Que la pareja es el mejor estado posible, que en las relaciones no caben las dudas o los conflictos, que todo es para siempre… La sociedad promueve un ideal que no se corresponde con la realidad, que genera frustraciones y confusión. “Al final, el amor acaba teniendo una importancia desmesurada”, dice la escritora Beatriz Gimeno.

Cenicienta y
su príncipe azul se casaron, fueron felices y comieron perdices. Lo
mismo sucedió con Blancanieves, Ariel la Sirenita o Bella y con tantas otras princesas de cuentos y películas.
Pero ¿qué pasó el día siguiente a la boda?, ¿y dos años después?, ¿y
diez años? ¿Seguían felices? ¿Compartían las tareas domésticas?
¿Respetaban sus carreras profesionales? ¿Se seguían atrayendo? ¿Cómo
solucionaban sus problemas?