Aún a riesgo de que parezca que pretendo dar lecciones, sigo diciendo lo que pienso. Ese es uno de mis “chips”. Considero que cuando nos sentimos molestas con alguien tenemos que mirar qué nos molesta de nuestra propia actitud. No es fácil, pero es un ejercicio vital ya que colocar el origen de la molestia únicamente en otras personas aunque es muy sencillo de resolver oculta raíces de otros conflictos.
No es la primera vez que me dicen que yo defino, decido, administro o manejo los hilos de las relaciones que me unen a otras personas. Lo escucho de la mejor manera posible sin dejar de pensar que entonces esa misma persona que me lo dice se trata como un simple objeto sin voluntad ni decisión.
