divendres, 16 de juliol del 2010

el amor, mane chao

VÍDEO INÉDITO:  
Canción "el amor" de mane chao 
(en directo Robert Brillas, Esplugues de Llobregat, 25 de abril de 2009)





¿el amor es una mierda o una fiesta?
cuando vayas a bailar, acuérdate de mí

El matrimonio es inmoral, Rene Chaughi

Texto publicado en la antología El amor libre: la revolución sexual de los anarquistas, Rodolfo Alonso Editor, Buenos Ai­res, 1973.




Dos seres, un hombre y una mujer, se aman. ¿Acaso pensamos que serán lo suficiente discretos para no pregonar de casa en casa el día y la hora en que...? Pensamos mal. Esta gente no parará hasta que hayan participado a todo el mundo sus propósitos: parientes, amigos, proveedores y vecinos recibirán la confidencia. Hasta entonces no creerán permitida la “cosa”. Y no hablo de los matrimonios de interés, en los que la inmoralidad es flagrante desde un principio; me ocupo del amor, y veo que, lejos de purificarlo y darle una sanción que no ha menester, el matrimonio lo rebaja y lo envilece.

El futuro esposo se dirige al padre y a la madre y les pide permiso para acostarse con su hija. Esto es ya de un gusto dudoso. ¿Qué responden los padres? Deseosos de asimilar su hija a esas damas tan necias, ridículas y distinguidas como ricas, quieren conocer el contenido de su portamonedas, su situación en el mundo, su porvenir; en una palabra, saber si es un tonto serio. No hay otra expresión mejor para calificar a este tratante.

Veamos a nuestro joven aceptado. No pensemos que la serie de inmoralidades está cerrada: no hace más que comenzar. Desde luego, cada uno va en busca de su notario, y tienen principio, entre las dos partes, largas y agrias discusiones de comerciante en las que cada uno quiere recibir mucho más de lo que da; dicho de otro modo: en las que cada uno trata de hacer su negocio. La poca inclinación que los dos jóvenes pueden sentir el uno por el otro, los padres parecen empeñarse en desvanecerla, emporcándola y ahogándola bajo sórdidas preocupaciones de lucro. Después vienen las amonestaciones en las que se hace saber, a son de trompetas, que en tal fecha el señor “X” fornicará, por primera vez, con la señorita “Y”.

La mujer y el amor libre, Evelio Boal

Artículo publicado en el Suplemento de La Protesta del 30 de enero de 1922, Buenos Aires, bajo el título “El amor libre”. Evelio Boal fue secretario del Comité Nacional de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de España hasta su asesinato a manos de pistoleros de la patronal catalana, en 1921.



Por lo general se tiene una idea muy errónea sobre este punto del ideal libertario que no estará de más esclarecer.

En la actualidad, el amor libre no puede o es muy difícil que desarrolle todas las condiciones en las cuales se desenvuelve la vida de la mujer. Exige, para llevar este acto a una feliz realización, que la emancipación económica de la mujer esté en las mismas condiciones que la del hombre y que ella no tenga, en general, que supeditarse a los caprichos de él.

Oímos decir con mucha frecuencia, cuando se trata de un capitalista que tiene muchas queridas, en tono humorista, que es partidario del amor libre. Nada tan absurdo como esta idea, pues ella encierra la prostitución y el adulterio, cosas ambas que en el amor libre no juegan ningún papel, puesto que no pueden existir, porque desde el momento que alguna de esas dos cosas ocurra, deja de ser amor libre.

Consejos para una adúltera, CrimethInc


“LOS BUENOS MATRIMONIOS CUESTAN TRABAJO”

Crecer en un ambiente dominado por la economía capitalista nos enseña ciertas lecciones psicológicas difíciles de olvidar: Cualquier cosa de valor sólo está disponible en dosis limitadas. Exige lo que es tuyo, antes de que te dejen sola y sin nada.

Aprendemos a medir compromiso y afecto en términos de cuánto es que los otros están dispuestos a sacrificar por nosotros, sin imaginar que el amor y el placer pueden multiplicarse cuando son compartidos. En una relación saludable, amigos y amantes se permiten mutuamente hacer, vivir y sentir más. Si sientes en tus entrañas (si no es en tu cabeza) que monogamia significa renunciar a algo (tu “libertad”, como se dice), entonces los modelos de explotación han penetrado incluso hasta en tu vida romántica.

Todos sabemos que Los Buenos Matrimonios Cuestan Trabajo... Cuando tienes que trabajar en la monogamia, estás de vuelta en el sistema de intercambio: la economía de tu intimidad está regimentada del mismo modo que la economía capitalista, por escasez, amenazas y prohibiciones programadas... Cuando las relaciones se convierten en trabajo, cuando el deseo está organizado contractualmente, cuando las cuentas son mantenidas y la fidelidad es sustraída -como la mano de obra a los empleados- en un matrimonio que es como una fábrica doméstica vigilada en medio de una rígida disciplina de personal y diseñada para mantener a esposas y maridos encadenados a la maquinaria de la reproducción responsables, no debería sorprender que algunos no puedan evitarlo y que también se rebelen.

El adulterio, completamente opuesto al Buen Matrimonio, llega de manera natural, sin siquiera haber sido invitado. De pronto, te sientes transformada, despertada de ese cementerio de la pasión -ya muerta- que ha sido tu relación, para sentir de nuevo esa excitación. No deberías estar sintiendo nada de esto ¡maldita sea! e incluso es la primera vez que has sido exaltada por una felicidad pura y no forzada... Oh, el dulce optimismo de algo nuevo, algo que todavía no es predecible... Es como si la sorpresa, el riesgo, el gozo, la satisfacción fueran de nuevo posibilidades genuinamente imaginables. ¿Quiénes, si pudieran sentir lo que están sintiendo ahora mismo, podrían exigirte que te resistieras a ello?

La unión libre, La Questione Sociale

*Artículo sin firma de autor publicado en La Questione Sociale N° 2, Buenos Aires, entre 1895-98.

 

Los anarquistas rechazan la organización del matrimonio. Ellos aseveran que dos seres que se aman no necesitan permiso de un tercero para acostarse juntos; desde el momento en que su voluntad los conduce al lecho, la sociedad no tiene nada que ver en ello, careciendo del derecho de intervenir.

Los anarquistas dicen aun más. Por el acto de que se han consagrado el uno al otro, la unión del hombre y de la mujer no es indisoluble: ellos no están condenados a finalizar sus días viviendo unidos, si se vuelven antipáticos el uno al otro. Lo que la libre voluntad ha formado, la libre voluntad puede deshacerlo.

Bajo el imperio de la pasión, bajo la presión del deseo, dos seres no han visto más que buenas cualidades, han cerrado los ojos a los defectos, se han unido. He ahí que la vida común enturbia las cualidades, hace resaltar los defectos, exhibe ángulos que no saben redondear. ¿Será necesario que esos dos seres, porque se ilusionaron en un instante de efervescencia, paguen con toda una vida de sufrimientos el error de un momento, que les ha hecho juzgar como una pasión profunda y eterna lo que no era más que el resultado de una sobreexcitación nerviosa?

El marido y el amante, Roberto de las Carreras

Roberto de las Carreras (1873-1963), dandy, polemista, provocador uruguayo, hijo de Ernesto de las Carreras y de Clara García de Zúñiga, fue amigo de Julio Herrera y Reissig, quien compartió muchas de sus ideas y aventuras. Entre sus libros y folletos se cuentan Al lector, Sueño de Oriente, La tragedia del Prado, La crisis del matrimonio, Oración pagana, Psalmo a Venus Cavalieri. Estos fragmentos corresponden a Amor libre: interviews voluptuosos con Roberto de las Carreras, cuya primera parte se publicó en La Rebelión el 25 de agosto de 1902.

Subyugué durante cuatro largos años a una mujer nerviosamente apasionada, un filtro mágico de corrosiva lujuria, una cantárida humana, una berberisca de mis sueños de harén: exotismo viviente en este país en que las mujeres son pacíficas y se destacan por un aire doméstico, por una expresión desesperante de monótona tontería. ¡Ella parece más bien una hija abrasada de los fúlgidos arenales, con sangre de pantera, exacerbados los sentidos por las llamas del Simún!

¡Conservar una mujer encendida durante cuatro años es un prodigio que no puede comprenderse entre nosotros!

Cierto, no han de enorgullecerse de él los inocentes maridos, para los cuales la luna de miel dura apenas lo que una luna: cuatro semanas; que confunden con ingenuidad nimbada la fidelidad que sus mujeres guardan a la Opinión Pública o al Deber, con una fidelidad de amor por su zafia, palurda y caricaturesca persona.

Glosario no monogámico básico, Osvaldo Baigorria

Definiciones adaptadas de varios textos, entre los cuales se destaca la Enciclopedia Anarquista, Vol. 1, compilada por Sebastián Faure y editada por Tierra y Libertad, México, de donde fueron extractados los fragmentos de J. Marestan y E. Armand.

AMOR

“Apego sentimental a una persona o gusto pronunciado por una cosa. Tal es la definición de uso corriente que, sin pretenderla perfecta, parece ser la más apropiada para expresar diversos sentimientos que, con frecuencia, tanto por su origen como por su naturaleza, no tienen casi ninguna relación entre sí. Nuestra definición no será completa si no distinguimos entre el amor que tiene por objeto las cosas y el amor que tiene por base a seres animados, principalmente a los seres humanos. Y, en este último caso, distinguir entre el amor que se siente por uno mismo y el que sentimos por el prójimo; entre el amor idealista, familiar o apasionado, y el amor sexual, porque las características no son idénticas.

“El amor a sí mismo está representado por el instinto de conservación personal, con el deseo de adquirir la felicidad y de asegurar el bienestar. Lo que nombramos ‘amor propio’ es el amor a sí mismo concebido desde el punto de vista moral; es decir, el respeto a uno mismo. A medida que éste tiende a conservar lo que hay de mejor en nosotros, aumenta la inquietud de nuestra dignidad con respecto a la apreciación que puedan tener acerca de nuestra conducta aquellos a quienes le hemos concedido estima y afecto. El amor propio y el amor a sí mismo no son defectos, sino grandes y fuertes cualidades que vuelven activo y de trato agradable al individuo, tanto en lo que atañe a su interés particular como, indirectamente, en lo que afecta a virtudes de utilidad social.

“Ni el amor propio, ni el amor a sí mismo deben confundirse con el egoísmo que, desde el punto de vista de la utilidad social, no es una virtud, sino un vicio, si para la palabra egoís­mo queremos conservar la significación consagrada por el uso y no exenta de razón. En efecto, la palabra egoísmo no significa -con arreglo a su etimología- amor a sí mismo, sino sobre todo rebuscamiento de satisfacciones personales sin consideración a las consecuencias que esa satisfacción pueda tener para el prójimo. Definido así, el egoísmo aparece como un notable factor de tiranía y como uno de los más grandes obstáculos para la armonía social.

“El amor (y, podríamos decir, el gusto particular o la inclinación) que tenemos por ciertas cosas, en oposición a la indiferencia, parece provenir exclusivamente de la aversión que experimentamos hacia otras cosas, las costumbres y aptitudes trasmitidas por herencia y por sugestión de nuestra educación primera, modificadas por la propia experiencia y la influencia del medio. Este amor hacia las cosas, que parecen una prolongación de nuestro propio yo, o -fisiológica o intelectualmente- como un alimento en relación con nuestras necesidades, es caracterizado por el deseo de posesión, que no llega a ser un mal mientras no tome proporciones extremas, como el deseo irrefrenable de apropiación o de acaparamiento.

Una experiencia en camaradería amorosa, Grupo Atlantis



Extractos de dos cartas que habrían sido enviadas a E. Armand desde las afueras de París en junio de 1924 y publicadas en L’en dehors, números 44 y 83. Una de ellas estaba firmada por “una compañera del Grupo ‘Atlantis’”. Acerca de este misterioso grupo, cuya denominación aparece entrecomillada en el libro La camaradería amorosa, Armand sólo dice: “Razones sobre las que no nos es dable extendernos hacen que esta agrupación, cuya actividad es clandestina, esté obligada para subsistir a mantener el más estricto incógnito”.

29 de Junio de 1924. Carta a E. Armand:

“Cierta estoy que has de leer con interés la narración de una partida de campo organizada por nuestro grupo ‘Atlantis’. Para ello nos habíamos inspirado en ciertas ideas de tu gusto, al menos así lo creo. Ha sido una de nuestras salidas que mejor acierto han tenido.

“Se había convenido que los que en ella participaran se des­pojarían de sus ropas una vez llegados al lugar de la cita. La ropa para nosotros es un símbolo de virtud, como ya tú sabes. Así, como dice Fritz Oerter en Nacktheit und Anarchismus (Desnudez y anarquismo), “el hombre absoluto es el hombre desnudo, sin vestido ni envoltorio, sin ‘aderezo’, para decir mejor, y también sin prejuicios y exento de esmeros artificiales”. Fuera de eso, qué consuelo pasearse, correr o quedar extendidos, desnudos, en pleno sol, los cuerpos acariciados por la brisa estival, cinco leguas distantes de toda civilización... Imagínate un cielo azul; el bosque, legua y media, extenso poco más o menos, y alrededor del claro en que estábamos reunidos, la espesura, árboles y más árboles. ¡Qué fascinación!

“Acordamos que ninguno de los de la partida se sintiera privado de comida. Nuestro egoísmo individualista no hubiera tolerado que en este día hubiera habido más o menos favorecidos con relación al alimento. Hemos puesto así completamente en común cuanta comida y bebida hemos llevado...

“Nos las arreglamos también porque durante este hermoso día hubiera recreaciones para todos los temperamentos, para todas las edades, para todas las actitudes. Tuvimos música, canto y baile, y el eco de nuestros instrumentos y de nuestros cantos nos acariciaba deliciosamente. Camaradas expertos en la materia habían organizado juegos que requieren agilidad y vigor; otros, únicamente soltura de las facultades cerebrales.

No os caséis, Pepita Guerra

Extractado del artículo “¿Amemos? no. ¡Luchemos!” de La Voz de la Mujer Nº 2, enero 31 de 1896, Buenos Aires, repro­ducido por la Universidad Nacional de Quilmes, 1997. Este periódico, cuya publicación se extendió por nueve números entre 1896/97, fue vocero del feminismo anarquista.


¡Jóvenes, niñas, mujeres en general, de la presente sociedad!

Si no queréis convertiros en prostitutas, en esclavas sin vo­luntad de pensar ni sentir, ¡no os caséis!

Vosotras, las mujeres, ¿qué somos? (sic) ¡Algo! ¿Qué se nos considera? ¡Nada!

Vosotras, las que pensáis encontrar amor y ternezas en el hogar, sabed que no encontraréis otra cosa que un amo, un señor, un rey, un tirano.

El amor entre anarcoindividualistas, Emile Armand


Antes de exponer el punto de vista individualista-anarquista frente a la cuestión “sexual”, es necesario ponerse de acuerdo sobre la expresión libertad. Se sabe que la libertad no podría ser un fin, ya que no hay libertad absoluta; como tampoco hay ver­dad general, prácticamente hablando; no existen sino libertades particulares, individuales. No es posible escapar a ciertas con­tingencias. No se puede ser libre, por ejemplo, de no respirar, de no asimilarse y desasimilarse... La Libertad, como la Verdad, la Pureza, la Bondad, la Igualdad, etc., no es más que una abstracción. Luego, una abstracción no puede ser un objetivo.

Considerada, al contrario, desde un punto de vista particular, dejando de ser una abstracción, tornándose una vía, un medio, la libertad se comprende.

En este sentido, se reclama la libertad de pensar, es decir, de poder, sin ningún obstáculo exterior, expresar de palabra o por escrito los pensamientos de la forma que se presenten ante el espíritu.

Vida intelectual, vida artística, vida económica, vida sexual: los individualistas reclaman para ellas la libertad de manifes­tarse plenamente, según los individuos, a tenor de la libertad de los individuos, fuera de las concepciones legalistas y de los prejuicios de orden religioso o civil. Reclaman para ellas, consideradas cual inmensos ríos, por donde se vierte la actividad humana, que puedan resbalar sin ningún obstáculo; sin que las esclusas del “moralismo” y del tradicionalismo atormenten o enloden su caudal. Mejor que éstos son las libertades con sus errores impetuosos, con sus nerviosos sobresaltos, con sus impulsivos malos efectos de retroceso. Entre la vida al aire libre y la vida de bodega, elegimos la vida al aire libre.

Los individualistas han rendido un merecido servicio a los que quieren conquistar la libre discusión de las cuestiones sexua­les, extendiendo las nociones de libertad sexual y de amor libre, sin que por ello creyeran haber descubierto el amor libre: desde tiempos inmemoriales, el coito ha sido practicado extramoralmente y extralegalmente; hubo esposas que tuvie­ron amantes y maridos que tuvieron queridas.

dijous, 1 de juliol del 2010

Contra la pareja, El manifiesto del vividor


«Mientras que en los tiempos más remotos el hombre divinizaba su sexo, en los tiempos modernos, en estos siglos monacales, los órganos generativos se han llegado a considerar como miembros repugnantes y fueron calificados como instrumentos de pecado. Las religiones y las morales establecieron su  dominio sobre la base de una concepción inferior de la vida sexual que ha repercutido en la existencia entera, haciéndola semejar a la muerte, condenándola a la inmovilidad. El horror a los órganos sexuales, legalizado y codificado, es el eje alrededor del cual gira toda la civilización contemporánea».

«Los hombres de las cavernas no gastaban tantos requisitos para unirse. Para ellos la cuestión sexual no existía, y no se preocupaban por pequeñeces como las nuestras. Preferían vivir íntegramente a enfrascarse en discusiones ociosas en pro o en contra de la virginidad, favorables o adversas a la castidad, a la fidelidad y otras entelequias por el estilo. Sus amores estaban exentos de hipocresía. Desconocían el vicio y la virtud. Eran seres felices».  ETICA-INICIALES.

   

Edición Atemporal  // Número 1

El Manifiesto Del Vividor

diumenge, 20 de juny del 2010

El vuelo de los gansos









El próximo otoño cuando veas a los gansos dirigiéndose hacia el sur para el invierno, fíjate que vuelan formando una V.

Tal vez te interese saber lo que la ciencia ha descubierto acerca del porqué vuelan en esa forma. Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en V la bandada aumenta por lo menos un 71% más de su poder que si cada pájaro volara sólo.

Las personas comparten una dirección común y tienen sentido de comunidad. Pueden llegar a donde deseen más fácil y rápidamente porque van apoyándose mutuamente.
Cada vez que un ganso sale de la formación siente inmediatamente la resistencia al aire , se da cuenta de la dificultad de hacerlo sólo y rápidamente  regresa a su formación para beneficiarse del poder del compañero de adelante.

S i nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos con aquellos que se dirigen en nuestra misma dirección.

Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma su lugar. Obtenemos mejores resultados si tomamos turnos haciendo los trabajos más difíciles.

Los gansos que van detrás graznan (producen el sonido propio de ellos) para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad. Una palabra de aliento produce grandes beneficios.

Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros gansos se salen de formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañandolo hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muera , y sólo entonces los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo. 

Si nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos uno al lado del otro apoyándonos y acompañándonos…

dimarts, 15 de juny del 2010

Queda prohibido


Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos
sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.



Fragmento extraído de un poema atribuido a Pablo Neruda
Ilustración de Mónica Calvo

dilluns, 14 de juny del 2010

Luna Roja, Miranda Gray


(...)

-Mi nombre es Artemisa, la mujer del Arco Brillante –dijo la joven, y echó la cabeza hacia atrás-. Soy una de las diosas vírgenes.

Eva notó que alrededor del cuello llevaba un cordón de cuero del que pendía una diminuta figura de un falo.

-Se ha escrito mucho acerca de las diosas vírgenes, y también se ha esperado mucho de la virginidad.- Hizo una pausa y luego se inclinó para tocar el vientre de Eva-. Tú eres virgen en el sentido moderno del término, mientras que yo soy virgen tal y como se entendía en la antigüedad. Soy una mujer que sólo se ocupa de sí misma; soy independiente, segura y consciente de mi persona. Celebro la vida a través de mis acciones y estoy completa. Represento la etapa del ciclo menstrual anterior a la liberación del óvulo; no soy fértil y en consecuencia no creo vida. Soy yo misma y mis energías son mías.

Artemisa tocó el falo que llevaba en el cuello y sonrió.

-No soy célibe; disfruto de la sexualidad de mi cuerpo y estoy completa sin tener la necesidad de casarme ni tener hijos.

(...)

divendres, 11 de juny del 2010

Antes muerta que sumisa, Sandra Rojas


Aún a riesgo de que parezca que pretendo dar lecciones, sigo diciendo lo que pienso. Ese es uno de mis “chips”. Considero que cuando nos sentimos molestas con alguien tenemos que mirar qué nos molesta de nuestra propia actitud. No es fácil, pero es un ejercicio vital ya que colocar el origen de la molestia únicamente en otras personas aunque es muy sencillo de resolver oculta raíces de otros conflictos.

No es la primera vez que me dicen que yo defino, decido, administro o manejo los hilos de las relaciones que me unen a otras personas. Lo escucho de la mejor manera posible sin dejar de pensar que entonces esa misma persona que me lo dice se trata como un simple objeto sin voluntad ni decisión.

dissabte, 5 de juny del 2010

Los usos del placer, Luís Alberto Miranda



Foucault fue un hombre comprometido con el discurso y con los grandes temas de su época y empeñó su vida en la búsqueda de sus propias razones. 

En 1984 Foucault publicó el segundo volumen de la historia de la sexualidad con el título Los usos del placer. En este libro, nos lleva de regreso a la cultura de la antigua Grecia y a explorar la manera en la cual los filósofos y los doctores consideraban normas de conducta para la actividad sexual. Los textos de ese tiempo ya establecían a los individuos como sujetos éticos, a través de afirmar que cada uno debería cuestionarse sus prácticas sexuales. Hay una continuidad  con la era moderna y ciertamente estos temas persisten aún hoy. Para platón (427-327 AC), la práctica sexual era vista como algo normal aunque en las leyes de entonces se afirmaba que el sexo entre hombres no era natural, pero no constituía un juicio moral ni implicaba ninguna restricción o algo parecido. Era una simple nota al margen. Se refería, más bien, al hecho de que abusar en exceso de la sexualidad no era bueno. “El sexo asegura la procreación y aunque no es malo en sí mismo, abusar en exceso de su práctica puede descarriar a las personas”, eso pensaban y encaja perfectamente en la idea griega del “justo medio” que proclaman para todas las actividades humanas.

divendres, 28 de maig del 2010

Santa pecadora, Denisse Legrand


Fuimos algunas pocas las que fuimos destinadas a llevar la divina carga de ser amantes. Rechazadas por la sociedad y por el gremio de mujeres mismo. “Desde tiempos lejanos las mujeres fuimos creadas para ser madres, éramos vientres dispuestos por y para conceder vida al mundo, darle a este mundo sus nuevos hombres dominantes". Quienes creen esto olvidan que para dar vida es necesario el encuentro de los cuerpos Pero era y aún es difícil para muchos conceder la imagen de la madre, fuente de vida, untada en sudor y deseo. Siguiendo el modelo de ascetismo tradicional represivo del sistema de valores sexuales, estas madres debían ser esposas, casi esclavas en lo vinculado a las emociones y las tareas del hogar. Según este modelo solo era bien vista la osadía de tener relaciones sexuales cuando su fin era reproductivo.

El hombre, siempre fue visto como fuente de virilidad y poder, en la mayoría de los casos elementos directamente proporcionales. Ellos, todologos y hábiles conocedores, suelen gritar a vivas voces que tienen más necesidad de sexo que nosotras. Como si por el simple hecho de ser XY llevasen un surtidor extra.
Esta creencia tiene varias justificaciones. El cumplimiento del rol (masculino y femenino), por la nombrada Deseabilidad Social, explicaría que algunos hombres no admitirían nunca tener un bajo deseo. No sea que dejen de ser vistos como machos alfa dominantes. La mujer, en cambio, ante cualquier demostración de sex appeal es, tildada con infinidad de adjetivos, y señalada con ese dedo acusador cargado de moral hipócrita. Resulta ser, y que opte por cerrar los ojos el que no quiera ver, que las mujeres tenemos relaciones sexuales, nos entregamos a lo carnal, somos fuente de placer para los demás y para nosotras mismas. Osamos cargar con pensamientos impuros y llevar nuestros cuerpos a su encuentro.

dimarts, 11 de maig del 2010

Sofía de los presagios, Gioconda Belli


La mano de Samuel empieza a moverse sobre su brazo y antebrazo. Sofía siente ligeros estremecimientos empezar a invadirle el pecho, desmadejándola. Hace mucho que nadie la acaricia. Nadie la ha acariciado jamás así de suave. Es cierto lo que dijo Samuel, se experimenta más liviana y un calor de flores le entra en las venas y baja hacia su ombligo. Con los ojos cerrados deja que las manos de Samuel suban hacia sus hombros, su cuello, el contorno de su frente, la profundidad de su pelo ensortijado. Ya no siente aspereza en su contacto, las manos de Samuel se han trocado en mariposas ciegas que revolotean sobre todo su cuerpo. Sin abrir los ojos, deja que el hombre le incline la espalda para quitarle la blusa; las mariposas, entonces, revolotean sobre sus pechos desnudos y cuando él le quita la falda, el calor de su cuerpo es ya tan intenso como el de la fogata y cuando abre los ojos, Samuel se ve hermoso y color de cobre bruñido, desnudo, despojándola del último vestigio de ropa. Las mariposas se posan tanteando sobre su sexo y Sofía abre las piernas y siente la urgente necesidad de ser penetrada hasta lo profundo de sí misma. Sin embargo, Samuel continúa multiplicando milagrosamente sus manos y a Sofía le parece que los grillos y las luciérnagas danzan con él en el cortejo de los machos y también le están haciendo el amor todas las criaturas de la noche. Por fin siente el sexo de Samuel entrando en su interior, un sexo vivo y de alta temperatura, cómodo y que no la ofende como el enorme miembro de René. En ese momento nada existe para ella mas que el movimiento fluido de aquel cuerpo hurgándole el placer que ella jamás ha conocido de esta forma. El hombre excava tenaz abriéndola a un mundo de experiencias apenas intuidas en sus solitarias exploraciones consigo misma. Sofía gime, se mueve contribuyendo en la búsqueda ciega del punto mágico que detonará los diques de las aguas que suben y buscan salida. La fogata apenas existe aún, la oscuridad es más densa.

dissabte, 24 d’abril del 2010

Nace el colectivo "Sexo y Lucha"

La idea por la que surge este comunicado es porque un grupo de personas estamos más que hartxs, hartxs de la represión sexual que se da tanto en la sociedad de masas como en el “ghetto alternativo”…

Y es que ¿Cuántas personas hay en este puto mundo que tienen serias dificultades (ya sea por no pertenecer a los cánones de belleza establecidos, no querer participar de la actividad de sumisión que implica la pareja nuclear, o no querer participar del patético espectáculo del ligoteo buen-rollista de fin de semana..) para hacer algo tan natural y sencillo como echar un puto polvo…

dijous, 15 d’abril del 2010

El fuego soluciona todos tus problemas, Mila Mores



Saben tus besos a chocolate,
pero el chocolate no sabe a tus besos.
Tu calor me favorece como la lluvia al maíz,
pero ni la lluvia ni el maíz me calientan como tú.
Todos los relatos de “amor” hablan de un tú ambiguo
porque el mundo material es más abstracto que los sentimientos.
Quisiera volar con vos y ver el mundo pequeñito
pero siempre imagino una caída dolorosa
Nadie resuelve sus dudas en el fuego,
pero el fuego soluciona todos tus problemas.
Si te miente la vida,
no le hagas caso a la muerte.

diumenge, 21 de març del 2010

El amor es heterosexual, Javier Sáez


All you queer is love (Sejo Carrascosa)

Hace poco participé en un encuentro feminista porno punk en Donosti, organizado por Beatriz Preciado. Muchas conferencias, performances, videos, fotos, amistades, fiestas… Quizá lo más interesante del encuentro fueron las coaliciones, redes, y amistades que se fueron tejiendo esos días, entre un montón de bollos, maricas y trans que disponíamos de un espacio de encuentro y de fiesta. Creo que la aportación política más importante que está haciendo Beatriz en estos años no está en sus estupendos libros (recomiendo Testo yonqui a todo el mundo), sino en haber creado dispositivos de encuentro y de creación que dan poder y crean alianzas entre personas que viven en los márgenes del régimen heterosexual.

Pero hubo una constante a lo largo del festival que me inquietó y que llamó mi atención. La exaltación de la pareja y del amor. Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle empezaron contándonos sus estupendos trabajos en el terreno del post porno, pero la intervención fue derivando hacia una narrativa sobre su enamoramiento y sobre sus diversas bodas en diferentes colores “celebrando el amor”; la pareja gay Massimo y Pierce, Black Sun Productions, nos contaron cómo “se enamoraron” rodando su primer porno. Maria Llopis nos contó que “ahora tiene novio y quizá se case y tenga un hijo”. Annie Sprinkle dedicó su intervención a “esa pareja maravillosa: Beatriz y Virginie”. Parte del público se deshacía ante tanto romanticismo, ternura, felicidad y Love Power. Otra parte del público se preguntaba qué hacíamos exaltando la pareja y el matrimonio en un encuentro presuntamente feminista, punk y queer.

divendres, 19 de març del 2010

Aprendí a no decir te quiero, Sandra Rojas



Quien quiera entender los porqués de las relaciones humanas tiene que vivirlas y sufrirlas y le tienen que llenar de placer y de dolor. Quien quiera ser libre en este mundo homogeneizante y autoritario tiene que vencer al policía que todas llevamos dentro y, sobretodo, al policía moral que habita en el resto de personas que dicen que nos quieren pero no acaban la frase. Porque en realidad piensan: “Te quiero atar, someter a mis prejuicios morales y tenerte encerrada sólo para mi use y disfrute”. Pero no lo dicen porque lo dan por supuesto, es “obvio”. Y por eso a una le toca decir, anunciar y explicar cómo quiere vivir las relaciones y luego pelearse para que lo “obvio” no te absorba y para que los policías no te repriman.

Aprendí a no decir te quiero porque esa expresión conlleva una cantidad infinita de conceptos, ideas y deseos para la mayoría de gente. No es de extrañar. Películas, cuentos, historias familiares o canciones nos refuerzan la idea monogámica y represiva de algo que se atreven a llamar “amor”. Por otro lado hay que redefinir esa palabra y entender lo que significa “hacer el amor” que, por supuesto no se limita al sexo sino que abarca cualquier aspecto de la vida que hagamos con alegría y placer y sin dañar a nadie.

Esta lucha no es sencilla, como ninguna otra en contra del pensamiento único y el poder patriarcal y religioso. Así, ya sólo el planteamiento diferente y en contravía de las relaciones humanas —y en especial las sexoafectivas— pero sobretodo sus intentos de puesta en práctica son ejercicios de transformación social constructivos, reflexivos y pedagógicos con el objetivo público y declarado que haga saltar por los aires tabúes, dogmas, represiones, moralinas, hipocresías y silencios. Renunciar a ellos sería como renunciar a la abolición del capitalismo o del patriarcado. Un terrible error a menos que te gusten las injusticias derivadas o, más claramente, te beneficies de ellas.

No te extrañes si el desespero te quiere atrapar, pero no te dejes llevar por la corriente. Es comprensible la sensación de tristeza y rabia pero nos toca estar por encima de eso. Pasados los desahogos puntuales hay que volver al mismo camino que emprendimos hace rato por la liberación total sabiendo con quien contamos para nuestros propósitos. Evita que la rabia se quede mucho rato en tu cuerpo, sácala lo antes posible de la manera que te nazca aunque no dudes que lo mejor para no desesperanzarse es no tener esperanzas. No siempre es fácil, pero un día llega...

diumenge, 14 de març del 2010

Feliz no cumpleaños, M. Morgan


Del libro "las voces del desierto"

Durante nuestro viaje se realizaron dos celebraciones para honrar el talento de sendas personas. Todos los miembros de la tribu reciben este reconocimiento mediante una fiesta especial, pero no tiene nada que ver con la edad ni los cumpleaños; con ella se reconoce el carácter único de ese talento y su contribución a la vida.
Según sus creencias, el paso del tiempo cumple el propósito de permitir a las personas que se vuelvan mejores, que expresen más y mejor su propio ser. Así pues, si eres mejor persona este año que el anterior, y sólo tú lo sabes con seguridad, debes ser tú quien convoque la fiesta. Cuando tú dices que estás preparado, todos lo aceptan.
Una de las celebraciones que presencié se dedicaba a una mujer cuyo talento o medicina en la vida era escuchar. Su nombre era Guardiana de los Secretos. Ella siempre estaba dispuesta a escuchar a quien fuera, sin importar sobre qué quisiera hablar, confesar o desahogarse, o qué peso deseara quitarse de encima. Consideraba que las conversaciones eran privadas; en realidad no ofrecía consejos ni tampoco juzgaba. Sostenía la mano o la cabeza de la otra persona sobre su regazo y se limitaba a escuchar. A su modo parecía animar a la gente a hallar la solución por sí misma, a seguir los dictados de su corazón.
Yo pensé en mis compatriotas, en la gran cantidad de jóvenes norteamericanos que no tienen la menor noción del sentido que deben dar a su vida, en las personas sin hogar que creen que no tienen nada que ofrecer a la sociedad, en los adictos a cualquier droga que quieren vivir en una realidad diferente a la única que hay.
Sentí deseos de llevarles al desierto para que fueran testigos de lo poco que a veces se necesita para ser de provecho a la comunidad, y lo maravilloso que resulta conocer y experimentar el sentimiento de la propia valía.
Aquella mujer conocía sus puntos fuertes, como también los conocían los demás miembros de la tribu. En la fiesta participamos todos, Guardiana de los Secretos sentada en un nivel ligeramente superior. Ella había pedido que el universo proporcionara alimentos de brillante colorido, si era posible. Efectivamente, aquella tarde encontramos en nuestro camino plantas llenas de frutos.
Días antes habíamos visto caer un chaparrón a lo lejos y después hallamos docenas de renacuajos en pequeños estanques de agua. Los renacuajos se colocaron sobre las rocas calientes, donde se secaron rápidamente para convertirse en una nueva forma de comida que jamás hubiera soñado. El menú de nuestra fiesta incluyó además una especie de criatura de desagradable aspecto que daba brincos por el fango. (…)
Fue la ocasión en que más cerca estuve de recibir un nombre aborigen. A mis compañeros de viaje les parecía que yo tenía más de un talento y estaban descubriendo que podía quererlos tanto a ellos como a su modo de vida sin dejar de ser leal al mío, así que me apodaron Dos Corazones.
En la fiesta de Guardiana de los Secretos, se fueron turnando para explicar el alivio que suponía tenerla a ella en la comunidad y lo valioso que era su trabajo para todo el mundo. Ella enrojeció, radiante pero humilde, y aceptó el elogio de un modo digno y regio.
Fue una gran noche. Antes de quedarme dormida, di las gracias al universo por un día tan memorable.
No hubiera aceptado marcharme con aquella gente si me hubieran dado a elegir. No pediría renacuajo para comer si estuviera en un menú. Sin embargo, en aquellos momentos pensé en lo absurdas que han acabado siendo algunas de nuestras fiestas y en los maravillosos momentos que estaba disfrutando en el desierto.

dissabte, 13 de març del 2010

COLIBRÍ: Amor / Alegría, Julia C. White


Colibrí, la más pequeña de las aves, nos trae mensajes especiales. Es la única criatura capaz de parar en seco mientras viaja a grandes velocidades. Puede flotar, o avanzar, retroceder, subir y bajar. Vive de néctar y busca la dulzura de la vida. Su larga lengua le permite pasar por alto la capa exterior, a menudo dura y amarga, y encontrar los tesoros escondidos debajo. Colibrí es amado por las flores y plantas, pues al libar el néctar de la flor, la planta se reproduce y crea más de su especie.
 
En muchas tradiciones, las plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia trae alegría al observador.
Si tienes medicina de Colibrí, te adaptas con facilidad a cualquier situación y sacas el mejor provecho de tus nuevas circunstancias. No pierdes tiempo mirando atrás y deseando "lo que fue", pues te interesa aprovechar "lo que es". Nunca podrías volverte adicto a algún estimulante artificial, pues encuentras alegría en tu propio corazón. Te da mucho placer esparcir alegría, amor y belleza a todos los que te rodean, y tienes el don de llevar esa alegría interna hacia espacios nuevos y diferentes. Tienes el talento de encontrar lo bueno en la gente, y no te detiene un exterior áspero o abrupto, pues sabes que, si pudieras llegar más allá de esa dura capa externa, encontrarías bondad y belleza dentro. Quizás tengas la habilidad de trabajar con flores, tal vez cultivándolas para compartirlas con los demás, o de usar esencias florales para curación. La aromaterapia podría ser tu vocación.
Tienes mucha energía y un espíritu que debe ser libre. Restringir esa energía maravillosa, amorosa y libre te provocaría sufrir grandes depresiones y sentimientos de futilidad. Colibrí debe volar libre en busca de la belleza, esparciendo alegría y amor a todo lo que toca.

dilluns, 8 de març del 2010

Toda la vida trabajando, Ángeles Caso


Hacia 1670, la ciudad de Florencia realizó un censo de población. Los pliegos minuciosos de ese catálogo ofrecen un dato que, observado desde los estereotipos de nuestra mentalidad, resulta sorprendente: el 73% de las mujeres de más de 12 años trabajaba.
Más asombrosa aún parece la lista de oficios que desempeñaban, según consta en ese censo y en otros muchos realizados a lo largo de los siglos en las ciudades europeas: esas trabajadoras no eran sólo criadas, bordadoras o costureras, siguiendo la tradición que asocia a las mujeres a las tareas que emanan del ámbito doméstico.