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dissabte, 27 de novembre del 2010
La resistencia afectiva en el Turbocapitalismo, María Toledano
“Sin duda la emoción es un elemento psicológico, pero es en mayor medida un elemento cultural y social: por medio de la emoción representamos las definiciones culturales de personalidad tal como se las expresa en relaciones concretas e inmediatas, pero siempre definidas en términos culturales y sociales.” Eva Illouz, Intimidades congeladas, Katz, 2007
Lo llaman amor -una alegría acompañada por la idea de una causa exterior, palabras del brillante Spinoza- cuando quieren decir capitalismo. La desazón, organizada desde los confines del poder, se apodera de los cuerpos y del pensamiento de los ciudadanos. Una especie de nueva apatía existencial -ajena a aquella (francesa, negra, literaria y de cuello vuelto) que siguió a la II gran guerra- recorre los centros comerciales y los estados de ánimo de la gente: bucles melancólicos, puertas giratorias sin salida. Las emociones, es decir, la potencialidad sensitiva del ser psicológico y social, han sido destrozadas, convertidas en instancias de consumo, dejando paso a frágiles infelicidades con efectos secundarios que atraviesan los páramos de la vida cotidiana. Sobre la sucia cinta transportadora que nos conduce por caminos sin esperanza, reina la indecisión, antesala de todos los fracasos. El aumento exponencial de los psicofármacos es un hecho. Eva Illouz –tres magníficos libros publicados por Katz- lo describe con cualitativa y bella exactitud. La era de la precariedad, mundo líquido, con sus manchas de aceite en la carretera de la autoayuda, se ha adueñado, por dejación y pereza, de nosotros.
divendres, 11 de juny del 2010
Antes muerta que sumisa, Sandra Rojas
Aún a riesgo de que parezca que pretendo dar lecciones, sigo diciendo lo que pienso. Ese es uno de mis “chips”. Considero que cuando nos sentimos molestas con alguien tenemos que mirar qué nos molesta de nuestra propia actitud. No es fácil, pero es un ejercicio vital ya que colocar el origen de la molestia únicamente en otras personas aunque es muy sencillo de resolver oculta raíces de otros conflictos.
No es la primera vez que me dicen que yo defino, decido, administro o manejo los hilos de las relaciones que me unen a otras personas. Lo escucho de la mejor manera posible sin dejar de pensar que entonces esa misma persona que me lo dice se trata como un simple objeto sin voluntad ni decisión.
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