber y te envenenará la sangre. Las heridas se cierran, pero siempre quedan cicatrices más o menos visibles que volverán a molestar cuando cambie el tiempo, recordándote en la piel su existencia, y con ella el golpe que las originó. Y el recuerdo del golpe afectará a decisiones futuras, creará miedos inútiles y tristezas arrastradas, y tú crecerás como una criatura apagada y cobarde. ¿Para qué intentar huir y dejar atrás la ciudad donde caíste? ¿Por la vana esperanza de que en otro lugar, en un clima más benigno, ya no te dolerán las cicatrices y beberás un agua más limpia? A tu alrededor se alzarán las mismas ruinas de tu vida, porque allá donde vayas llevarás a la ciudad contigo. No hay tierra nueva ni mar nuevo, la vida que has malogrado malograda queda en cualquier parte del mundo.

2 comentaris:

  1. Genial!! perfecte i sobretot enhorabona pero lo de "antes muerta que sumisa"

    ResponElimina
  2. Les que dieu aquestes collonades sou les primeres en possar hi el cul

    ResponElimina

¿Qué te ha parecido este texto? ¿Algún comentario?