dimarts, 15 de gener de 2013

Subir la escalera de las relaciones (o no), Solopoly


Este artículo es una traducción libre de Riding the relationship escalator (or not), del blog SOLOPOLY. Traducción y publicación autorizada por el autor original. Este texto no representa necesariamente las opiniones consensuadas del grupo Poliamor Madrid.

"¿Esta relación va a alguna parte?". Si has oído este cliché (o quizás lo has dicho o lo has pensado tú): Bienvenido a la escalera de las relaciones.

Escalera de las relaciones: El conjunto de expectativas sociales por defecto que se consideran apropiadas para conducir las relaciones íntimas. Pasos progresivos con marcadores claramente visibles y un objetivo presupuesto de monogamia permanente, matrimonio con cohabitación (con reconocimiento legal, si es posible). Se trata del estándar social por el que la mayoría de la gente mide si una relación íntima en desarrollo es significativa, "seria", buena, sana, comprometida o vale la pena perseguir o mantener.

Los pasos concretos en la escalera de las relaciones varían con la cultura y subcultura, y cambian poco a poco con el tiempo. En la cultura occidental actual, la escalera que define las relaciones "serias" normalmente implica los siguientes pasos, en este orden:
  1. Hacer contacto: Flirtear, citas casuales u ocasionales, y sexo (posiblemente).
  2. Inicio: Gestos y rituales de cortejo romántico, inversión emocional ("enamorarse"), y sexo casi con total seguridad (salvo con personas muy religiosas o socialmente conservadoras).
  3. Definición: Declaración mutua de amor, presentarse en público como una pareja, adoptar y utilizar etiquetas comunes que definen el rol ("mi novio", etc), y expectativas o acuerdos de exclusividad íntima (sexual y emocional). Este es el punto donde se puede empezar la etiqueta de "relación primaria".
  4. Establecimiento: Adaptar los ritmos de tu vida para acomodarse mutuamente. Establecer patrones para pasar tiempo juntos (citas y encuentros sexuales regulares, pasar tiempo en casa de la otra persona, etc) y para comunicarse (hablar, telefonear o escribirse de forma diaria, etc). Expectativas de que se pueden pedir y rendir cuentas de lo que hace cada uno. Empezar a sugerir, discutir o planificar un futuro compartido a largo plazo como pareja monógama. Conocer a la familia de la otra persona.
  5. Compromiso: Irse a vivir juntos, compartir dinero y propiedades, prometerse en matrimonio.
  6. Conclusión: Casarse (legalmente, si es posible) y tener hijos (no es obligatorio, pero tiene un fuerte apoyo social). La relación está ahora "completa", y se espera que su estructura permanezca estática hasta que uno de los miembros de la pareja muera.
Puede haber algunas variaciones en estos pasos, pero normalmente no muchas. Además el paso que he marcado como "conclusión" puede no ser necesariamente el final. Algunas personas pueden considerar que establecer una familia nuclear (niños, comprar una casa, etc) como nuevos peldaños de la escalera; Estas personas pueden estar casadas (o tan cerca como puedan estarlo legalmente), pero no ser reconocidos como adultos hasta que alcanzan esos peldaños adicionales.

Para ser justos, a pesar de sus restricciones, la escalera de las relaciones suele funcionar bastante bien. Existe mucha gente genuinamente feliz y satisfecha viviendo juntas en matrimonios monógamos permanentes (o equivalentes).

Además, el reconocimiento y el fuerte apoyo social y legal del que disfrutan las parejas que llegan a la cima de la escalera y permanecen allí ofrece un nivel de seguridad y estabilidad que puede ser difícil de igualar por otros enfoques alternativos a las relaciones íntimas, las familias o los hogares. (Este beneficio varía con etnia, clase, orientación sexual o identidad de género).

Por supuesto, la escalera NO funciona para mucha otra gente, en absoluto, para algunos emparejamientos o en algunos momentos de su vida. Normalmente se asume que se trata de un fallo de dichos individuos, o simple mala suerte. Pero no como un indicio de un problema con la escalera en sí.

Algunas personas son felices mezclando relaciones en la escalera y fuera de la escalera, o características de las relaciones. Mi amiga Lily Lloyd es una de ellas, aquí está su artículo sobre la escalera de las relaciones.

¿Cómo son estas relaciones "fuera de la escalera"? Algunos ejemplos:
  • Personas solas que valoran tener relaciones estables pero que no quieren casarse o vivir con su pareja.
  • Personas poliamorosas que están abiertas a tener más de una relación íntima a la vez, con el conocimiento y el consentimiento de todas las personas implicadas.
  • Personas cuya prioridad en la vida son sus estudios, su trabajo, el arte, los niños, etc. Personas que no pueden o no quieren dar a una relación el tiempo y la dedicación exige la escalera, típicamente.
  • Swingers (intercambio de parejas) que participan consensualmente en sexo recreativo fuera de la relación primaria.
  • Parejas que siguen el principio de "no preguntes, no cuentes", o "hacen la vista gorda".
  • Relaciones BDSM/Kink implicando dinámicas de intercambio de poder íntimo que puede ser sexual o no, y que pueden implicar a otras personas diferentes a su pareja primaria.
  • Relaciones a distancia, o cuando uno de los componentes de la pareja está en el ejército y desplegada, en la cárcel o no disponible físicamente durante largos períodos de tiempo. Estas parejas, frecuentemente, tienen permisos implícitos o explícitos para establecer relaciones adicionales.
La escalera de las relaciones es un camino de un solo sentido. La pareja no tiene permitido dar un paso atrás (o a un lado) hacia una fase con menos estructura, o con una estructura diferente. Las únicas opciones válidas son seguir avanzando o romper la relación y empezar desde cero con otra pareja. Las relaciones que permanecen demasiado tiempo en un peldaño intermedio sin "progreso", o que son intermitentes, se consideran "sin futuro".

En la vida real, por supuesto, la inmensa mayoría de las relaciones (en cualquier configuración) terminan en algún tipo de ruptura. Generalmente, una vez que una relación llega a la etapa de "establecimiento", y termina (divorcio, separación permanente, dejar de vivir juntos, o romper si no están casadas), se considera que ha "terminado" y, por lo tanto, ha "fallado". A pesar de todo lo bueno que se haya logrado mientras haya durado, y de toda la intimidad, cariño, apoyo y amistad que persista después.

De hecho, dado que el matrimonio (y sus equivalentes) suponen la cúspide de la escalera, no hay ninguna forma buena de descender. En consecuencia, nuestra sociedad sobre de una carencia de modelos de transición y de finalización correcta de las relaciones. Las rupturas son casi siempre horribles y trágicas para la pareja y para sus familias, amigos y comunidades.

Por eso es trágico y un desperdicio que el resultado más común para una ex-pareja sea considerarse enemigos, o desaparecer de la vida de la otra persona en lo posible. Si tuviésemos mejores modelos para los cambios o las rupturas de las relaciones, desarrollaríamos mejores habilidades y apoyo social, y las rupturas causarían mucho menos daño.

La escalera de las relaciones tienen un poder considerable. La mayoría de nosotros la adoptamos de forma automática como un mapa para definir nuestros objetivos personales en las relaciones y en nuestro estilo de vida, para elegir pareja, para evaluar nuestras relaciones, y para juzgar las relaciones de los demás.
La parte "automática" es crucial: la mayoría de la gente no piensa o cuestiona la escalera de las relaciones. En cambio, la mayoría de nosotros -inconscientemente- aceptamos la premisa social de que la escalera no es una cuestión de elección o preferencia, sino algo "natural" o incluso una fuerza "supernatural" en sí misma; una mezcla de física y magia. Simplemente se trata de lo que "ocurre de forma natural" en las "buenas" relaciones (como el agua fluyendo hacia abajo), y cómo "se supone que deberían ser" (como si existiese la predestinación).

Incluso aunque no estés en una relación primaria, si la estás buscando activamente o deseas una con fuerza, te encuentras siguiendo la escalera. No necesitas una pareja para participar, solo necesitas adherirte a los objetivos y el proceso de la escalera.

¿Qué ocurre si no quieres subirte, o si tus relaciones terminan por no encajar en este patrón?. Eso es un problema. Nuestra sociedad, de forma activa, trivializa, ignora y demoniza otras elecciones o preferencias a la hora de manejar las relaciones íntimas. Alcanzar la cima de la escalera te valida socialmente como una persona adulta, deseable y respetada. No alcanzar la cúspide, dar un paso atrás de forma voluntaria o, peor aún, no queriendo seguir el proceso, te marca como una persona inmadura, defectuosa, dañada, egoísta, no merecedora de confianza y, posiblemente, incluso como peligrosa.

La escalera de las relaciones solo progresa en un único sentido, pero se basa en una lógica circular. Su lógica es el mito social de que hay "una" (y solo una) persona "correcta" para ti. Una persona que recorre la escalera contigo y que permanecerá a tu lado para siempre. OK, así que ¿cómo puedes saber si la pareja que has elegido es realmente esa persona "especial y única"?. La respuesta depende del resultado de la relación: Si llegáis a la cima de la escalera y permanecéis ahí, entonces esa persona es, por definición, esa persona "especial y única" para ti.

... A menos, por supuesto que os separéis en algún momento, de forma significativa o permanente. En ese caso, obviamente esa persona no era realmente la persona "especial y única" para ti, independientemente de lo que pensases en el pasado, o de lo que otros creyesen.

¿Qué ocurre si uno o ambos terminan desesperadamente infelices, sintiéndose solos, insatisfechos o incluso amenazados o anulados en el matrimonio?. Incluso así, existe mucha inercia y presión para que ambos al menos pretendan mantener la exclusividad y el compromiso personal. Haciéndolo así demuestran su lealtad al orden social, calmando otras personas y evitando que cuestionen sus propias elecciones. También permite que se mantengan ciertos privilegios sociales de "pareja" y (con frecuencia) evita trastornos personales y sacrificios materiales.

La escalera solo permite dos personas a la vez. Las relaciones que no requieren exclusividad sexual, o que dan la bienvenida abiertamente a parejas íntimas adicionales (poliamor y relaciones abiertas) suelen -típicamente- ser objeto de desdén, ridículo, sospecha, indignación y miedo. De hecho, esta opción es tan amenazadora que aunque la mayoría de las personas en las culturas occidentales aceptan que las parejas del mismo sexo puedan participar en la escalera, las relaciones abiertamente no monógamas están específicamente prohibidas.

La infidelidad forma parte de la escalera. La pretensión de monogamia es mucho más común que la monogamia real. Mantener relaciones paralelas, íntimas o sexuales, es una práctica comúnmente reconocida (y en algunas culturas, moderadamente aceptada) como un aspecto de la vida de la escalera.

La infidelidad refuerza y, por tanto, reconoce, la jerarquía de la escalera. Se asume que las parejas secretas adicionales son vergonzosas. Se les deniega todo reconocimiento o derechos en la relación, y se espera que sean cómplices en la ocultación de la misma. El otro miembro de la pareja puede pretender que esas relaciones adicionales no existen o reservarse el derecho a explotar "justificadamente" en celos furiosos cuando se les enfrenta a la realidad.

Los ocasionales escándalos de alto nivel y la indignación pública subsiguiente sirven para consolidar el poder de la escalera, sin que tenga ningún impacto real en la práctica de la infidelidad.
La infidelidad es una salida a una relación, compatible con la escalera, porque a menudo proporciona una nueva relación con la que iniciar el proceso de nuevo. Simplemente estás reemplazando a tu pareja a medio camino, no abandonando la escalera. Esto reduce el riesgo de cargar con el estigma de ser un adulto sin pareja. (Por supuesto, la pareja a la que has abandonado probablemente tenga que enfrentarse a ese estigma, pero ese es su problema).

La infidelidad en una relación que hace aguas permite reconciliar la mitología de la escalera con la naturaleza humana. A menudo funciona (al menos durante un tiempo), pero obliga a que todo el mundo se comporte mal, elude la responsabilidad, y trata al otro con vileza. Desafortunadamente, dado que es el único modelo de relación no monógama que la mayoría de la gente conoce, con frecuencia las relaciones no monógamas honestas se ven salpicadas por la vergüenza y las convenciones de jerarquía que tienen las aventuras ilícitas.

Es importante reconocer que la escalera de las relaciones es una cuestión de elección personal, además de una convención social. Es raro (al menos en la cultura occidental moderna) que las personas estén forzadas a seguir la escalera y a permanecer en ella. En cada escalón de la escalera, las personas tomamos decisiones conscientes e inconscientes. Cuando estás subiendo la escalera puede parecer que te están llevando, pero en realidad todo el mundo sube la escalera por voluntad propia.
Cada uno de nosotros somos responsables del tipo de relaciones que tenemos. Las convenciones sociales y las presiones influyen en qué modelos de relación son más fáciles y proporcionan más validación y privilegios sociales. Aunque algunas personas desconozcan modelos de relación ajenos a la escalera, internet está ayudando a cambiarlo.

Pero independientemente del modelo de relación que elijamos para nosotros mismos, si eliges ignorar, ridiculizar o demonizar relaciones alternativas al modelo de la escalera, las consecuencias de esa elección se extienden mucho más allá de tu propia vida. El respeto y la visibilidad que concedas a otros modelos de relación afecta, en último término, a todos los que podrían considerar, o tal vez incluso necesitar, una relación que no siga el modelo de la escalera.

Gran parte de frenar la tiranía de la escalera consiste en reconocer, simplemente, que existe, que es una cuestión de elección personal, y que existen otras alternativas válidas. En última instancia, es la sustancia, y no la estructura, lo que debería determinar el éxito o el valor de cualquier relación íntima.

republicado de poliamor madrid

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