Si crees que “sí” es la respuesta a estas preguntas, el
diagnóstico es claro: sufres dependencia emocional. ¿Y qué se entiende
por dependencia emocional? Podría explicarse, en pocas palabras, como la
necesidad de tener a otras personas (pareja, hijxs, familiares) para
poder vivir. Es decir, por ejemplo, el desear que hagan las cosas por ti
porque no confías en tus capacidades o depender de sus opiniones para
tomar tus propias decisiones. Pero la lista de síntomas no acaba aquí.
Según A.I.S. (Atención e Investigación de Socioadicciones), “es más frecuente encontrar este trastorno en mujeres que en hombres (75%)”. ¿Por qué?

