“Juntarse”, “vivir en concubinato” o
cualquier otro nombre que se le otorgue a las “nuevas” formas de
convivencia, no son nada nuevas. Hubo, hay y habrá uniones de estas
características a pesar de las costumbres impuestas, sólo que hoy se
practican más abiertamente.
¿Amor libre? ¿Acaso el amor puede ser
otra cosa más que libre? Cuando existe amor, la cabaña más pobre se
llena de calor, de vida y de alegría; el amor tiene el poder mágico de
convertir a un pordiosero en un rey.
Emma Goldman - De Anarchism and Other Essays (1917)
Posesión y entrega no van de la mano... Una cuestión conceptual
Para abordar la temática resulta imprescindible aclarar algunos conceptos que serán de gran utilidad. De esa manera se intentará una definición simple del término AMOR: "apego sentimental o gusto pronunciado a una persona o cosa".
Partiendo de esta escueta base se puede afirmar que este sentimiento puede ser hacia los demás pero también hacia uno mismo. Este último caso está representado por el instinto de conservación, felicidad y bienestar personal; el "amor propio" es el "a sí mismo" pero desde un punto de vista moral, es decir, es el respeto a uno mismo. Este sentir no es un defecto, sino una gran cualidad que vuelve activo y de trato agradable al individuo, tanto en lo particular como lo social.
Es importante no confundirlo con egoísmo que no es una virtud sino un vicio de satisfacciones personales sin considerar las consecuencias hacia el prójimo.
Por otra parte, el gusto pronunciado por una cosa está caracterizado por el deseo de la posesión, que no llega a ser un mal mientras no tome proporciones extremas como el deseo irrefrenable de apropiación o acaparamiento.
Ahora bien, cuando existe amor hacia otra persona en la que -además- hay atracción sexual, dicho sentimiento estará muy ligado a un frenesí de apropiación de esa/s persona/s; y esto antítesis de la libertad que este medio pregona. Puede así encontrarse algunos puntos en común con el deseo de posesión de objetos.
Para abordar la temática resulta imprescindible aclarar algunos conceptos que serán de gran utilidad. De esa manera se intentará una definición simple del término AMOR: "apego sentimental o gusto pronunciado a una persona o cosa".
Partiendo de esta escueta base se puede afirmar que este sentimiento puede ser hacia los demás pero también hacia uno mismo. Este último caso está representado por el instinto de conservación, felicidad y bienestar personal; el "amor propio" es el "a sí mismo" pero desde un punto de vista moral, es decir, es el respeto a uno mismo. Este sentir no es un defecto, sino una gran cualidad que vuelve activo y de trato agradable al individuo, tanto en lo particular como lo social.
Es importante no confundirlo con egoísmo que no es una virtud sino un vicio de satisfacciones personales sin considerar las consecuencias hacia el prójimo.
Por otra parte, el gusto pronunciado por una cosa está caracterizado por el deseo de la posesión, que no llega a ser un mal mientras no tome proporciones extremas como el deseo irrefrenable de apropiación o acaparamiento.
Ahora bien, cuando existe amor hacia otra persona en la que -además- hay atracción sexual, dicho sentimiento estará muy ligado a un frenesí de apropiación de esa/s persona/s; y esto antítesis de la libertad que este medio pregona. Puede así encontrarse algunos puntos en común con el deseo de posesión de objetos.
