divendres, 18 de novembre de 2011

Amar sin apego, simplemente amar. Carlos Molinar



¿Por qué cuando amamos, siempre condicionamos de alguna manera?, ¿por qué es tan doloroso el desamor del ser que amamos? ¿Por qué si llega el desamor o el desengaño viene siempre acompañado de una desilusión y de un profundo dolor?, ¿por qué no sólo amar?… con total desapego, sin expectativa, sin cuestionamientos, dejando al ser amado en total libertad de hacer, de amar a alguien más, de buscar alimento espiritual en otras fuentes; dejarla ser, dejarla incluso reciprocar, pero sin esperar nada, aún en ese caso, pensar que es sólo casual, que no es una consecuencia, ni una respuesta, sino una casualidad y que seguramente después del aquí y ahora, simplemente se esfumará, que así como llegó, de repente se irá, que nada es para siempre, que todo es temporal.
Que difícil es amar sin reglas, sin tratar de adquirir títulos de propiedad; si lográramos amar sin apegos, sería sin duda la mejor y verdadera forma de amar, todo lo demás es mera vanidad.

Si amamos sin esperar nada a cambio, será verdaderamente amar.
Soy consciente de que amar duele o termina por doler, pero el dolor no deriva del amor, sino de amar con apego, porque si amaramos de manera incondicional, cuando apareciera el desamor o el desengaño por parte del ser amado, no habría ese auto-tormento de cuestionarnos ¿Qué pasó? No sobrevendrían las noches de insomnio, tratando de entender, de buscar una razón, que además, quizás nunca aparecerá, ¿en qué fallé? ¿No fui o no representé lo suficiente? ¿No le llené? Porque el engañado no sufre, sufre el desengañado y no sufre por no ser amado, sino por sentirse traicionado; Pero aun si no lográsemos desapegarnos del amar y supiéramos que va a doler, seguiría valiendo la pena, porque como diría Bertrán Rusel, se puede renunciar a muchas cosas y ser feliz, menos al Amor.
Si amáramos incondicionalmente y eso sucediera, por lo menos no surgiría el dolor, veríamos la situación de una manera natural, incluso si se pensara que se cometió un error, éste no sería de quien amó.
Jorge Bucay nos da una aportación notable, que pudiese ayudarnos a clarificar, citando a Joseph Sinker “el amor es el regocijo por la mera existencia de la persona amada” y nos agrega Bucay “para mi el amor, es la decisión sincera de crear una espacio de libertad tan amplio, como para que ella pueda elegir hacer con su vida, con sus sentimientos y con su cuerpo lo que desee, aún cuando su decisión no me guste, aún cuando su decisión no me incluya.
Creo que es tarea de todo ser humano, tratar de “amar sin apego, de simplemente amar”.

Tomado de http://www.carlos-molinar.com/blog/?p=87

1 comentari:

  1. En el mundo de las emociones lo racional es superficial, solo funciona en pequeñas dosis,aun sin apegos y sin esperar nada no podríamos evitar sentir aunque sea una dosis mínima de dolor, sin embargo creo que lo importante es saber que es algo natural y que no hay que in-macularse en la pena,
    el amor sin apegos solo minimiza el dolor más no lo elimina.
    no creo que el dolor o la desilusión sean algo del todo mal, esa clase de emociones intensifican el amor, la felicidad, todo lo que le hace bien al alma y al cuerpo.

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