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diumenge, 23 de març del 2014

Carta abierta dirigida a aquel que sin dudar afirma "Soy heterosexual", Ludditas sexuales


http://luddismosexxxual.blogspot.com

¿Alguna vez discriminaste a alguien por heterosexual? Si nunca antes te habías hecho esta pregunta, es porque sos una construcción del régimen político de la “heteronormatividad” en tanto producción sexuada de un cuerpo como varón o mujer. Las buenas noticias son: hay cura para tu enfermedad. Lo primero que sería deseable es que dejes de pensar en el sexo como si formara parte de la historia natural de las sociedades humanas, tal como afirma la filósofa Beatriz Preciado en su Manifiesto Contrasexual. De cara a lo que podrías creer y a su evidencia material, el hecho de que seas varón o mujer, y que así te definas, no tiene que ver tanto con cómo lucen tus genitales según lo ha dictado la nueva Diosa de la Humanidad Moderna, “Naturaleza”, sino con el hecho de que lucen como lucen porque han sido producidos (junto con tu percepción e interpretación sobre lo que ves) por un conjunto de dispositivos garantizados para la reproducción del Capitalismo Global Integrado Heterosexual (CGIH) en términos de hijxs y sistema. De hecho, el cuerpo heterosexual es uno de los artefactos del CGIH con mayor éxito en el arte de gobernar con los que cuenta la sexopolítica decimonónica, producto de una división del trabajo de la carne según la cual cada parte del cuerpo se define respecto a su función reproductora y productora de feminidad o masculinidad. En tanto régimen político, el CGIH opera desde la heterosexualidad para asegurar la relación estructural entre producción de identidad de género (femenino/ masculino) y la distribución sexuada de ciertos órganos (llamados genitales u órganos sexuales o reproductivos) y no otros, según un orden binario que se pretende estable y definitivo.

dimarts, 19 de febrer del 2013

Abolir la cárcel de la heterosexualidad obligatoria, El ano descolonial


Las cárceles son lugares marginales ubicados en las zonas periféricas de la imaginación social. La cárcel es en sí misma una realidad espeluznante, terrible e indeseable. Nadie desea estar, si quiera por un minuto, tras los barrotes oxidados del olvido, el frío y la zozobra del injusto sistema carcelario. La cárcel prolifera en imágenes a través de la televisión y el cine como el lugar cerrado donde impera el mal, como la barrera que mantiene contenida a los sujetos peligrosos del mundo “libre” y “seguro”, y como aquel lugar donde se encuentran aislados los “problemas de la sociedad”.

Mucho se habla de las representaciones dominantes sobre el sistema carcelario, pero poco conocemos del funcionamiento interno de esta maquinaria devoradora de cuerpos en el contexto actual de hegemonía neoliberal y de injusticia social. Producir conocimiento crítico sobre las realidades que experimentan los cuerpos cautivos de las prisiones del país, es el paso clave para empezar a imaginar un mundo liberado del yugo de la cárcel y de las opresiones estructurales que la sustentan.

dimarts, 11 de setembre del 2012

Heterosexualidad obligatoria y existencia lesbiana, Adrienne Rich

 
Artículo de Adrianne Rich, filósofa y poeta estadounidense, publicado por primera vez en 1980 para la revista Signs, en un número dedicado a la sexualidad. En el se analiza la heterosexualidad como institución política en respuesta al heterocentrismo incuestionado de la literatura feminista de esos años. Este concepto de heterosexualidad obligatoria permitirá, en teorizaciones posteriores, el surgimiento de la teoría queer.

Prólogo del texto publicado en DUODA Revista d'Estudis Feministes núm 10-1996
Traducción de María-Milagros Rivera Garretas. De Adrienne Rich, Compulsory Hete-rosexualíty and Lesbian Existence, en Ead., Blood, Bread, and Poetry. Selected Prose 1979-1985. Nueva York y Londres: Norton, 1986,23-75. Escrito Inicialmente en 1978 para el número de «Signs» sobre Sexuality, este articulo fue publicado en esa revista en 1980. En 1982, Antelope Pubtications lo reimprimió como parte de una serie de cuadernos feministas. La introducción fue escrita para ese cuaderno.
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Quiero decir algunas cosas en torno al modo en que fue inicialmente concebido Heterosexualidad obligatoria y al contexto en que vivimos ahora. En parte lo escribí para contrarrestar la cancelación de la existencia lesbiana de tanta bibliografía feminista, cancelación que sentía (y siento) que tiene consecuencias no sólo antilesbianas sino también antifeministas, además de distorsionar también la experiencia de las mujeres heterosexuales. No lo escribí para ahondar divisiones sino para animar a las feministas heterosexuales a analizar la heterosexualidad como institución política que debilita a las mujeres, y a cambiarla. Esperaba también que otras lesbianas percibieran la profundidad y la amplitud de la identificación con mujeres y de la vinculación entre mujeres que han recorrido como un tema continuo, aunque yerto, la experiencia heterosexual, y que esto se convertiría en un impulso cada vez más activo políticamente, no sólo en una ratificación de vivencias personales. Quería que el artículo sugiriera tipos nuevos de crítica, que suscitara preguntas nuevas en las aulas y en las revistas universitarias y que,al menos, esbozara un puente sobre el hueco entre lesbiana y feminista.

divendres, 29 de juny del 2012

Partes de mí que me asustan, Chris Crass



Parte 1: ¿Cómo puedo ser machista? ¡Si soy Anarquista!
"¡Cómo que soy un machista!". Me quedé helado. Yo siempre me había comportado de forma normal con las mujeres, y desde luego no era un machito prepotente clásico ni un misógino. "¿Pero cómo puedo ser un machista si soy anarquista?" No pude evitar ponerme a la defensiva, nervioso. Yo creía en la lucha por una sociedad mejor, yo formaba parte de los oprimidos. Los opresores eran los capitalistas, ¿no?, eran ellos quienes se beneficiaban de la injusticia. Cuando pasó esto, en 1993, yo tenía 19 años y llevaba más de 4 de actividad política. Nilou, acariciando mi mano, me lo intentó explicar con paciencia. "No estoy diciendo que seas un malvado, sólo te estoy diciendo que tienes actitudes sexistas. 

Mira, hay conductas que son muy claramente machistas, pero a veces el machismo no es tan obvio, es más sutil, sale en los detalles pequeños. A menudo me cortas cuando hablo, y desde luego prestas más atención cundo habla un hombre que cuando lo hace una mujer. El otro día, cuando estábamos tomando un café con Mike, os comportabais como si yo fuera invisible, como si sólo estuviera allí para contemplaros. Un par de veces que intenté participar en la conversación no me hicisteis ni caso, seguisteis como si no hubiera pasado nada. Cuando os reunís unos cuantos hombres, sólo os hacéis caso entre vosotros, si hay una mujer no le prestáis atención. El grupo de estudio se ha convertido en un foro para que los hombres larguen sus rollos sobre este libro y aquel otro, como sabios sentando cátedra, y tod@s tenemos que estar allí mirando y escuchando. 

diumenge, 10 de juny del 2012

La centralidad de la mujer en el simbolismo Minangkabau, Peggy Reeves Sanday


Durante toda mi carrera he sentido interés por el auténtico significado de la palabra "matriarcado". Desde un punto de vista teórico, sentía curiosidad por la naturaleza de su estructura social, significados de género, estética y visión del mundo de las llamadas sociedades matriarcales. Preguntas sobre la calidad de las relaciones interpersonales también me intrigaban. ¿Habría más o menos violencia interpersonal, más o menos abuso infantil y doméstico en una sociedad matriarcal? También me preguntaba sobre el "gobierno femenino" que acompaña todas las discusiones sobre el matriarcado. ¿Cómo se expresaría el poder político en manos femeninas? ¿Se sentirían las mujeres más cómodas y la vida sería más apacible? ¿Dónde encajarían los hombres en una sociedad así, y cómo interactúan los sexos?

¿Quiénes son los Minangkabau?

divendres, 1 de juny del 2012

La heterosexualidad masculina es contra-revolucionaria, Marikarmen Free


Genealogía de la palabra "heterosexual":
"La palabra “heterosexual” tiene una genealogía extraña y contradictoria. Heterosexualidad apareció en 1892, en una revista científica de medicina, con un significado absolutamente distinto al que se tiene en la actualidad. Heterosexualidad significaba originalmente una patología definida como: “la atracción sexual patológica por ambos sexos”. Posteriormente fue empleada para designar “la atracción sexual excesiva y mórbida por el sexo opuesto”. Fue en 1934, cuando a "heterosexualidad" se le dio su significado actual; “atracción sexual por el sexo opuesto".

La heterosexualidad surge en 1934 de la necesidad por parte de un sistema familiar, social, cultural, económico y político extremadamente machista y homófobo, de crear una distinción clara y precisa de los comportamientos a todos los niveles de hombres y mujeres, delimitando y marcando así los roles que tienen que asumir y reproducir cada uno de ellos si quieren estar dentro de lo socialmente aceptado (lo heterosexual y de esta manera se transforma en social por encima de sexual o de genero), es fácil adivinar que la heterosexualidad beneficia a los hombres por el estatus que ellos obtienen dentro de esta categoría, y por consiguiente mas fácil aun es saber a quienes les interesa perpetuarla.

diumenge, 27 de novembre del 2011

Neomachismo: elogio de la pureza sexual calculada, Feliciano Mayorga


Dejémonos por un momento de romanticismo y consideremos el mundo de las relaciones heterosexuales como un inmenso mercado, en el que se distribuyen bienes importantes como la seguridad afectiva, la satisfacción sexual o la plenitud amorosa. Hombres y mujeres actúan como oferentes y demandantes tratando de optimizar sus intereses sentimentales en competencia con los miembros de su propio género. Cosmética, vestuario, dietas, aerobic, ademanes eróticos, cirugía estética y las innumerables técnicas de seducción no son sino formas de marketing para hacer visible, enfatizar y promocionar el producto, que es uno mismo, en ese concurrido intercambio.

Hasta hace una década el mercado amoroso era rígido y poco flexible, casi socialista, interferido por una imagen machista y patriarcal de la mujer, que prescribía su castidad y excluía a las promiscuas y liberales, destinándolas a la economía sumergida. El éxito del macho consumidor no era otro que adquirir una mujer respetable, inmaculada como la virgen María, a estreno, como novia y esposa, y luego practicar con voracidad el sexo con ligeras y casquivanas en el mercado de derivados. En momentos de escasez y desabastecimiento, por fealdad o cutrez, del comprador, podía recurrirse a un producto siempre disponible, la prostituta, que configuraba un tercer mercado.

Las mujeres, asumiendo la estricta regulación machista, para no devaluarse tenían que mostrarse mojigatas y puritanas, salvo con un único comprador, renunciando, si no a su sexualidad, sí al menos a la posibilidad de disfrutar, en igualdad de oportunidades con el hombre, de un alto grado de circulación erótica. En vez de capital circulante se convertían en el pasivo financiero de un solo banco, casi un inmueble, que impedía el sobrecalentamiento de la economía y la inflación amorosa.

dilluns, 21 de novembre del 2011

La Revolución patriarcal y el Fin de las Diosas, Coral Herrera Gómez


De la misma forma que un pueblo lleva a cabo la devaluación simbólica del pueblo enemigo para lograr que sus habitantes se odien y traten de exterminarse mutuamente, el hombre ha necesitado una operación simbólica de gran envergadura para dividir la realidad en dos esferas y lograr que la mitad de la Humanidad se subyugue a la otra mitad.

El patriarcado, como veremos, comenzó con una rebelión llevada a cabo por hombres, pero no por todos los hombres del planeta. Es decir, no fue una revolución de varones contra mujeres, sino una revolución de hombres violentos contra hombres pacíficos, mujeres, niños, animales y recursos naturales. Todo proceso de colonización tiene su dimensión militar, política y económica, pero también cultural. Para derrocar las deidades femeninas y sustituirlas por dioses masculinos, primero fue necesario despreciar la feminidad y caracterizarla como una categoría ontológica inferior, lo que sirvió para imponer una nueva cultura y una nueva religión en torno a una ideología violenta, dominadora y excluyente.

Los estereotipos patriarcales sobre las mujeres las han presentado siempre como símbolo de la naturaleza, lo irracional, lo turbio, lo emocional, lo contaminante. La feminidad se relaciona, en el imaginario colectivo, con lo salvaje, la maldad, la impulsividad, la ignorancia y la estupidez, la incapacidad, la cobardía, la debilidad (entre otras muchas cosas negativas). Probablemente esta necesidad de denigrarlas simbólicamente se debió a su poder mágico para procrear, pues los seres humanos tardaron muchos años en entender el proceso por el cual los espermatozoides fecundan un óvulo y dan lugar a una vida nueva. Hasta este siglo, el hombre no ha podido sentirse una pieza clave del proceso de creación de una nueva vida, y tampoco ha podido saber con seguridad si los hijos de su compañera eran suyos; quizás este miedo a perder energías y recursos en hijos de otros ha sido lo que ha motivado la reclusión de las mujeres en el ámbito doméstico y la constricción o limitación de su sexualidad.

dimecres, 5 d’octubre del 2011

Masculinidad, sexualidad, decontruir


Zine realizado y editado por decontruir@hotmail.com, que propone cuestionar la masculinidad como tal y el tener que autoadjudicarse un rol de acuerdo a la genitalidad que a unx le tocó (no hay posibilidad alguna de elección). Este es también uno de los pocos zines (además de Falo) que circulan en relación a la masculinidad. En su interior vemos: El hombre como universal, El sistema sexo/género la desigualdad normalizada, La sociedad como escuela de la masculinidad, Ritos de iniciación la prueba de lo masculino, El ideal masculino, Caracterización del verdadero hombre, Cómplices del patriarcado, Genitalidad Masculina la insignificancia hecha magnificencia, Masculinidad y heterosexualidad obligada, Anexo: Sexo y revolución; por el Frente de Liberación Homosexual argentino (1973 - 1974).

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