La duración de la
lactancia nos parece una clave que no se ha tenido en cuenta hasta el
presente a la hora de interpretar las características de una
civilización. Muchas personas sienten, de forma espontánea y
confusa, sin poder precisar con claridad los motivos, que la duración
de la lactancia es un tema escandaloso que es mejor eludir. Abordarlo
supone sacudir los cimientos mismos de nuestra sociedad.
(…) ¿Cuánto tendría
que durar una lactancia lo más fisiológica posible?
(…) Para aportar
respuestas a esta provocativa propuesta, podemos presentar también
algunas correlaciones escandalosas.
Primera: En todas las
sociedades poligámicas, la lactancia materna se prolonga durante
varios años. La poligamia ha sido, con mucha diferencia, el régimen
matrimonial más difundido en el mundo. En su cuadro de 558
sociedades consideradas representativas, Murdock manifiesta que la
poligamia es oficial en el 76% de casos de la muestras. Esta
observación nos lleva a hacernos dos preguntas, primeramente, ¿hasta
qué punto la familia poligámica facilita lactancias de larga
duración? Y en segundo lugar, ¿puede ser que los estrechos lazos
afectivos que se dan en este caso entre la madre y el bebé
favorezcan la capacidad de compartir más tarde un esposo o esposa?
Dicho de otro modo, ¿es posible que una relación breve con la madre
potencie posteriormente la tendencia al amor-posesión, de modo que
la persona no pueda ser apta para la poligamia?
