dilluns, 30 d’abril de 2012

El amante (fragmento), Marguerite Duras


De repente le vi en una bata negra. Estaba sentado, bebía un whisky, fumaba.
Me dijo que me había dormido, que se había duchado. Apenas sentí la llegada del sueño. Encendió una lámpara, en una mesa baja.

Es un hombre que tiene hábitos, pienso de repente respecto a él, debe venir relativamente a menudo a esta habitación, es un hombre que debe hacer mucho el amor, es un hombre que tiene miedo, debe hacer mucho el amor para luchar contra el miedo. Le digo que me gusta la idea de que tenga a muchas mujeres, de que yo esté entre esas mujeres, confundida. Nos miramos. Comprende lo que acabo de decir. La mirada alterada de repente, falsa, sorprendida en el mal, la muerte.

diumenge, 29 d’abril de 2012

El lado más salvaje te alimenta, H.R.Herzen



Los animales migratorios recorren miles de kilómetros para obtener alimento y reproducirse; si no se movieran, no podrían sobrevivir, ese es su instinto. Durante años me he rodeado de migrantes afectivos y catadoras de placer, exquisito plato de cualquier lugar del mundo para conocer culturas, cuerpos, mentes y sensaciones. A todas esas bellas personas las quisiera en mi vida de una o de otra manera ya que entraron en ella por alguna bonita razón, tan romántico como que ante un conflicto de intereses deberíamos aprender a no privilegiar las razones de una persona sobre otra. La mejor opción —aunque también la más difícil— consiste en entender que la solución no está de un solo lado de la balanza, sino que hemos de tratar de mantener el núcleo de las necesidades de las personas implicadas para beneficio de todas las partes.

Pero la tela de araña no siempre resiste un dolor en el alma, un vendaval o un aguacero, incluso hay quien dinamita sus propios puentes y yo no siempre llego con la bandera blanca. Conclusión: equilibrar momentos vitales y necesitar algo compatible en el mismo tiempo no depende de la buena voluntad y tampoco puedes forzar la dimensión del sentimiento que vuelcas en otras personas, pues también suele ser desigual. Además hay que tener en cuenta que la resolución de ese dilema nunca es definitiva y más que respuestas, hay que encontrar la pregunta adecuada para conseguir el bien común. A veces nos equivocamos de pregunta porque nos dejamos llevar por la corriente, el reloj controlador de las relaciones que nos marca el paso del baile.

dissabte, 28 d’abril de 2012

Me desarmaste, Anestesia



Puedo simplificar mis temores con una vieja fórmula.
Combate:
mis demonios contra mis demonios.
Miedo:
no me tienes,
yo te tengo,
tu nervio es el mío.
Esquivo a las personas, el contacto físico y visual,
miro al vacío y no a los ojos para no desgastarme;
me gusta la gente y la quiero
a un metro:
insensibilidad más hipersensibilidad igual a sensibilidad.
También soy egoísta,
solo pinto mis labios de arrebol, piel natural
y no me comparto ni me reparto.
Pero tú, ángel,
me desarmaste con un lanzallamas,
porque cuando recuerdo tus alas y velos esparcidos por el suelo;
tu desnudez dormida entre mis brazos,
ya no quiero luchar, perder ni ganar.

divendres, 27 d’abril de 2012

Sin excusas, Mila Mores



Ya no necesitaré excusas
para parar en cualquier rincón
y llenarte de besos.
Todas las playas cobijarán nuestro amor
mientras la luna excitará nuestros cuerpos.
Todos los ríos bañarán nuestra desnudez
y culparemos de los accidentes a la brujería.
Cualquier cama será nuestra cama,
siempre que nos apetezca,
cualquier juego inventado será tan sabroso
como las cenas, los desayunos y las siestas en tu piel.
Nos despertaremos de madrugada
nos amaremos con locura,
y solo los besos nos taparán la boca.

La penitencia sería de récord Guinness, Mila Mores



Busco a alguien que purgue mis pecados
—la penitencia sería de récord Guinness—,
no sé rezar y arrodillarme va contra mi religión.
Espero que sea algún enemigo,
porque no puedo condenar a quienes se atrevieron a ser mis amantes:
sobrado de dulce, bastante picante,
justo de sal, ácido como maracuyá
y amargo con el tiempo, a veces como una mala cosa,
de todo se aprende.
Con placer compongo un concierto con tu pelo
donde la libertad marque el ritmo
y la irreverencia el compás.
Te mordería el lóbulo,
porque está cerca de tu cuello
y porque rima con tu culo,
que es delicioso
(umami, le dirían en Japón)
(¡oh, mami!, en el Caribe).

dijous, 26 d’abril de 2012

Taller devenir orgía y magia sexual, Ludditas sexuales

SI NOS ORGANIZAMOS COJEMOS TODXS

Circulación –de manera práctica- de una serie de armas mágicas para la organización de una orgía comunal y posterior desarrollo de una orgía con quienes asistan al encuentro a partir del despliegue de prácticas sadomaso, componentes somáticos y verbales y de magia sexual.
Orgía como corriente horizontal y descentrada de flujos deseantes, cuya apuesta política se inscribe en la potencial descodificación de los cuerpos y los deseos / placeres, tal como aparecen heteronormalizados y administrados por el heterocapitalismo y sus ordenamientos disciplinarios.
Devenir orgía en su potencia desterritorializante, devenir que hace estallar, en sus desbordamientos insumisos, los límites naturalizados entre cuerpos deseables, cuerpos deseantes y cuerpos excluidos o invisibilizados.

dimarts, 24 d’abril de 2012

Me comí los celos con ajo y agua, Mila Mores



Hoy miré por las esquinas pero no te vi,
me paso el día pensando
cómo devorarte cuando te vea.
Y suspiro por tu cuerpo, dulce y hermoso;
pero eso es solo el tarro, imagino la mermelada.
El amor me hizo y me deshace entre tus dedos
pero sueño con que todo el cariño que me han cogido,
me lo devuelvan para repartirlo de nuevo:
el miedo a perder no existe cuando todo está perdido.
Bailaré contigo, me bañaré en tu luna
y desplegaré mis alas para volar libre:
me comí los celos con ajo y agua,
son amargos pero purgan los malos sentimientos.

Judith Butler y Beatriz Preciado en entrevista con la revista Têtu

Publicada en las disidentes

Revista Têtu: Beatriz, ¿de dónde viene tu obsesión filosófica por el cuerpo?
Beatriz Preciado: En la época cuando yo estaba en un departamento de arquitectura, estudiaba con Derrida y publiqué mi primer libro, que fue sobre los consoladores, el Manifiesto contra-sexual, en Balland, en una colección editada por Guillaume Dustan. Estaba obsesionada con el problema del cuerpo y de su materialidad, y me sorprendí al descubrir el análisis performativo de la identidad realizado por Butler. Su análisis ha cambiado radicalmente mi manera de pensar los géneros y la sexualidad. Lo que yo quería desde el principio, era tomar este análisis y llevarlo al campo de la corporeidad. Comencé a tomar testosterona y quería hacer un libro sobre la genealogía política de las hormonas, a partir de la obra de Judith y de la de Foucault. Esto fue para mostrar cómo nos hemos desplazado hacia un nuevo régimen de control y de producción del género y de la sexualidad.

Distancia justa, Cristina Peri Rossi



En el amor, y en el boxeo
todo es cuestión de distancia
Si te acercas demasiado me excito
me asusto
me obnubilo           digo tonterías
me echo a temblar
pero si estás lejos
sufro entristezco
me desvelo
y escribo poemas.

divendres, 20 d’abril de 2012

El miedo lo metí en el bolsillo, Mila Mores



Sé el truco para escribir los poemas más bellos:
los haré sobre tu pecho con mis dedos
sin comas, puntos ni tildes
ni letras o palabras;
cuando se acabe la tinta,
cerraré los ojos y me meteré en tus sueños.
Por todo lo que te pienso,
espero que no me acuses por acoso mental,
de exceso en exceso hasta el éxtasis final:
puedo contemplar tus lunares hasta el amanecer
y luego correr una maratón o trepar hasta la luna,
recibo energía de sobras de tus besos.
El miedo lo metí en el bolsillo,
pero está lleno de agujeros
y lo pierdo como arena;
por eso camino en espiral
para dar tiempo a que decidas el color del cielo.
Pero tampoco tengo intención de ir para atrás:
aunque recordar no es añorar,
me mareo y no me sienta bien.

Los amantes, Oliverio Girondo


Se miran, se presienten, se desean, / se acarician, se besan, se desnudan, / se respiran, se acuestan, se olfatean, / se penetran, se chupan, se demudan, / se adormecen, despiertan, se iluminan, / se codician, se palpan, se fascinan, / se mastican, se gustan, se babean, / se confunden, se acoplan, se disgregan, / se aletargan, fallecen, se reintegran, / se distienden, se enarcan, se menean, / se retuercen, se estiran, se caldean, / se estrangulan, se aprietan, se estremecen, / se tantean, se juntan, desfallecen, / se repelen, se enervan, se apetecen, / se acometen, se enlazan, se entrechocan, / se agazapan, se apresan, se dislocan, / se perforan, se incrustan, se acribillan, / se remachan, se injertan, se atornillan, / se desmayan, reviven, resplandecen, / se contemplan, se inflaman, se enloquecen, / se derriten, se sueldan, se calcinan, / se desgarran, se muerden, se asesinan, / resucitan, se buscan, se refriegan, / se rehuyen, se evaden, y se entregan.

Salvando las distancias, Ed Shaw

 
Vaivenes y potenciales de la vida compartida
La cercanía entre los seres no se mide en centímetros. La proximidad de las parejas no se tabula en meras medidas. Las distancias tampoco se estiman por normas simplemente numéricas. La regla es aparente y sus divisiones divagan.
Solamente tocar no asegura llegar. Detrás del roce hay profundidades ignotas; más allá del beso murmuran las olas de mares recónditos. El universo del ojo interno no tiene confines, y para el intruso no hay indicadores.
Seguimos compartiendo el mismísimo colchón a lo largo de casi un cuarto de siglo, piel con piel, piel contra piel, una tercera parte de nuestras vidas juntos. A veces abravesamos el tacto, la tierra incógnita detrás de la frontera del contacto, alcanzando una unión total; a veces, aún juntos, las distancias no se pueden calcular ni en años luz.

dimecres, 18 d’abril de 2012

Hace rato que seríamos libres, H.R.Herzen


El panóptico de Bentham es una cárcel en la cual todos los prisioneros son vigilados desde un único punto sin que el vigilante sea visto ni oído. El recluso no sabe si está siendo vigilado y no tiene manera de averiguarlo. El objetivo es someter a los presos con el miedo: ni siquiera hace falta que el vigilante vigile, bastaría con que los vigilados sientan que podrían ser vistos haciendo algo que no deben para que el individuo lo interiorice hasta el punto de vigilarse a sí mismo y no exceder voluntariamente los límites de la norma. La mirada omnisciente es la idea del poder en sí mismo: poder para controlar a las personas y modificar su conducta. Es el éxito del poder, el fin de la rebelión, la generalización de la docilidad y la sumisión, la inquisición interiorizada en cada individuo, el orgasmo de los represores que inculcan religiones cuyo Dios omnisciente todo lo ve para planificar la autocensura.

Ante todo modelo autoritario siempre hay rebeldes y desobedientes igual que guardianes de la moral y la costumbre, la tradición y hasta la estética y el buen gusto. Sí, por absurdo que nos parezca, hay normas para definir hasta lo que es bello y si te maravilla algo que la ley dice que es feo, en el mejor de los casos serás castigada con la burla.

Cuando el cielo oscurezca, Anestesia



Tampoco lo evito. Cuando pienso en ti
quiero más
turbar mi mente en tu recuerdo
conmueve mis labios; insensibles
ante tu ausencia, presente presencia.
Intento soñar dormida:
una decena de lápices dibuja lo inexplicable:
los contornos de tu rostro al color de mis caricias,
y beso insaciable dos estrellas en tu frágil pecho;
aún sin enredarme en el desenredo de tus cabellos.
No me recuerdes;
cuando el cielo oscurezca,
brillarán.

dilluns, 16 d’abril de 2012

Gustave Flaubert y Louise Colete, Susana Moo

… A ti te quiero como nunca he querido y como no querré. Eres y seguirás siendo la única, y sin comparación con ninguna otra. Es algo complejo y profundo, algo que me tiene cogido por todas partes, que halaga todos mis apetitos y acaricia todas mis vanidades.


Así de lindo le habla Flaubert a su amante, la poetisa Louise Colet, con la que mantuvo amoríos casi exclusivamente por correspondencia y fue la única relación estable del autor. Las cartas de Gustave a Louise se han conservado y ¡menuda oportunidad de ser voyeurs en primera fila! Las de Louise, por contra, fueron quemadas por su sobrina a la muerte de Gustave. A la muy papona le parecían indecentes, y eso que él las guardaba como oro en paño, escuchadle:


Tus cartas, amor querido, llenan toda una carpeta. Están aparte, con las cositas que proceden de ti. He visto la rama verde que llevabas en el sombrero cuando nuestro primer viaje a Nantes, las pantuflas de la primera noche y un pañuelo mío lleno de tu sangre. Tengo tantas ganas de besarte esta noche. Pongo mis labios sobre los tuyos, y te abrazo desde lo más hondo de mí mismo, por todas partes ¡al fin del mes que viene volveremos a vernos!

Se conocieron cuando ella tenía 35 y él 24 y mantuvieron el affair ocho años durante los cuales se veían a cuentagotas. Flaubert tenía clarísimo que quería dedicar su vida a las letras. Hacía un tiempo había sufrido crisis nerviosas –que él entendió como somatización de sus angustias psicológicas- y que le dieron la oportunidad de enclaustrarse en su casa sin plantearse trabajar para ganarse el pan, aunque curró como un verdadero animal para escribir sus libros. Sobrecoge la altísima voluntad de sacrificio de este tipo, que se documentaba hasta el paroxismo y que estaba obsesionado con el estilo. Convivía con su madre, enferma también de los nervios, y con su sobrina -la papona pirómana- en la campiña francesa y le costaba muchísimo moverse de allí. Tampoco recibía a Louise y llevaban sus relaciones en secreto.

diumenge, 15 d’abril de 2012

Pero mejor a tu lado, Mila Mores



Quiero perderme en un laberinto
cuyo final sin salida sea tu cuello
y quedarme ahí hasta que llueva hacia arriba.
Si te miras en un espejo y me sigues amando
pondré todos mis sentidos en ser yo misma.
Duermo en cualquier lugar,
pero mejor a tu lado,
y espero hasta cualquier hora,
siempre cargo un libro,
mientras la luna llena me lleve irremediablemente a ti
e inicie el descenso al infierno de tu higuera.

Crisis (de amor), June Fernández


Llevo meses cabreada con Cristina Yang. Es la de la foto, una de las protagonistas de Anatomía de Grey, la aspirante a médica cardiotorácica fría, ambiciosa y perfeccionista que hace lo que haga falta por quedarse con la operación más complicada, que se ríe del romanticismo y de toda forma de sensiblería. Intentaré explicaros por qué estoy cabreada con ella (bueno, con el equipo de guionistas, claro está) sin destriparos la serie. Cristina tuvo primero una relación larga e intensa con el jefe de cardio, Preston Burke, quien la dejó plantada en el altar. Le costó mucho volver a enamorarse, y lo hizo de Owen Hunt (el de la foto), exmédico militar, jefe de Trauma, traumatizado por su paso por Irak. Una vez Owen logró que Cristina no acudiese a la llamada de su nueva jefa de cardio por estar haciendo el amor con él. Ella le dijo lo siguiente:
Le contó que Burke le fue arrancando pedacitos de su corazón sin que ella se diera cuenta, al punto de convertirla en alguien que no era, en alguien que accedió a mentir por él, a arriesgar su carrera y terminar vestida de novia de cuento con las cejas depiladas. Le dijo que ese día, haciendo que ella fallase en el trabajo, Owen le había arrancado un trocito de su corazón. Y sentenció llorando: “Eso nunca, nunca jamás puede volver a ocurrir”. Pues ocurre.

Claves feministas para la negociación en el amor, Marcela Lagarde

El sujeto simbólico del amor en diversas culturas y épocas ha sido el hombre y los amantes han sido los hombres. La mujer, cautiva del amor, ha simbolizado a las mujeres cautivas y cautivadas por el amor. Se trata del amor patriarcal y de los amores patriarcales.

En efecto, los cautiverios de las mujeres se han estructurado en torno al amor que envuelve la sexualidad erótica y procreadora. La maternidad, la filialidad, la conyugalidad, la familiaridad y la amistad, implican al amor considerado inmanente de las mujeres. Sexo, sexualidad y amor  son una tríada natural asignada a las mujeres. Son la esencia del mito sobre la naturaleza femenina...

Para descargar en PDF: "Claves feministas para la negociación en el amor"  

Publicado en heroinas

que no me falte tu risa, Amanda Mar

que no me falte tu risa
que tu amor despeine mis entrañas
saltar sin miedo al abismo de tus caricias
sentir el vértigo de tu mirada
respirar amor profundo
sincero
sensible
sumergirme en la inmensidad de tu alma
con calma
adentrarme en el paraíso de tu serenidad apasionada

dissabte, 14 d’abril de 2012

El amor es un desafío constante, Erich Fromm


El amor sólo es posible cuando dos personas se comunican entre sí desde el centro de sus existencias, por lo tanto, cuando cada una de ellas se experimenta a sí misma desde el centro de su existencia. Experimentando de esa forma, el amor es un desafío constante, no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos; que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos. Sólo hay una prueba de la presencia del amor: la hondura de la relación y la vitalidad y la fuerza de cada una de las personas implicadas: es por tales frutos por los que se reconoce el amor.

divendres, 13 d’abril de 2012

Amor de cuentagotas, Riki Blanco

Regina, la trapecista, tenía un problema: vértigo.
Pero no el vértigo a las alturas, como mucha gente tiene, sino al suelo. Por eso decidió hacerse trapecista, para estar siempre a ras del cielo y no tener que bajar nunca a la tierra.
Regina miraba las coronillas de los chicos del circo y soñaba con una vida al mismo nivel.
Con poder susurrar cosas bonitas a alguien al oído y no tener que estar siempre dando voces para hacerse oír.
Aunque claro, ninguno de la compañía se atrevía a subir tan alto. Ninguno excepto Capirote, el hombre bala, pero siempre pasaba volando a su lado con tanta prisa... Y ni un hola le decía. Ni una simple mirada, ni un triste adiós. Y para colmo, el muy tonto, ya llevaba más de un mes atrincherado dentro de su cañón.
Una noche, mientras el resto de la compañía dormía, escuchó algo. Al principio era un inapreciable susurro melódico, pero después fue incrementando su intensidad. Aquel cántico siguió durante todo el día y Regina, intrigada, preguntó a la gente de la compañía de dónde procedía aquella voz, pero no le supieron decir, pues nadie, salvo ella, la oía.
Estuvo investigando la procedencia de aquella cantinela, y descubrió que sólo la oía en un punto muy concreto: frente al cañón de Capirote.
El hombre bala, desde dentro, le cantaba canciones casi olvidadas, que salían del cañón disparadas y colisionaban con lo más profundo del alma de Regina.

dijous, 12 d’abril de 2012

Cómo amar a una mujer, Bob Marley


Puede que no seas su primero, ni su último, ni su único. Habrá querido antes, querrá después, pero si ahora te quiere a ti, ¿qué otra cosa importa ahora?
No es perfecta. Tú tampoco lo eres. Y puede que no seáis perfectos juntos, pero si te hace reír, te hace pensar dos veces, y te hace admitir tus errores, sujétate a ella y dale lo mejor que puedas. Puede no pensar en ti cada segundo del día, pero te dará una parte de ella que sabe que puedes romper: su corazón. Así que no la hieras. No intentes cambiarla, no la analices, y no esperes más de lo que te puede dar.
Sonríe cuando te haga feliz, dile cuando te ponga nervioso, y échala de menos cuando no esté.

dimecres, 11 d’abril de 2012

Se querían, Vicente Aleixandre


Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.
Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.
Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.
Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.
Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.
Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.
Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

La champeta no es el mejor ritmo para amarte a cámara lenta, Mila Mores



No busco lo que no se me ha perdido,
pero es que me gustas más que levantarme tarde
y en tus trenzas me perdería como si fueran selvas.
Adoro el silencio y respiro por la vagina,
y te besaría por todas partes, especialmente donde tú no te llegas.
La champeta no es el mejor ritmo para amarte a cámara lenta
y es por eso que guardo mis excesos en un secreto lugar.
Construye teorías que fornicaré en sus cimientos
para ver si son lo suficientemente firmes y no se derrumban;
levanta prejuicios que escupiré en su cumbre.
Y si, a pesar de todo, no encuentro remedio,
pondré tierra de por medio.

Amantes, Jorge Gaitán Durán

Somos como son los que se aman.
Al desnudarnos descubrimos dos monstruosos
desconocidos que se estrechan a tientas,
cicatrices con que el rencoroso deseo
señala a los que sin descanso se aman:
el tedio, la sospecha que invencible nos ata
en su red, como en la falta dos dioses adúlteros.
Enamorados como dos locos,
dos astros sanguinarios, dos dinastías
que hambrientas se disputan un reino,
queremos ser justicia, nos acechamos feroces,
nos engañamos, nos inferimos las viles injurias
con que el cielo afrenta a los que se aman.
Sólo para que mil veces nos incendie
el abrazo que en el mundo son los que se aman
mil veces morimos cada día.

dimarts, 10 d’abril de 2012

Casi obsceno, Raúl Gómez Jattin


Si quisieras oír lo que me digo en la almohada
el rubor de tu rostro sería la recompensa
Son palabras tan íntimas como mi propia carne
que padece el dolor de tu implacable recuerdo
Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo:
Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja
Y en tu sexo el milagro de una mano que baja
en el momento más inesperado y como por azar
lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado
No soy malvado trato de enamorarte
intento ser sincero con lo enfermo que estoy
y entrar en el maleficio de tu cuerpo
como un río que teme al mar,
pero siempre muere en él.

diumenge, 8 d’abril de 2012

Somos un tejido amoroso, H.R.Herzen



Somos un tejido amoroso hecho a base de conexiones y encadenamientos inesperados: unas personas aparecen en nuestras vidas para conectarnos con otras y éstas con otras y así hasta el infinito. Hay que saber agradecer lo aprendido, vivido y compartido con quienes quedan atrás y especialmente que esas personas nos hayan contactado con otras con quienes la vida se renueva y nos abre senderos mágicos con puentes de madera para cruzar ríos invisibles. El secreto es el abrazo sincero; yo huyo del golpecito en la espalda y busco los besos que dejan marca. ¿Y qué es el amor si no es estar feliz por conocer lo que otros seres te dejan ver?

Vivir debería parecerse a lo que sueñas y que tu casa tenga una huerta espléndida, chimenea para el frío y bomba de calor humana para las noches. En esa línea curva la mente se avanza al cuerpo para que los pies caminen con seguridad; los argumentos suelen sobrar pero la decisión es lo más difícil de enhebrar aunque imparable si la voluntad es firme. Una vez en su punto, todas las piezas juegan con ese objetivo y se colocan en la mejor posición. Ahí es cuando los viajes no admiten vuelta atrás y, como huracán o tsunami, no pasas desapercibida. La mezcla de sensaciones es inevitable; el miedo, la ilusión, la alegría y la incertidumbre se mueven en el mismo tablero sin orden lógico para las mentes obtusas.

diumenge, 1 d’abril de 2012

Sin querer evitarlo me encanta el sexo, Bibiana Hirukote

La primavera me altera y me acelera, me vuelve loca, me pone a mil y voy desprendiendo un rastro magnético que te atrae, es una necesidad y un placer maravilloso. Sin querer evitarlo me encanta el sexo, sola o acompañada, con un amante o con más de una, de la manera que sea gozo con mi cuerpo y con las infinitas posibilidades que me brinda. A cualquier hora y en cualquier lugar, nada puede refrenar este deseo incontenible de pasión y lujuria, de obscenidad en estado puro.
No te dejaría tranquila ni un minuto, te asaltaría directa al cuello, te mordería la espalda, te lamería los pies e inventaríamos mil formas de amarnos empezando por tus labios y adentrándonos en un laberinto de deseo, abandonadas totalmente al desenfreno sin querer hallar una salida, recorriendo los caminos de la sensualidad las dos juntas de la mano y encontrar callejones oscuros que nos hagan retroceder y jardines increíbles en los que pararnos a comer algo y descansar después de tanto amor entregado y pasar por parques fantásticos donde jugar horas y días y dormir en la playa con los cangrejos y amarnos en medio de la selva fundiéndonos con los sonidos de la noche y subir montañas y volar bien alto y caminar por la tierra y saltar y correr y tirarme a tus brazos para seguir compartiendo.