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dimecres, 8 d’abril del 2015

“Yo ya no leo a Butler, leo a valeria flores”, Cristeva Cabello

Al travestismo de Guiseppe Campuzano

cristeva

Presentación Fanzine “desmontar la lengua del mandato, criar la lengua del desacato” diálogo transfronterizo con valeria flores, Tomás Henríquez Murgas y Jorge Díaz Fuentes


(Texto leído en la primera semana de diciembre de 2014 en santiago centro)

Es importante cuando lo cuir comienza a escribirse con c, cuando ya no es necesario sólo mirar hacia el norte para escribir y habitar políticas de la desobediencia sexual. A Judith Butler la pillé en un curso de la universidad. Yo estudié algo que no era ni ingeniería, ni medicina, ni derecho, por lo mismo parece que había posibilidad de introducirme al feminismo. Si no estás más condenado a la heterosexualidad. Aún tengo la fotocopia de ese libro donde aparecía esa interrogante frase “el falo lesbiano”, frase que sigo sin comprender en su absoluto, pero que promueve hasta hoy múltiples asociaciones y posibilidades perversas. Eso ocurre cuando te enfrentas a palabras desafiantes, donde el sexo interfiere la escritura objetivante masculina, cuando la “justicia erótica” es el motor de nuestra escritura como activistas no heterosexuales habitando espacios y tiempos heterosexuales. Cuando ya no lees sólo lo que te corresponde por tu género o clase.

dimarts, 13 de maig del 2014

Zygmunt Bauman sobre Judith Butler


"Al comentar el influyente texto de Judith Butler, Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales del sexo, Sigush señala que “Según las teóricas mujeres que hoy marcan el ritmo del discurso sobre los géneros, tanto el sexo como el género están enteramente determinados por la cultura, carecen de toda naturaleza natural y son, por lo tanto, alterables, transitorios y susceptibles de ser subvertidos”

Sin embargo, parece que la oposición entre naturaleza y cultura no es el mejor marco dentro del cual inscribir los dilemas actuales de la encrucijada sexo / género. La verdadera discusión es hasta qué punto los diversos tipos de inclinaciones / preferencias /identidades sexuales son flexibles, alterables y dependientes de la elección del sujeto. Pero las oposiciones entre naturaleza y cultura y entre “es un tema de elección” y “los seres humanos no pueden evitarlo no hacer nada al respecto”, ya no se superponen como lo hicieron durante la mayor parte de la historia moderna y hasta no hace mucho tiempo. En el discurso popular, cultura significa cada vez más esa parte heredada de la identidad que no puede ni debe ser molestada (sin riesgo para quien se meta con ella), mientras que los rasgos y atributos tradicionalmente clasificados como “naturales” (hereditarios, genéticamente transmitidos) suelen ser considerados como dóciles a la manipulación humana y, por lo tanto, de libre elección, una elección de la cual, como sucede con toda elección, la persona se deberá sentir responsable y así lo será ante los ojos de los demás.

dimarts, 26 de juny del 2012

Regeneración anal, hazte un manolo

Proclamas político-místico-panfletarias para el 28 de junio de 2009

De las tanatopolíticas a las eroticopolíticas vía anal: hazte un manolo

Este año se cumplen 40 años de los acontecimientos de Stonewall, y 15 de mi primera manifestación en Barcelona. Es una buena ocasión para parar un poco, reflexionar y empujar adelante. Nunca olvidaré la expansión, alegría y viveza de aquella primera manifestación a la que acudí. Por entonces montaba fiestas en la Bata de Boatiné con el nombre de Placenta de Estrellas y el lema Mucho Amor, éramos pocos pero estábamos entregados, y la fiesta no ha parado. Salir del armario como un petardo expansivo, extasiado, que no tardó en subirse a una barra y morrearse indiscriminadamente, o en salir a la calle con tacones anchos, boa, medias y minishort, fue justamente lo que tenía que hacer, lo que le debía al niño y al adolescente que había sido, y lo hice, y nada me detuvo. A veces sentí que en ciertos ambientes alternativos pasaba por demasiado petardo, o tonto, y en los ambientes más gay pertenecía al grupo de los raros raros, pero yo era feliz y en todas partes me trataron bien. Estaba rodeado de seres maravillosos que quería y me querían. La vida ha seguido su curso. Ahora tengo ganas de trabajar más y salir menos. Ya no me subo a la barra, ni voy semidesnudo por la calle, o tan bien vestido. Pero sigo siendo feliz. Hay en mi vida nueva familia y compromiso, y la familia de entonces, esa “manada furiosa” que tan bien dice nuestra Perra Superiora Itzi, ha crecido, y seguimos siendo muchas y bien avenidas, felizmente revueltas, revolcadas y revoltosas… Y esto no hace sino empezar.

I

Contra el falso mito del culo y la mierda, mi profundo y sincero agradecimiento al tabú que nuestra civilización ha levantado en torno al culo y al ir a tomar por culo. Gracias a él yo sé que lo que sé acerca de mi culo es mío y es verdad, no se lo debo a nadie.

dimarts, 24 d’abril del 2012

Judith Butler y Beatriz Preciado en entrevista con la revista Têtu

Publicada en las disidentes

Revista Têtu: Beatriz, ¿de dónde viene tu obsesión filosófica por el cuerpo?
Beatriz Preciado: En la época cuando yo estaba en un departamento de arquitectura, estudiaba con Derrida y publiqué mi primer libro, que fue sobre los consoladores, el Manifiesto contra-sexual, en Balland, en una colección editada por Guillaume Dustan. Estaba obsesionada con el problema del cuerpo y de su materialidad, y me sorprendí al descubrir el análisis performativo de la identidad realizado por Butler. Su análisis ha cambiado radicalmente mi manera de pensar los géneros y la sexualidad. Lo que yo quería desde el principio, era tomar este análisis y llevarlo al campo de la corporeidad. Comencé a tomar testosterona y quería hacer un libro sobre la genealogía política de las hormonas, a partir de la obra de Judith y de la de Foucault. Esto fue para mostrar cómo nos hemos desplazado hacia un nuevo régimen de control y de producción del género y de la sexualidad.