Tenemos que hablar del amor, de
los triunfos del amor. El amor libre es una exigencia libertaria que
se opone pronto a los matrimonios arreglados o al corsé estatista
de un contrato que encierra a la mujer como si fuera una propiedad
del hombre. Sacudiéndose la tiranía de un patriarcado establecido
sobre el dominio de las mujeres, la cuestión del amor libre sigue
siendo el proyecto de la libertad de amar. Porque el amor libre es
ante todo una crítica de la exclusión.
Evidentemente, algunos pueden creer que el amor libre está perfectamente introducido en las costumbres de una liberación sexual anunciada. Porque así es en las ideas libertarias, y su fuerza original se infiltra por aquí y por allá poco a poco, muchas veces sin premeditación. De la camaradería amorosa y revolucionaria elaborada por Émile Armand a la vida aislada de los solteros, el camino de la igualdad de los sexos no parece sin embargo tan fácil. Aquí reside el combate cotidiano contra las exclusiones.
Evidentemente, algunos pueden creer que el amor libre está perfectamente introducido en las costumbres de una liberación sexual anunciada. Porque así es en las ideas libertarias, y su fuerza original se infiltra por aquí y por allá poco a poco, muchas veces sin premeditación. De la camaradería amorosa y revolucionaria elaborada por Émile Armand a la vida aislada de los solteros, el camino de la igualdad de los sexos no parece sin embargo tan fácil. Aquí reside el combate cotidiano contra las exclusiones.
