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diumenge, 23 de març del 2014

Carta abierta dirigida a aquel que sin dudar afirma "Soy heterosexual", Ludditas sexuales


http://luddismosexxxual.blogspot.com

¿Alguna vez discriminaste a alguien por heterosexual? Si nunca antes te habías hecho esta pregunta, es porque sos una construcción del régimen político de la “heteronormatividad” en tanto producción sexuada de un cuerpo como varón o mujer. Las buenas noticias son: hay cura para tu enfermedad. Lo primero que sería deseable es que dejes de pensar en el sexo como si formara parte de la historia natural de las sociedades humanas, tal como afirma la filósofa Beatriz Preciado en su Manifiesto Contrasexual. De cara a lo que podrías creer y a su evidencia material, el hecho de que seas varón o mujer, y que así te definas, no tiene que ver tanto con cómo lucen tus genitales según lo ha dictado la nueva Diosa de la Humanidad Moderna, “Naturaleza”, sino con el hecho de que lucen como lucen porque han sido producidos (junto con tu percepción e interpretación sobre lo que ves) por un conjunto de dispositivos garantizados para la reproducción del Capitalismo Global Integrado Heterosexual (CGIH) en términos de hijxs y sistema. De hecho, el cuerpo heterosexual es uno de los artefactos del CGIH con mayor éxito en el arte de gobernar con los que cuenta la sexopolítica decimonónica, producto de una división del trabajo de la carne según la cual cada parte del cuerpo se define respecto a su función reproductora y productora de feminidad o masculinidad. En tanto régimen político, el CGIH opera desde la heterosexualidad para asegurar la relación estructural entre producción de identidad de género (femenino/ masculino) y la distribución sexuada de ciertos órganos (llamados genitales u órganos sexuales o reproductivos) y no otros, según un orden binario que se pretende estable y definitivo.

divendres, 26 de juliol del 2013

Si no podemos ser violentas, no es nuestra revolución; Ludditas sexuales

    Nosotr(A)s decimos Anarquía. Si no podemos ser violentas, no es nuestra revolución
Manada de Lobxs en constante devenir
A nosotras nadie nos traducirá, y si por caso alguna chica de la clase media tiene a bien reproducir este texto en otra lengua esperamos que NO deje aquí estampada su firma para lograr 5 minutos más de fama activista.
A nosotras no se nos divulgará como en las redes sociales porque no sabemos qué dicen nuestras madres acerca de tener o no maridos, acerca de tener o no ideología porque los hemos matado hace tiempo atrás o simplemente no les estamos hablando por lo que nos resta de vida.

dilluns, 17 de desembre del 2012

Putas enemigas de las sonrisas, Ludditas Sexuales

Emma Goldman solía decir que la diferencia entre una trabajadora sexual y una mujer casada, era que la primera vendía su cuerpo por hora, mientras que esta última lo vendía de una vez y para siempre y a un mismo y único precio a un solo hombre. Hasta más o menos los años 50 o 60, las cosas estuvieron claras con respecto a qué lugar ocupar en torno a la así llamada “emancipación sexual”.

Sin embargo, el hetero-capitalismo del tercer régimen farmacopornográfico, siguiendo a Beatriz Preciado que sigue a Monique Wittig, lograron que los aparatos de captura se volverion menos coercitivos, más sutiles, más intrincados, más sofisticadamente difíciles de desanudar. Ahora el nuevo truco del heterocapitalismo tardío es la “libertad sexual”. Sus agentes, las mujeres liberadas.

¿Cómo oponerse a tan loable frase sin quedar del lado del opus dei? La cuestión exige talento y destreza y debe ser encarada, especialmente por aquellas que como este cuerpo hablante/deseante hemos sido biopoliticamente asignadas a la violencia llamada “mujer”. Porque como ya afirmaba el viejo maestro Foucault, decirle Si al sexo, no es decirle NO al poder.

dissabte, 26 de maig del 2012

La droga género, Ludditas sexuales


Género
Hasta que punto somos todxs unxs drogadxs…

La creencia es un arma. Lxs heterosexuales construyen una cárcel amatoria. Hemos visto como todo puede llegar a ser droga y como lxs capitalistas nos proveen de  diversas drogas. Es momento de considerar más profundamente los afectos para analizar el régimen farmacopornográfico en el que “vivimos”.

El éxito de la tecnociencia contemporánea es transformar nuestra depresión en Prozac, nuestra masculinidad en testosterona, nuestra erección en Viagra, nuestra fertilidad/esterilidad en píldora anticonceptiva, nuestro sida en triterapia. Sin que sea posible saber qué viene antes, si la depresión o el Prozac, si el Viagra o la erección, si la testosterona o la masculinidad, si la píldora o la maternidad, si la triterapia o el sida. Esta producción en auto-feedback es la propia del poder farmacopornográfico en el cual vivimos hoy en día.

dijous, 26 d’abril del 2012

Taller devenir orgía y magia sexual, Ludditas sexuales

SI NOS ORGANIZAMOS COJEMOS TODXS

Circulación –de manera práctica- de una serie de armas mágicas para la organización de una orgía comunal y posterior desarrollo de una orgía con quienes asistan al encuentro a partir del despliegue de prácticas sadomaso, componentes somáticos y verbales y de magia sexual.
Orgía como corriente horizontal y descentrada de flujos deseantes, cuya apuesta política se inscribe en la potencial descodificación de los cuerpos y los deseos / placeres, tal como aparecen heteronormalizados y administrados por el heterocapitalismo y sus ordenamientos disciplinarios.
Devenir orgía en su potencia desterritorializante, devenir que hace estallar, en sus desbordamientos insumisos, los límites naturalizados entre cuerpos deseables, cuerpos deseantes y cuerpos excluidos o invisibilizados.

dilluns, 30 de gener del 2012

¿Cómo salir, cómo escapar, cómo seguir sin sofocar el llanto? No King but Queen Ludd


Tu vientre no se llevará mi piel.
Otra vez, puedo nadar hacia otro puerto,
hacia otro mar. Otro lugar.
Nuestro sueño nada más. Mil parajes a sembrar.
Massacre Palestina

Ciertas prácticas de deseo y placer se piensan desde una insurrección sexual que propone el cuerpo como lugar de enfrentamiento contra la construcción biopolítica, y reclama formas rupturistas de las funciones sexuales, deconstruyen sistemáticamente, no sólo los condicionantes culturales que operan sobre los mecanismos de elección de objeto sexual sino también las prácticas sexuales del sistema de género hegemónico, y el sistema de género entero que constituye una percepción, es decir, una construcción empíricamente social de lo corporal y de nuestras corporalidades: cómo intercambiamos e interactuamos con lxs demás, cómo tenemos que ser. Los dispositivos de poder no actúan ni por represión ni por ideología. En lugar de represión o ideología, normalización, normas sociales, dispositivos de control. De hecho, los dispositivos de poder ya no se limitan a ser normalizadores, tienden a ser constituyentes (de la sexualidad); no se limitan a formar saberes, son constitutivos de la verdad; no se refieren a “categorías” negativas a pesar de todo (locura y delincuencia), sino a una categoría considerada positiva (sexualidad y Amor-romántico).

El luddismo sexual no tiene programa. Solo cuenta con sus intuiciones y sus juegos. También tiene olfato, tacto y lecturas encarnadas en el cuerpo todo untado de piel. El luddismo sexual comprende que uno de los enemigos más acérrimos es el “amor romántico”. Enemigo de la multiplicidad y de la despersonalización par excellance que no permite ni ver, ni sentir ni apreciar las distintas afectaciones en grados y modulaciones con otras pieles y cuerpos. Enemigo íntimo que no permite salir al exterior, que crea familias, que reproduce códigos, reterritorializa experiencias. Enemigo inmanente a la pareja, al matrimonio, al noviazgo y al Amor-romántico.

dijous, 26 de gener del 2012

Love sucks, Ludditas sexuales

Ni bien imaginamos que alguien es responsable por nuestra existencia...
y le atribuimos la intención de nuestra existencia, nuestra felicidad o miseria,
corrompimos nuestra inocencia de devenir
Nietzsche
Vivir la diferencia es una cuestión de grados, es -al decir de don bigote- atreverse a caminar en el desierto, a vivir una vida de peligro, a poner el cuerpo y los sentimientos en riesgo. Desertar, desistir. Vivir la diferencia es como caminar por una cuerda por encima del abismo -abgrund-. Al hacerlo negaremos las fuerzas reactivas que nos tiran hacia abajo. Ya no más juicio y castigo, ya no más la lógica de víctimas y victimarios.
Pero para andar por el desierto hace falta coraje, valor, porque vivir la diferencia es vivir en ninguna parte, es vivir por fuera de la humanidad, fuera de su moralidad, en independencia de ella, y su binarismo de clase, de género, por fuera de las instituciones, fuera del odi et amo. Es vivir contra la humanidad, sobre la hostilidad general porque quienes despertamos somos la pesadilla de quienes aun duermen.

Andar significa cuestionar nuestros valores y nuestros deseos constantemente. Dejar la angustia -el malestar de la cultura- en pos de las fuerzas vitales. Vivir sin estructura, sin inscripción en la trascendencia de la moral. Sin AmoR, mucho menos sin enamoramiento. Sin Amo-R.

Devenir hiperbórea, que viene a querer decir no necesitar ya del Estado, no necesitar ya de las instituciones (el AmoR y la pareja son instituciones vs. la amistad y la afinidad que son acuerdos contingentes y temporarios basados en fuerzas productivas y deseos positivos). El AmoR Romántico y la pareja crean jerarquías. ¿Acaso no era obvio? Ellos son los jerarcas que dictan quién sube primero al bote salvavidas y reparten las plazas de salvataje. Son los pontífices que crean una moral basada en lo individual y en una ficción del espíritu que justificará su accionar en forma de anillo: te elijo a vos de entre todas porque te lo mereces y te lo mereces porque te elijo a vos. 

dimarts, 24 de gener del 2012

Pequeñas intuiciones para una ecología libertaria de las afectaciones, Ludditas sexuales




Decirle que sí al sexo no es decirle que no al poder
Michel Foucault
I
Como ludditas sexuales que se precien creemos que los juegos de placer y deseo y la capacidad de afectación son fuerzas fundamentales, actividades con el potencial de fortalecer los vínculos, mejorar nuestras vidas, abrir la consciencia del espíritu, incluso cambiar el mundo.
Creemos que cada juego de contra- placer/deseo tiene el potencial puede ser una fuerza positiva y creativa en nuestras vidas y nuestros ecosistemas. Una afirmación.
Tenemos mucha voluntad de poder (capacidad de afectación) y queremos compartirla, porque nos da alegría compartir el cuerpo, hace que el mundo sea un lugar más excitante.
II
Somos aventureras y nos preguntamos ¿Acaso tener menos sexo y con menos cuerpos es más virtuoso que tener mucho con muchas? Nuestra ética no se mide por el número de personas con las que hemos cogido, sino por el cuidado con la que las hemos tratado y nos hemos dejado tratar. Nos juzgamos a nosotras mismas por nuestros intentos (muchos fallidos) de vivir hoy de una manera más ética, menos esencial, y más libre. Vivir hoy como nos gustaría fuera el mañana.
III
La economía que mueve al mundo nos hace creer que no hay suficiente para todas. Nos hace creer que si algo es muy bueno –como el sexo con alguien- debo conservarlo solo para mí porque luego no habrá más. Que si comparto lo que tengo, me resto algo en mi economía individual.
Nosotras sabemos poco de economía, pero tenemos intuiciones. Suponemos que más juegos de placer pueden brindar más deseo, suponemos que más juegos de placer pueden brindar más conexiones, más cobertura emocional, más amistades. “Puede” viene a significar “tiene el potencial de”. Hay que ponerlo en acto.
Nosotras las ludditas sexuales creemos en una economía que sea holística y ecológica, una ecología sexual colectivista, del compartir los cuerpos y los sentidos, como deseo positivo y opuesto a esta economía imperante de la hambruna de la monogamia y del miedo.
Nuestra economía se mueve por afinidades…El mundo y la vida en él tiene el potencial para que podamos construir múltiples compañías, compañeras, y acompañantes. Un bosque de fluidos palpitantes porque tenemos como post-humanas la capacidad para que haya suficiente sexo, afinidad, apoyo mutuo, contención y nutrientes alrededor de nuestro suelo fértil que devengan relaciones afectivas relevantes.
Las relaciones afectivas y las sexuales no son balances de contabilidad: no hay debe, no hay haber, no se pasan bienes de una columna a la otra. Es solo recordar lo que sí obtenemos en la ecología de la botánica afectiva que entablamos con esos cuerpos con quienes nos estrechamos. Recordemos lo conmovedor del encuentro afectivo entre quienes existimos y tratemos de afectarnos alegremente con alguien más. Alegre no es desafectadamente, o sin conflictos. Sin confictos, solo la muerte.