diumenge, 20 de juny del 2010

El vuelo de los gansos









El próximo otoño cuando veas a los gansos dirigiéndose hacia el sur para el invierno, fíjate que vuelan formando una V.

Tal vez te interese saber lo que la ciencia ha descubierto acerca del porqué vuelan en esa forma. Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en V la bandada aumenta por lo menos un 71% más de su poder que si cada pájaro volara sólo.

Las personas comparten una dirección común y tienen sentido de comunidad. Pueden llegar a donde deseen más fácil y rápidamente porque van apoyándose mutuamente.
Cada vez que un ganso sale de la formación siente inmediatamente la resistencia al aire , se da cuenta de la dificultad de hacerlo sólo y rápidamente  regresa a su formación para beneficiarse del poder del compañero de adelante.

S i nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos con aquellos que se dirigen en nuestra misma dirección.

Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. Obtenemos mejores resultados si tomamos turnos haciendo los trabajos más difíciles.

Los gansos que van detrás graznan (producen el sonido propio de ellos) para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad. Una palabra de aliento produce grandes beneficios.

Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros gansos se salen de formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañandolo hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muera , y sólo entonces los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo. 

Si nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos uno al lado del otro apoyándonos y acompañándonos…

dimarts, 15 de juny del 2010

Queda prohibido


Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos
sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.



Fragmento extraído de un poema atribuido a Pablo Neruda
Ilustración de Mónica Calvo

dilluns, 14 de juny del 2010

Luna Roja, Miranda Gray


(...)

-Mi nombre es Artemisa, la mujer del Arco Brillante –dijo la joven, y echó la cabeza hacia atrás-. Soy una de las diosas vírgenes.

Eva notó que alrededor del cuello llevaba un cordón de cuero del que pendía una diminuta figura de un falo.

-Se ha escrito mucho acerca de las diosas vírgenes, y también se ha esperado mucho de la virginidad.- Hizo una pausa y luego se inclinó para tocar el vientre de Eva-. Tú eres virgen en el sentido moderno del término, mientras que yo soy virgen tal y como se entendía en la antigüedad. Soy una mujer que sólo se ocupa de sí misma; soy independiente, segura y consciente de mi persona. Celebro la vida a través de mis acciones y estoy completa. Represento la etapa del ciclo menstrual anterior a la liberación del óvulo; no soy fértil y en consecuencia no creo vida. Soy yo misma y mis energías son mías.

Artemisa tocó el falo que llevaba en el cuello y sonrió.

-No soy célibe; disfruto de la sexualidad de mi cuerpo y estoy completa sin tener la necesidad de casarme ni tener hijos.

(...)

divendres, 11 de juny del 2010

Antes muerta que sumisa, Sandra Rojas


Aún a riesgo de que parezca que pretendo dar lecciones, sigo diciendo lo que pienso. Ese es uno de mis “chips”. Considero que cuando nos sentimos molestas con alguien tenemos que mirar qué nos molesta de nuestra propia actitud. No es fácil, pero es un ejercicio vital ya que colocar el origen de la molestia únicamente en otras personas aunque es muy sencillo de resolver oculta raíces de otros conflictos.

No es la primera vez que me dicen que yo defino, decido, administro o manejo los hilos de las relaciones que me unen a otras personas. Lo escucho de la mejor manera posible sin dejar de pensar que entonces esa misma persona que me lo dice se trata como un simple objeto sin voluntad ni decisión.

dissabte, 5 de juny del 2010

Los usos del placer, Luís Alberto Miranda



Foucault fue un hombre comprometido con el discurso y con los grandes temas de su época y empeñó su vida en la búsqueda de sus propias razones. 

En 1984 Foucault publicó el segundo volumen de la historia de la sexualidad con el título Los usos del placer. En este libro, nos lleva de regreso a la cultura de la antigua Grecia y a explorar la manera en la cual los filósofos y los doctores consideraban normas de conducta para la actividad sexual. Los textos de ese tiempo ya establecían a los individuos como sujetos éticos, a través de afirmar que cada uno debería cuestionarse sus prácticas sexuales. Hay una continuidad  con la era moderna y ciertamente estos temas persisten aún hoy. Para platón (427-327 AC), la práctica sexual era vista como algo normal aunque en las leyes de entonces se afirmaba que el sexo entre hombres no era natural, pero no constituía un juicio moral ni implicaba ninguna restricción o algo parecido. Era una simple nota al margen. Se refería, más bien, al hecho de que abusar en exceso de la sexualidad no era bueno. “El sexo asegura la procreación y aunque no es malo en sí mismo, abusar en exceso de su práctica puede descarriar a las personas”, eso pensaban y encaja perfectamente en la idea griega del “justo medio” que proclaman para todas las actividades humanas.

divendres, 28 de maig del 2010

Santa pecadora, Denisse Legrand


Fuimos algunas pocas las que fuimos destinadas a llevar la divina carga de ser amantes. Rechazadas por la sociedad y por el gremio de mujeres mismo. “Desde tiempos lejanos las mujeres fuimos creadas para ser madres, éramos vientres dispuestos por y para conceder vida al mundo, darle a este mundo sus nuevos hombres dominantes". Quienes creen esto olvidan que para dar vida es necesario el encuentro de los cuerpos Pero era y aún es difícil para muchos conceder la imagen de la madre, fuente de vida, untada en sudor y deseo. Siguiendo el modelo de ascetismo tradicional represivo del sistema de valores sexuales, estas madres debían ser esposas, casi esclavas en lo vinculado a las emociones y las tareas del hogar. Según este modelo solo era bien vista la osadía de tener relaciones sexuales cuando su fin era reproductivo.

El hombre, siempre fue visto como fuente de virilidad y poder, en la mayoría de los casos elementos directamente proporcionales. Ellos, todologos y hábiles conocedores, suelen gritar a vivas voces que tienen más necesidad de sexo que nosotras. Como si por el simple hecho de ser XY llevasen un surtidor extra.
Esta creencia tiene varias justificaciones. El cumplimiento del rol (masculino y femenino), por la nombrada Deseabilidad Social, explicaría que algunos hombres no admitirían nunca tener un bajo deseo. No sea que dejen de ser vistos como machos alfa dominantes. La mujer, en cambio, ante cualquier demostración de sex appeal es, tildada con infinidad de adjetivos, y señalada con ese dedo acusador cargado de moral hipócrita. Resulta ser, y que opte por cerrar los ojos el que no quiera ver, que las mujeres tenemos relaciones sexuales, nos entregamos a lo carnal, somos fuente de placer para los demás y para nosotras mismas. Osamos cargar con pensamientos impuros y llevar nuestros cuerpos a su encuentro.

dimarts, 11 de maig del 2010

Sofía de los presagios, Gioconda Belli


La mano de Samuel empieza a moverse sobre su brazo y antebrazo. Sofía siente ligeros estremecimientos empezar a invadirle el pecho, desmadejándola. Hace mucho que nadie la acaricia. Nadie la ha acariciado jamás así de suave. Es cierto lo que dijo Samuel, se experimenta más liviana y un calor de flores le entra en las venas y baja hacia su ombligo. Con los ojos cerrados deja que las manos de Samuel suban hacia sus hombros, su cuello, el contorno de su frente, la profundidad de su pelo ensortijado. Ya no siente aspereza en su contacto, las manos de Samuel se han trocado en mariposas ciegas que revolotean sobre todo su cuerpo. Sin abrir los ojos, deja que el hombre le incline la espalda para quitarle la blusa; las mariposas, entonces, revolotean sobre sus pechos desnudos y cuando él le quita la falda, el calor de su cuerpo es ya tan intenso como el de la fogata y cuando abre los ojos, Samuel se ve hermoso y color de cobre bruñido, desnudo, despojándola del último vestigio de ropa. Las mariposas se posan tanteando sobre su sexo y Sofía abre las piernas y siente la urgente necesidad de ser penetrada hasta lo profundo de sí misma. Sin embargo, Samuel continúa multiplicando milagrosamente sus manos y a Sofía le parece que los grillos y las luciérnagas danzan con él en el cortejo de los machos y también le están haciendo el amor todas las criaturas de la noche. Por fin siente el sexo de Samuel entrando en su interior, un sexo vivo y de alta temperatura, cómodo y que no la ofende como el enorme miembro de René. En ese momento nada existe para ella mas que el movimiento fluido de aquel cuerpo hurgándole el placer que ella jamás ha conocido de esta forma. El hombre excava tenaz abriéndola a un mundo de experiencias apenas intuidas en sus solitarias exploraciones consigo misma. Sofía gime, se mueve contribuyendo en la búsqueda ciega del punto mágico que detonará los diques de las aguas que suben y buscan salida. La fogata apenas existe aún, la oscuridad es más densa.

dissabte, 24 d’abril del 2010

Nace el colectivo "Sexo y Lucha"

La idea por la que surge este comunicado es porque un grupo de personas estamos más que hartxs, hartxs de la represión sexual que se da tanto en la sociedad de masas como en el “ghetto alternativo”…

Y es que ¿Cuántas personas hay en este puto mundo que tienen serias dificultades (ya sea por no pertenecer a los cánones de belleza establecidos, no querer participar de la actividad de sumisión que implica la pareja nuclear, o no querer participar del patético espectáculo del ligoteo buen-rollista de fin de semana..) para hacer algo tan natural y sencillo como echar un puto polvo…

dijous, 15 d’abril del 2010

El fuego soluciona todos tus problemas, Mila Mores



Saben tus besos a chocolate,
pero el chocolate no sabe a tus besos.
Tu calor me favorece como la lluvia al maíz,
pero ni la lluvia ni el maíz me calientan como tú.
Todos los relatos de “amor” hablan de un tú ambiguo
porque el mundo material es más abstracto que los sentimientos.
Quisiera volar con vos y ver el mundo pequeñito
pero siempre imagino una caída dolorosa
Nadie resuelve sus dudas en el fuego,
pero el fuego soluciona todos tus problemas.
Si te miente la vida,
no le hagas caso a la muerte.

diumenge, 21 de març del 2010

El amor es heterosexual, Javier Sáez


All you queer is love (Sejo Carrascosa)

Hace poco participé en un encuentro feminista porno punk en Donosti, organizado por Beatriz Preciado. Muchas conferencias, performances, videos, fotos, amistades, fiestas… Quizá lo más interesante del encuentro fueron las coaliciones, redes, y amistades que se fueron tejiendo esos días, entre un montón de bollos, maricas y trans que disponíamos de un espacio de encuentro y de fiesta. Creo que la aportación política más importante que está haciendo Beatriz en estos años no está en sus estupendos libros (recomiendo Testo yonqui a todo el mundo), sino en haber creado dispositivos de encuentro y de creación que dan poder y crean alianzas entre personas que viven en los márgenes del régimen heterosexual.

Pero hubo una constante a lo largo del festival que me inquietó y que llamó mi atención. La exaltación de la pareja y del amor. Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle empezaron contándonos sus estupendos trabajos en el terreno del post porno, pero la intervención fue derivando hacia una narrativa sobre su enamoramiento y sobre sus diversas bodas en diferentes colores “celebrando el amor”; la pareja gay Massimo y Pierce, Black Sun Productions, nos contaron cómo “se enamoraron” rodando su primer porno. Maria Llopis nos contó que “ahora tiene novio y quizá se case y tenga un hijo”. Annie Sprinkle dedicó su intervención a “esa pareja maravillosa: Beatriz y Virginie”. Parte del público se deshacía ante tanto romanticismo, ternura, felicidad y Love Power. Otra parte del público se preguntaba qué hacíamos exaltando la pareja y el matrimonio en un encuentro presuntamente feminista, punk y queer.

divendres, 19 de març del 2010

Aprendí a no decir te quiero, Sandra Rojas



Quien quiera entender los porqués de las relaciones humanas tiene que vivirlas y sufrirlas y le tienen que llenar de placer y de dolor. Quien quiera ser libre en este mundo homogeneizante y autoritario tiene que vencer al policía que todas llevamos dentro y, sobretodo, al policía moral que habita en el resto de personas que dicen que nos quieren pero no acaban la frase. Porque en realidad piensan: “Te quiero atar, someter a mis prejuicios morales y tenerte encerrada sólo para mi use y disfrute”. Pero no lo dicen porque lo dan por supuesto, es “obvio”. Y por eso a una le toca decir, anunciar y explicar cómo quiere vivir las relaciones y luego pelearse para que lo “obvio” no te absorba y para que los policías no te repriman.

Aprendí a no decir te quiero porque esa expresión conlleva una cantidad infinita de conceptos, ideas y deseos para la mayoría de gente. No es de extrañar. Películas, cuentos, historias familiares o canciones nos refuerzan la idea monogámica y represiva de algo que se atreven a llamar “amor”. Por otro lado hay que redefinir esa palabra y entender lo que significa “hacer el amor” que, por supuesto no se limita al sexo sino que abarca cualquier aspecto de la vida que hagamos con alegría y placer y sin dañar a nadie.

Esta lucha no es sencilla, como ninguna otra en contra del pensamiento único y el poder patriarcal y religioso. Así, ya sólo el planteamiento diferente y en contravía de las relaciones humanas —y en especial las sexoafectivas— pero sobretodo sus intentos de puesta en práctica son ejercicios de transformación social constructivos, reflexivos y pedagógicos con el objetivo público y declarado que haga saltar por los aires tabúes, dogmas, represiones, moralinas, hipocresías y silencios. Renunciar a ellos sería como renunciar a la abolición del capitalismo o del patriarcado. Un terrible error a menos que te gusten las injusticias derivadas o, más claramente, te beneficies de ellas.

No te extrañes si el desespero te quiere atrapar, pero no te dejes llevar por la corriente. Es comprensible la sensación de tristeza y rabia pero nos toca estar por encima de eso. Pasados los desahogos puntuales hay que volver al mismo camino que emprendimos hace rato por la liberación total sabiendo con quien contamos para nuestros propósitos. Evita que la rabia se quede mucho rato en tu cuerpo, sácala lo antes posible de la manera que te nazca aunque no dudes que lo mejor para no desesperanzarse es no tener esperanzas. No siempre es fácil, pero un día llega...

diumenge, 14 de març del 2010

Feliz no cumpleaños, M. Morgan


Del libro "las voces del desierto"

Durante nuestro viaje se realizaron dos celebraciones para honrar el talento de sendas personas. Todos los miembros de la tribu reciben este reconocimiento mediante una fiesta especial, pero no tiene nada que ver con la edad ni los cumpleaños; con ella se reconoce el carácter único de ese talento y su contribución a la vida.
Según sus creencias, el paso del tiempo cumple el propósito de permitir a las personas que se vuelvan mejores, que expresen más y mejor su propio ser. Así pues, si eres mejor persona este año que el anterior, y sólo tú lo sabes con seguridad, debes ser tú quien convoque la fiesta. Cuando tú dices que estás preparado, todos lo aceptan.
Una de las celebraciones que presencié se dedicaba a una mujer cuyo talento o medicina en la vida era escuchar. Su nombre era Guardiana de los Secretos. Ella siempre estaba dispuesta a escuchar a quien fuera, sin importar sobre qué quisiera hablar, confesar o desahogarse, o qué peso deseara quitarse de encima. Consideraba que las conversaciones eran privadas; en realidad no ofrecía consejos ni tampoco juzgaba. Sostenía la mano o la cabeza de la otra persona sobre su regazo y se limitaba a escuchar. A su modo parecía animar a la gente a hallar la solución por sí misma, a seguir los dictados de su corazón.
Yo pensé en mis compatriotas, en la gran cantidad de jóvenes norteamericanos que no tienen la menor noción del sentido que deben dar a su vida, en las personas sin hogar que creen que no tienen nada que ofrecer a la sociedad, en los adictos a cualquier droga que quieren vivir en una realidad diferente a la única que hay.
Sentí deseos de llevarles al desierto para que fueran testigos de lo poco que a veces se necesita para ser de provecho a la comunidad, y lo maravilloso que resulta conocer y experimentar el sentimiento de la propia valía.
Aquella mujer conocía sus puntos fuertes, como también los conocían los demás miembros de la tribu. En la fiesta participamos todos, Guardiana de los Secretos sentada en un nivel ligeramente superior. Ella había pedido que el universo proporcionara alimentos de brillante colorido, si era posible. Efectivamente, aquella tarde encontramos en nuestro camino plantas llenas de frutos.
Días antes habíamos visto caer un chaparrón a lo lejos y después hallamos docenas de renacuajos en pequeños estanques de agua. Los renacuajos se colocaron sobre las rocas calientes, donde se secaron rápidamente para convertirse en una nueva forma de comida que jamás hubiera soñado. El menú de nuestra fiesta incluyó además una especie de criatura de desagradable aspecto que daba brincos por el fango. (…)
Fue la ocasión en que más cerca estuve de recibir un nombre aborigen. A mis compañeros de viaje les parecía que yo tenía más de un talento y estaban descubriendo que podía quererlos tanto a ellos como a su modo de vida sin dejar de ser leal al mío, así que me apodaron Dos Corazones.
En la fiesta de Guardiana de los Secretos, se fueron turnando para explicar el alivio que suponía tenerla a ella en la comunidad y lo valioso que era su trabajo para todo el mundo. Ella enrojeció, radiante pero humilde, y aceptó el elogio de un modo digno y regio.
Fue una gran noche. Antes de quedarme dormida, di las gracias al universo por un día tan memorable.
No hubiera aceptado marcharme con aquella gente si me hubieran dado a elegir. No pediría renacuajo para comer si estuviera en un menú. Sin embargo, en aquellos momentos pensé en lo absurdas que han acabado siendo algunas de nuestras fiestas y en los maravillosos momentos que estaba disfrutando en el desierto.

dissabte, 13 de març del 2010

COLIBRÍ: Amor / Alegría, Julia C. White


Colibrí, la más pequeña de las aves, nos trae mensajes especiales. Es la única criatura capaz de parar en seco mientras viaja a grandes velocidades. Puede flotar, o avanzar, retroceder, subir y bajar. Vive de néctar y busca la dulzura de la vida. Su larga lengua le permite pasar por alto la capa exterior, a menudo dura y amarga, y encontrar los tesoros escondidos debajo. Colibrí es amado por las flores y plantas, pues al libar el néctar de la flor, la planta se reproduce y crea más de su especie.
 
En muchas tradiciones, las plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia trae alegría al observador.
Si tienes medicina de Colibrí, te adaptas con facilidad a cualquier situación y sacas el mejor provecho de tus nuevas circunstancias. No pierdes tiempo mirando atrás y deseando "lo que fue", pues te interesa aprovechar "lo que es". Nunca podrías volverte adicto a algún estimulante artificial, pues encuentras alegría en tu propio corazón. Te da mucho placer esparcir alegría, amor y belleza a todos los que te rodean, y tienes el don de llevar esa alegría interna hacia espacios nuevos y diferentes. Tienes el talento de encontrar lo bueno en la gente, y no te detiene un exterior áspero o abrupto, pues sabes que, si pudieras llegar más allá de esa dura capa externa, encontrarías bondad y belleza dentro. Quizás tengas la habilidad de trabajar con flores, tal vez cultivándolas para compartirlas con los demás, o de usar esencias florales para curación. La aromaterapia podría ser tu vocación.
Tienes mucha energía y un espíritu que debe ser libre. Restringir esa energía maravillosa, amorosa y libre te provocaría sufrir grandes depresiones y sentimientos de futilidad. Colibrí debe volar libre en busca de la belleza, esparciendo alegría y amor a todo lo que toca.

dilluns, 8 de març del 2010

Toda la vida trabajando, Ángeles Caso


Hacia 1670, la ciudad de Florencia realizó un censo de población. Los pliegos minuciosos de ese catálogo ofrecen un dato que, observado desde los estereotipos de nuestra mentalidad, resulta sorprendente: el 73% de las mujeres de más de 12 años trabajaba.
Más asombrosa aún parece la lista de oficios que desempeñaban, según consta en ese censo y en otros muchos realizados a lo largo de los siglos en las ciudades europeas: esas trabajadoras no eran sólo criadas, bordadoras o costureras, siguiendo la tradición que asocia a las mujeres a las tareas que emanan del ámbito doméstico.

dijous, 4 de març del 2010

La naturaleza erótica del poder, Jorge Majfud


El espectáculo del músculo

Los levantadores de pesas olímpicos, los boxeadores profesionales se someten a una rigurosa disciplina que construye y mantiene ese aparato muscular que cada día amenaza con desinflarse con asombrosa facilidad. El músculo necesita ejercitarse cada día para evitar la decadencia.

Pero el poder en toda su plenitud es algo más que simple fuerza muscular. El poder se construye con la fuerza psicológica del dominante y con la supuesta debilidad del dominado. Porque la vocación y el sentido último del poder consiste en liberar su energía sobre algo, la mayoría de las veces sobre alguien.

dimecres, 24 de febrer del 2010

¿Por qué es divertido el sexo?, Jared Diamond


¿Por qué los amantes hacen lo que hacen?
Un estudio de la evolución de la sexualidad humana


SUMARIO
Prefacio
1. El animal con la vida sexual más extravagante
2. La batalla de los sexos
3. ¿Por qué los hombres no dan el pecho a sus bebés? La no evolución de la lactancia masculina
4. El momento equivocado para el amor: la evolución del sexo recreativo
5. ¿Para qué sirven los hombres? La evolución de los papeles masculinos
6. Hacer más haciendo menos: la evolución de la menopausia femenina
7. La verdad en el anuncio: la evolución de las señales corporales
Bibliografía

dissabte, 20 de febrer del 2010

Del 'Amor Libertario', La Realidad



Y es que hablar de amor libertario, no es hablar de amar a varias personas al mismo tiempo sin comprometerse. No hay mayor vaguedad reduccionista que esa, para un término que sin lugar a dudas es parte de un enfoque y perspectiva revolucionaria de lo que significa el amor.
Resulta dificil desprenderse del otro. Para la libertad del amor debe existir una catedra o curso en donde en la practica, podamos evidenciar visiblemente que es posible decirle no al apego. Pero entonces, ¿se podría hablar de amor?. Bueno al menos yo creo que sí.
Amar es un propósito de libertad, que implica comprender que el otro existe porque en su existencia de alguna manera, mi existencia también es posible. Es decir, reconocer que el otro es un ser humano igual, no una idealidad ni mucho menos un deseo que necesito poseer, como algo mío o que me pertenece.
Pienso que el camino hacia el amor explica un poco la necesidad de liberarnos de nosotros mismos, de nuestros pensamientos mesquinos y egoistas. Eso si, es necesario que esto no se entienda como aquel compartir con el otro sin que ello implique ninguna construcción. Lógicamente debe haber una cosntrucción compartida. Un caminar juntos. Eso sin lugar a dudas, permite que se incluya y reconozca al otro como parte de mi experiencia y de mi vivencia, contrario a lo que en algún tipo de relciones se fortalece, y es el aprovechamiento del uno, sobre el otro.
El acto de amar implica liberar y liberarse. Permitir y permitirse. Indudablemente, propósitos difíciles de cultivar.
Por ello, la realización del otro aunque ello implique nuestra pérdida egocentrica, significa un acto de amor súblime.
La no comprensión de ello ha significado que en nuestras sociedades se siga legitimando ése acceso al otro como un bien privado. Como algo que nos pertence y que a toda costa debemos limitar y restringir, siempre y cuando no nos encontremos incluidos en los planes o proyectos de ése otro.
Esta sociedad egoísta e individualista diariamente nos invita a ello. Como decía Marcuse en uno de sus textos sobre la teoría de la liberación, ¿seremos capaces de ser libres después de serlo?. Pienso que dificilmente lo seremos. Estamos acostumbrados a la dominación y a que nos dominen. ¿Cuándo pues a través de nuestras vivencias estaremos dispuestos a soltar el yugo y a que nos lo suelten?. Tal vez nunca, y por eso esta sociedad colombiana reeligió a Uribe. Una explicación.

dijous, 18 de febrer del 2010

Amor Libre, Ivan Semilla


El órgano vital
te he de entregar, apenas quede claro,
que no soporta la mínima condena
que lo sojuzgue o lo someta a esclavitud.

Pues viene de una densa historia
donde el dolor dejó una zanja abierta
y es muy difícil borrarle a su memoria
una herida que al recuerdo inquieta.

Si el tuyo es un cariño verdadero
no te permitas el dañino ahogo
porque el dominio no asegura nada

tendrás el privilegio todo
del gran amor que en mi camino quiero
un amor libre, de paz... de inmensa calma.

Canción del amor sincero, Raúl Gómez Jattin


Prometo no amarte eternamente,
ni serte fiel hasta la muerte,
ni caminar tomados de la mano,
ni colmarte de rosas,
ni besarte apasionadamente siempre.

Juro que habrá tristezas,
habrá problemas y discusiones
y miraré a otras mujeres
vos mirarás a otros hombres
juro que no eres mi todo
ni mi cielo, ni mi única razón de vivir,
aunque te extraño a veces.

Prometo no desearte siempre
a veces me cansaré de tu sexo
vos te cansarás del mío
y tu cabello en algunas ocasiones
se hará fastidioso en mi cara.

Juro que habrá momentos
en que sentiremos un odio mutuo,
desearemos terminar todo y
quizás lo terminaremos,
mas te digo que nos amaremos
construiremos, compartiremos.

¿Ahora si podrás creerme que te amo?

dimecres, 10 de febrer del 2010

when you are smiling, Mario Benedetti

When you are smiling
ocurre que tu sonrisa es la sobreviviente
la estela que en ti dejo el futuro
la memoria del horror y la esperanza
la huella de tus pasos en el mar
el sabor de la piel y su tristeza
When you are smiling
the whole world
que también vela por su amargura
smiles whith you.

Itaca, C. P. Cavafis

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

diumenge, 31 de gener del 2010

Lo propio, Libertad R.



Néctar de Flor, ave que vuela....

Fluir con pleno goce, con éxtasis de ser, estar, pensar,
existir a la propia ansia y al propio albedrío;
requiere la profunda amorosidad hacia sí
amorosidad soberana, unificada y escindida entre lo propio y la paridad;
construir el propio universo de ideas, sueños, posiciones, símbolos,
gobierno del cuerpo, de la mente, del deseo.
Arquitectos de nuestra propia vida y nuestra muerte.
Y la paridad (El par – la par – porque no quiero hablar del otro, la otra).

Observar, aprender, comprender, contemplar el mundo del par, de la par;
ir, venir... dejar que vengan, que vayan...
mi albedrío y el suyo (el de él, el de ella)

Lo propio y lo par,
unido, escindido
Independientes pero hechos de lo mismo
Ying – Yang
misma especie
mismidad cósmica
diversidad universal

El ser que se teme en su soledad ,
se teme en el reconocimiento de sus falencias,
duda en la construcción de sus sueños,
flaquea en definir sus posiciones,
desconoce la hermosura de su lucha,
la profundidad y firmeza de huella....

irremediablemente intenta completarse. No ya con sus pares (pues no tiene la capacidad de concebirles) sino con los otros - las otras. Arranca a pedazos, araña, roba, invade, irrespeta, coloniza (o al menos lo intenta). Construye reglas, juegos de dominio. Se apropia del otro ser como de una presa; lo chupa, lo succiona y luego se lo carga como Karma, como dolor, como amor sufrido... Ay amor que torturas!!!! dicen tras de todo las y los desgraciados.

Amor Araña le digo yo!!! … y a propósito:

Hoy me cansé de tu amor araña, de tus colmillos clavados en mi plexo y en mi corazón
Me cansé del pelearme mi derecho a vivir como se me da la gana!
Me cansé de que rastrees mi calor con tus sensores para luego acorralarme
Me cansé de ese juego amor sufriente que chupa y yo luchando incansablemente por no quedar vacía.

Hoy recogida en la infinitud de mi propia compresión del universo y de mi vida,
me revisto de plumaje metálico, eléctrico
y de un picotazo te ahuyento!
Y de un aletazo me alejo

dissabte, 16 de gener del 2010

De flor en flor, Sandra Rojas


Durante mi época que a la gente le gusta llamar adolescente, una vez la madre de un amigo me dijo que lo que nos tocaba era “ir picando de flor en flor”. Se refería a tener relaciones diversas con personas de nuestra edad sin aferrarnos a ninguna como diciendo “ya os tocará encontrar a alguien con quien hipotecarse”. Diez años después de esa frase sigo pensando que soy como una abeja que extraigo de cada flor que me recibe aquello que me da vida. El símil me parece exquisitamente acertado porque una abeja recibe alimento a la vez que poliniza las flores, es decir, toma lo que necesita para generar vida y poner en relación a flores que, de otra manera, ni se conocerían. Aprende para repartir ese aprendizaje de cada flor entre todas las flores con las que se relaciona: da y recibe con el mismo entusiasmo.

Hay quien prefiere recibir el polen de una sola flor pero yo hace rato me cansé de ello, creo que quien quiere ser libre tiene que hacer lo posible para serlo, sino es cómplice de su esclavitud. Y no por ello una se libera de los conflictos que genera esa manera de ser ya que la libertad en el amor aumenta las oportunidades de conflictos y crisis relacionales. Cuanto más gana el amor en libertad y autonomía, más riesgos corre pues no está encadenado a las normas sociales, prejuicios morales y demás estrecheces que, aunque nos oprimen con sus limitaciones y castigos, nos dan cierta seguridad, confiabilidad y comodidad en nuestras relaciones.

No se trata de renunciar al amor porque eso es casi imposible, sino de vivirlo a gusto, de manera placentera, con libertad y autonomía para decidir qué queremos en cada momento sin que nadie se sienta mal por ello. Y recomiendo hacerlo sin afán, sin correr, sin prisas, para no equivocarse tanto porque estamparse contra un muro es entonces más fácil. Nuestras relaciones las vamos definiendo a base de ensayos y errores y por el camino nos equivocamos en múltiples decisiones que tenemos que asumir responsablemente. Porque equivocarse es de humanos, pero echarle la culpa a otra persona parece ser que es más humano todavía.

Así, hay que encontrar la manera tranquila de decir adiós al amor y sobretodo a ciertos amores que ya no nos aportan esa magia indescriptible que nos quitaba el sueño y nos hacía soñar en otros momentos de nuestra vida. Porque alejarse de alguien o de ciertas maneras de relacionarse con ese alguien en el momento oportuno demuestra algo de madurez, así como asumir sin traumas el fin de las ilusiones recordando con cariño lo que se aprendió al lado de esa ilusión. Porque el amor es nómada y no puede generar odio ni rabia ni resentimientos. Si el amor es para eso, entonces lo mejor es despedirse de toda conexión con la sociedad.

Y en ese camino de convivir con las desilusiones también hemos aprendido a no desesperarnos con los proyectos de amor porque diversificamos nuestros proyectos de vida y, por consiguiente, las relaciones con las otras personas son un pedazo de ese gran cosmos que nos envuelve. Vimos que teníamos que amar para existir porque casarse, tener hijos, ser una buena esposa y ama de casa era nuestro objetivo en la vida. Ahora tengo claro que lo primero es existir y luego amar. Ese falso amor nos ha cegado hasta el punto de negar el amor a la primera persona que lo necesita, nosotras mismas, porque sin ese amor es imposible amar al resto del mundo. Por ello a veces vemos a personas que “desprecian” el amor y las relaciones de pareja, pero en realidad huyen de ataduras morales y buscan amar al resto del mundo después de valorarse a ellas y autocuidarse. Así, quien se da el lujo de sentirse segura ante el amor es quien se ama a sí misma ante todo. Es imprescindible existir de manera placentera antes de amar en vez de necesitar ser amadas para sentir que existimos. No podemos ser tan vulnerables de pensar que otras personas (y mucho menos una sola persona) van a resolver nuestras carencias afectivas.

El siguiente paso sería entonces observar que hay personas que desprecian la cultura que nos ubicó en la exigencia del amor y no en la afirmación y su disfrute. Hay que dejar de exigir a las personas que queremos que sean de una manera y que hagan esto o aquello para calmar nuestra propia ansia y necesidad. Así, sería un bellísimo ejercicio de amor aceptar con cariño las diferencias y las reformulaciones de los vínculos y los deseos y necesidades de las otras personas aunque no coincidan con lo que nos gustaría vivir con esa persona. Es necesario agradecer al Dios que elegiste para sobrevivir —o a la cantante que te quita el sueño— que otras personas nos eligieran para compartir parte de sus vidas y, ocasionalmente o frecuentemente, sus cuerpos. Todo para ti no puede ser, porque los sueños de fusión y las idealizaciones son la la muerte de algo tan cotidiano como excepcional como es el amor.

Hay Amores..., Florence Thomas


A veces uno se olvida de que el amor feliz no tiene historia o, más exactamente, no hace historia. Por el contrario, el discurso amoroso refleja, casi siempre, una relación en crisis. Telenovelas, artículos de revistas femeninas y canciones nos dan un impresionante panorama de los estragos del amor. Abandonos, traiciones, celos, infidelidades y abusos de poder son el pan cotidiano de los discursos amorosos. Pero hay amores bastante excepcionales por cierto que no hacen historia, que maduran en silencio, que acogen los conflictos con generosidad y se permiten reformulaciones del vínculo; amores que duran porque saben madurar en la aceptación de la incompletud y de la diferencia; cada miembro de la pareja aceptó ser un otro privilegiado, mas no un otro único y exclusivo. Ya sabemos que en cuestión de amores, la exclusividad es la muerte. Ya sabemos que cuando uno quiere todo del otro, está matando el amor y hemos aprendido de la literatura que la lógica de la pasión es la muerte.
Pero hay amores que construyen lugares para el otro, para la otra, donde existen espacios para respirar fuera de la relación, que permiten enriquecerla y alimentarla del exterior. Sí, hay amores de dimensión humana, amores que, en lugar de la fusión asfixiante y absolutizante, instauran la preferencia, permiten la distancia, los otros, el mundo. Amores cuya sexualidad se asume en la carencia, cuya cotidianeidad acepta y enfrenta la dificultad y la crisis, que prefieren los intentos de reformulaciones en la creatividad, a la huida, la ruptura o las agresiones a la primera dificultad o desilusión. Amores más fraternales que pasionales, en los cuales la complejidad, la ternura, la complicidad y el discurso sustituyen la ceguera pasional y en donde el juego infinito de los mutuos fantasmas reemplazan el amor-sufrimiento. No son amores con menos dolor ni menos dificultades, sino con otro dolor; no un dolor de frustración, muerte y negación sino de aceptación de la soledad en cuanto meollo de nuestra condición humana. Un dolor civilizador y no aniquilador.
Estos amores que no hacen ruido también existen. Y hoy, tal vez asqueada por los amores enfermizos de telenovelas, de farándulas y jet-set, tal vez asqueada por la manera como la palabra amor se comercializa, se vende, se prostituye y significa hoy todo y nada, quise rendir un homenaje a los amores discretos, silenciosos y exigentes, que se viven como un imposible asumido; estos amores que construyen, desde una ética del respeto al otro o a la otra, civilización, humanidad y cultura. Conozco algunos de estos amores. Quiero decir algunas parejas que viven el amor así. Que saben que el otro no se puede consumir ni poseer, que saben que la serenidad en el amor descansa sobre el respeto de dos polos opuestos: por una parte el deseo de unión y por otra parte el deseo de separación, de autonomía. Que saben que la esencia del amor es libertad absoluta.
Dejemos de pensar que todo era mejor antes. En cuanto mujer, no lo pienso, no lo puedo pensar. Para mí, la intimidad entre hombres y mujeres se está construyendo desde estas nuevas mujeres de hoy, autónomas y protagonistas de sus vidas y nuevos hombres quienes, por fin, están cuestionando una masculinidad trasnochada.