En los últimos días he estado
trabajando con problemas de erección y eyaculación precoz en
hombres mayores. Pasan los años y muchos hombres siguen obsesionados
con su pene y su capacidad de penetrar. Así se infravaloran,
pensando que son sólo un pene con más o menos aptitudes (grosor,
largada, tiempo de penetración sin eyacular o sin perder la
erección, número de erecciones por día/semana/mes…). Muchas
mujeres nos reímos de su obsesión pero estamos llenitas de
prejuicios y a la hora de la verdad (aunque sea porque nos dejamos
llevar y no hacemos lo que nos apetece) también acabamos centrando
nuestra relación sexual en la penetración.
Pero ¿qué es hacer el amor? ¿Follar?
¿Tener sexo?

