imagen de Gloria Lizano López
...En una carta a Freud, Groddeck decía: "Por más santa que sea la maternidad, ello no impide que el útero grávido excite sus nervios y produzca una sensación de voluptuosidad, voluptuosidad secreta, inconsciente, jamás definida... En verdad, esta sensación, una vez se le ha retirado el nimbo de la sublimación, no es otra cosa que la que se produce generalmente cuando algo se mueve en el vientre de la mujer".
Groddeck abrió una importante brecha al destapar la existencia de las pulsiones sexuales ligadas a la maternidad y desvelar el potencial erótico de la mujer más allá del varón, aunque en su adoctrinamiento freudiano no pudo distanciarse totalmente del falocentrismo.
