Con el uso tan indiscriminado que se hace hoy en día del nombre amor,
no es sorpresa que llegue a tener tan mala fama. Pero no hay forma de
que amar, en el verdadero significado de la palabra, resulte negativo o
doloroso. Podríamos entenderlo simplemente como gozo puro, nunca
esfuerzo. Si lo definimos como la máxima expresión de compasión y
plenitud, el resto de nuestras ideas queda únicamente como malas
interpretaciones. Y si es algo tan simple, ¿por qué nos cuesta tanto
trabajo amar?