dijous, 30 de desembre del 2010
Duro decir te amo, Gioconda Belli
Duro decir: Te amo,
mira cuánto tiempo, distancia y pretensión
he puesto ante el horror de esa palabra,
esa palabra como serpiente
que viene sin hacer ruido, ronda
y se niega una, dos, tres, cuatro, muchas veces,
ahuyentándola como un mal pensamiento,
una debilidad, un desliz,
algo que no podemos permitirnos
Sentir que hay un amor feliz
enjaulado a punta de razones,
condenado a morir de inanición,
Pasar por dias de levantar la mano,
formar el gesto del reencuentro y arrepentirse.
No poder con el miedo, la cobardía,
el temor al sonido de la voz.
Huir como ciervo asustado del propio corazón,
vociferando un nombre en el silencio
y hacer ruido, llenarse de otras voces,
sólo para seguirnos desgarrando
y aumentar el espanto
de haber perdido el cielo para siempre.
Nicaragua – 1948
dilluns, 27 de desembre del 2010
La infidelidad, ¿un comportamiento humano o de deslealtad?, Ángela Marcela Ramírez Sanabria
A través de los años, la palabra infidelidad siempre ha estado marcada por diferentes razones culturales que en algunos casos ha llevado a la humanidad a cometer actos como lapidar, ejecutar o desterrar, sobre todo en el caso de la mujer y aunque actualmente existen castigos de otro tipo dependiendo del grupo social, igualmente estos traen consecuencias desfavorables para la sociedad.
Pero a parte de las razones culturales, también existen razones evolutivas y emocionales que hay que tener en cuenta a la hora de evaluar un hecho de tal magnitud que puede traer los resultados y las consecuencias más inesperadas.
Los términos, infidelidad y adulterio, frecuentemente son confusos en la sociedad. Para hablar de las razones evolutivas que hacen parte de la infidelidad hay que tener claros estos dos conceptos: “Infidelidad: falta a la lealtad u observancia de la fe que alguien debe a otra persona”, "“Adulterio: Ayuntamiento carnal voluntario entre una persona casada y otro de distinto sexo que no sea su cónyuge.” La aclaración de estos dos términos marcará posiciones para entender el papel de la evolución en la infidelidad y en el adulterio.
Las características evolutivas que inciden en la infidelidad y en el adulterio humano, se dan desde el análisis de los primates más cercanos al hombre, hasta la evolución social y cultural que han sufrido las tendencias originales presentadas en ellos, esto para fijar los parámetros que hoy rigen a los diferentes grupos sociales.
I si l'amor no és lliure, com és?, Oriol Matadepera
Com es qualifiquen les relacions d'amor si aquestes no són lliures? Ens autoimposem límits per donar, repartir i rebre amor? El nostre amor només se li pot oferir a una sola persona en exclusivitat? Escollim en llibertat el tipus de relacions d'amor que volem? O pensem que han de ser com ens han dit a casa, a les pel·lícules, als contes de prínceps blaus, a les cançons romàntiques...? De petit vaig aprendre que 1+1=2 i quan sóc una mica més gran em diuen que 1+1=1!! Estic ple de dubtes i no sé com resoldre'ls. Havia arribat a la conclusió que repressió, propietat privada, control, xantatge o drets exclusius eren termes que suposadament ens provocaven ganes de vomitar però després les suportem amb (relativa) bona cara en les nostres relacions quotidianes i més encara si pel mig hi ha sexe. Ens juguem quedar-nos solters la resta de la nostra vida, discussions sense fi i una vida plena d'explicacions, dubtes i conflictes. És més fàcil i còmode seguir la roda de com han de ser les relacions (digueu-li parella o company o busqueu un altre eufemisme millor) que plantejar sincerament com volem viure al voltant d'altres éssers humans. Les relacions són variables i en continua evolució doncs crec que el fet de que semblin sempre iguals no ens dóna cap garantia que realment ho siguin. També hi ha persones que s'esforcen per trobar la manera de conviure a gust amb les persones que s'estimen, encara que no sigui fàcil per com ens han educat emocionalment.
Fraude informativo sobre las relaciones de hombres y mujeres en las sociedades antiguas, en los manuales académicos de Arqueología y Antropología, Francisca Martín-Cano
¿Cuándo se va a acabar con el fraude informativo sobre las relaciones de hombres y mujeres en las sociedades antiguas, en los manuales académicos de Arqueología y Antropología?
A pesar de que los prehistoriadores se hayan atrevido a divulgar la idea de que la mujer prehistórica era arrastrada por los cabellos y violada por parejas prepotentes, hoy los nuevos hallazgos etológicos, antropológicos, arqueológicos, sociológicos, etnohistóricos... fundamentan la idea de que nuestras ancestras, tenían autonomía económica y sexualidad promiscua, con parejas de ambos sexos y elegidas por ella. Por lo que no tendría necesidad de conseguir «ser mantenida por un cazador», sino disfrutaría del placer sexual siempre que lo desease y para estrechar lazos sociales, con parejas del mismo o del opuesto sexo.
No tiene sentido que se siga dando validez a las falsas deducciones de algunos antropólogos, arqueólogos y divulgadores de la ciencia prehistórica, sobre las relaciones entre los sexos en las sociedades antiguas, ya que infirieron hechos aventurados sin el suficiente apoyo.
Carta abierta de un varón a otro varón, Sergio Sinay
Querido congénere:
Esta carta no podía tener otro destinatario que fueras tú. Nadie podría entender mejor de qué hablo, qué quiero decir. Querido congénere, tú y yo, varones ambos, estamos en peligro de extinción. Así como nos mandaron a vivir nuestras vidas de hombres, así como nos mandaron a relacionarnos con las mujeres, con nuestros hijos, con las cosas, con los seres, con el mundo, así no va más.
Te quiero contar cosas que escucho, que siento, que pienso, que vivo y que veo, cosas que nos involucran y que, quizás, no ignoras y te preocupan tanto como a mí. Veo mujeres tristes, desalentadas, resignadas a no encontrarse emocionalmente con nosotros, a no contarnos como compañeros de vida, digo como verdaderos compañeros de vida, como hombres dispuestos a explorar con ellas los espacios desconocidos del afecto, a confiar en que nuestras diferencias nos enriquecerán, dispuestos a mirarlas con cariño, con ternura, con humor, además de con deseo. Veo mujeres que no nos entienden ni se sienten entendidas por nosotros, mujeres que han hecho hasta lo imposible por comunicarse (y debo decirte, querido congénere, que a menudo hacen de más, se ponen demasiado ansiosas, sofocan, se adelantan a nuestros tiempos). Han hecho hasta lo imposible guiadas por la mejor, la más amorosa de las intenciones. Y hoy a muchas las veo y escucho resignadas a convivir con hombres que siempre serán extraños y lejanos o, directamente, a prescindir de ellos. Muchas mujeres prefieren compartir y su tiempo con otra u otras mujeres: reciben más afecto, más compresión, más compañía (aunque le falte el tipo de compañía, comprensión y afecto masculinos, que tienen otra energía, otra vibración, no opuesta sino complementaria). Hay mujeres a las cuales empezamos (sólo empezamos) a resultarles prescindibles. Y si prescinden de nosotros, ellas estarán sin hombres, pero los que estaremos verdaderamente solos seremos nosotros, te lo aseguro. Nosotros, los varones sabemos muy poco, o nada, de estar solos, salvo en las trincheras o arriba de un ring. Y aún así, nos damos el dudoso lujo de aislarnos.
dimecres, 22 de desembre del 2010
La reinvención del amor, Alain Badiou
–El amor es un gesto muy fuerte porque significa que hay que aceptar que la existencia de otra persona se convierta en nuestra preocupación. Mi idea sobre la reinvención del amor quiere decir lo siguiente: puesto que el amor se refiere a esa parte de la humanidad que no está entregada a la competencia, al salvajismo; puesto que, en su intimidad más poderosa, el amor exige una suerte de confianza absoluta en el otro; puesto que vamos a aceptar que ese otro esté totalmente presente en nuestra propia vida, que nuestra vida esté ligada de manera interna a ese otro, pues bien, ya que todo esto es posible ello nos prueba que no es verdad que la competitividad, el odio, la violencia, la rivalidad y la separación sean la ley del mundo. El amor está amenazado por la sociedad contemporánea. Esa sociedad bien quisiera sustituir el amor por una suerte de régimen comercial de pura satisfacción sexual, erótica, etc. Entonces, el amor debe ser reinventado para defenderlo. El amor debe reafirmar su valor de ruptura, su valor de casi locura, su valor revolucionario como nunca lo hizo antes. No hay que dejar que el amor sea domesticado por la sociedad actual –que siempre busca domesticarlo–. En otros tiempos, las sociedades clericales y tradicionales buscaron domesticarlo por el matrimonio y la familia. Hoy se busca domesticar al amor con una mezcla de pornografía libre y de contrato financiero. Pero debemos preservar la potencia subversiva del amor y apartarlo de esas amenazas. Y ello es extensivo a otras cosas: el arte debe también apartarse de la potencia del mercado, la ciencia igualmente. Allí donde hay un pensamiento humano activo y desinteresado hay un combate para liberarlo de los intereses.
Extracto de la entrevista publicada el Sábado 6 de Noviembre en Página/12
Mastúrbate, Irene Gruss
El cuerpo es resbaladizo amor mío, Ilhan Berk
Amor Libre: ¿Una locura que escapa a las costumbres o parte de la naturaleza humana?, Osvaldo Luciani
“Juntarse”, “vivir en concubinato” o
cualquier otro nombre que se le otorgue a las “nuevas” formas de
convivencia, no son nada nuevas. Hubo, hay y habrá uniones de estas
características a pesar de las costumbres impuestas, sólo que hoy se
practican más abiertamente.
¿Amor libre? ¿Acaso el amor puede ser
otra cosa más que libre? Cuando existe amor, la cabaña más pobre se
llena de calor, de vida y de alegría; el amor tiene el poder mágico de
convertir a un pordiosero en un rey.
Emma Goldman - De Anarchism and Other Essays (1917)
Para abordar la temática resulta imprescindible aclarar algunos conceptos que serán de gran utilidad. De esa manera se intentará una definición simple del término AMOR: "apego sentimental o gusto pronunciado a una persona o cosa".
Partiendo de esta escueta base se puede afirmar que este sentimiento puede ser hacia los demás pero también hacia uno mismo. Este último caso está representado por el instinto de conservación, felicidad y bienestar personal; el "amor propio" es el "a sí mismo" pero desde un punto de vista moral, es decir, es el respeto a uno mismo. Este sentir no es un defecto, sino una gran cualidad que vuelve activo y de trato agradable al individuo, tanto en lo particular como lo social.
Es importante no confundirlo con egoísmo que no es una virtud sino un vicio de satisfacciones personales sin considerar las consecuencias hacia el prójimo.
Por otra parte, el gusto pronunciado por una cosa está caracterizado por el deseo de la posesión, que no llega a ser un mal mientras no tome proporciones extremas como el deseo irrefrenable de apropiación o acaparamiento.
Ahora bien, cuando existe amor hacia otra persona en la que -además- hay atracción sexual, dicho sentimiento estará muy ligado a un frenesí de apropiación de esa/s persona/s; y esto antítesis de la libertad que este medio pregona. Puede así encontrarse algunos puntos en común con el deseo de posesión de objetos.
dimarts, 21 de desembre del 2010
Amor y anarquía, Errico Malatesta
Al principio puede parecer extraño que la cuestión del amor y todas las que le son conexas preocupen mucho a un gran número de hombres y de mujeres, mientras hay otros problemas más urgentes, si no más importantes, que debieran acaparar toda la atención y toda la actividad de los que buscan el modo de remediar los males que sufre la humanidad.
Encontramos diariamente gentes aplastadas bajo el peso de las instituciones actuales; gentes obligadas a alimentarse malamente y amenazadas a cada instante de caer en la miseria más profunda por falta de trabajo o a consecuencia de una enfermedad; gentes que se hallan en la imposibilidad de criar convenientemente a sus hijos, que mueren a menudo careciendo de los cuidados necesarios; gentes condenadas a pasar su vida sin ser un solo dia dueñas de sí mismas, siempre a merced de los patronos o de la policía; gentes para las cuales el derecho de tener una familia y el derecho de amar es una ironía sangrienta y que, sin embargo, no aceptan los medios que les proponemos para sustraerse a la esclavitud política y económica si antes no sabemos explicarles de qué modo, en una sociedad libertaria, la necesidad de amar hallará su satisfacción y de qué modo comprendemos la organización de la familia. Y, naturalmente, esta preocupación se agranda y hace descuidar y hasta despreciar los demás problemas en personas que tienen resuelto, particularmente, el problema del hambre y que se hallan en situación normal de poder satisfacer las necesidades más imperiosas porque viven en un ambiente de bienestar relativo.
Sin amor libre no habrá revolución, Antón FDR
“¿Quieres a mi padre?”
“El amor no es para los pobres, hijo mío”Un corazón en peligro, 1944
La cita inicial con la que encabezamos estas reflexiones pertenece a un diálogo entre parias, madre e hijo, de una de las muchas películas de Hollywood que tratan (y maltratan) el tema del amor.
No estamos de acuerdo con que el nivel económico, la miseria en concreto, sea un impedimento para el amor. Ciertamente este se hace más difícil cuando la vida está regida por el imperativo de las innumerables horas de trabajo agotador, frustrante y mal pagado; pero aún en los campos de algodón cultivados al ritmo del látigo de la Alabama decimonónica, este era posible.
El amor, dice Erich Fromm, es un arte que como tal requiere ser practicado, a él hay que consagrar tiempo y esfuerzos, de forma que uno pueda encontrarse a sí mismo y poder amar, de forma que se supere el fetichismo que nos reduce a las personas y a sus características en mercancías, las relaciones en consumismo (El arte de amar, 1968).
dissabte, 18 de desembre del 2010
La enfermedad como celebración, Osho
divendres, 17 de desembre del 2010
Lo único y la pluralidad, Luigi Fabbri
Una de las cuestiones que han sido siempre debatidas más y con mayor ardor, hasta poco tiempo atrás entre los anarquistas, y antes aún entre los socialistas, es la del amor, la familia y las relaciones sexuales.
La cuestión en realidad tiene mucha menos importancia de la que se le ha dado en ciertos momentos; pero si su importancia ha sido exagerada, ello depende de los prejuicios que tienden a complicar una cuestión por sí misma muy simple, prejuicios dependientes del hecho de que los hombres, muchos hombres, a pesar de su desprejuicio moral y su ardor revolucionario, no lograban considerar a la mujer como a su igual con el mismo derecho de disponer libremente de sí, sino Como un ser más débil e inferior a quien proteger y sobre quien ejercer siempre alguna autoridad, aunque disimulada y benévola.
Carta a Pablo, Mijail Bakunin
París, 29 de marzo de 1845
Soy el mismo, como antes, enemigo declarado de la reali¬dad existente, sólo con esta diferencia: que he cesado de ser teórico, que he vencido, en fin, en mí, la metafísica y la filosofía, y que me he arrojado enteramente, con toda mi alma, en el mundo práctico, el mundo del hecho real.
Créeme, amigo, la vida es bella; ahora tengo pleno derecho a decir eso, porque he cesado hace mucho de mirarla a través de las construcciones teóricas y a no conocerla más que en fantasía, porque he experimentado efectivamente muchas de tus amarguras, he sufrido mucho y he caído a menudo en la desesperación.
Cuando dos seres se aman, América Scarfó
"Buenos Aires, 3 de diciembre de 1928. Al camarada E. Armand.
"Querido camarada:
"El motivo de la presente es, principalmente, consultarlo. Tenemos que actuar, en todos los momentos de la vida, de acuer¬do a nuestro modo de ver y de pensar, de manera que los repro¬ches o las críticas de otra gente encuentren a nuestra individua¬lidad protegida por los más sanos conceptos de responsabili¬dad y libertad en una muralla sólida que haga fracasar a esos ataques. Por eso debemos ser consecuentes con nuestras ideas.
diumenge, 28 de novembre del 2010
La mujer en el discurso pornográfico, Nieves y Miro Fuenzalida
Si uno abre alguna novela de la erótica victoriana no es raro que se encuentre con escenas como esta: “En ese momento la dama abrió sus ojos y la primera cosa que llamó su atención fue la tremenda maquina preparada para penetrarla. Una vigorosa batalla se inicia, el resultado de la cual nunca estuvo en duda. Al momento en que ella encorva su cintura tratando de evitar el ataque, Brandon dio un poderoso empuje hacia adelante y como la cabeza de su instrumento estaba ya dentro de sus labios, la doble fuerza envió dos tercios de su inmensa columna dentro de su vulva. Ella supo entonces que él había ganado el juego y como buena mujer estalló en un tormento de lágrimas. Una vez completada la violación, Brandon se excusa, culpando su conducta en la extraordinaria belleza que ella poseía. La dama al escuchar esto, se siente halagada y lo disculpa, reconociendo que ella también había gozado de la experiencia.” (Raped on the railway, citado por Peter Webb en Victorian Erotica)
¿Ha cambiado algo de aquellos años a hoy día? De todos los discursos, el pornográfico, podríamos decir, es el más obvio en la manipulación de los deseos y la construcción de la conducta social del hombre y la mujer.
La interpretación estándar del machismo social ha girado en torno a la idea de que, a nivel sexual, ser “femenina” o ser “masculino” depende de qué se hace y a quién se le hace. En las determinaciones del código pornográfico lo que constantemente se ve es que la construcción masculina requiere dominación y habilidad agresiva para penetrar. La construcción “femenina”, en cambio, requiere sumisión y disponibilidad de sitios para la penetración. La estructura representativa pornográfica, por tanto, se centra en la objetivación sistemática de la mujer en interés de la subjetividad del hombre. Él es un sujeto puro que no entra en un compromiso de intercambio o comunicación con la persona objetivada que, por definición, no puede tomar el papel de sujeto.
dissabte, 27 de novembre del 2010
La resistencia afectiva en el Turbocapitalismo, María Toledano
“Sin duda la emoción es un elemento psicológico, pero es en mayor medida un elemento cultural y social: por medio de la emoción representamos las definiciones culturales de personalidad tal como se las expresa en relaciones concretas e inmediatas, pero siempre definidas en términos culturales y sociales.” Eva Illouz, Intimidades congeladas, Katz, 2007
Lo llaman amor -una alegría acompañada por la idea de una causa exterior, palabras del brillante Spinoza- cuando quieren decir capitalismo. La desazón, organizada desde los confines del poder, se apodera de los cuerpos y del pensamiento de los ciudadanos. Una especie de nueva apatía existencial -ajena a aquella (francesa, negra, literaria y de cuello vuelto) que siguió a la II gran guerra- recorre los centros comerciales y los estados de ánimo de la gente: bucles melancólicos, puertas giratorias sin salida. Las emociones, es decir, la potencialidad sensitiva del ser psicológico y social, han sido destrozadas, convertidas en instancias de consumo, dejando paso a frágiles infelicidades con efectos secundarios que atraviesan los páramos de la vida cotidiana. Sobre la sucia cinta transportadora que nos conduce por caminos sin esperanza, reina la indecisión, antesala de todos los fracasos. El aumento exponencial de los psicofármacos es un hecho. Eva Illouz –tres magníficos libros publicados por Katz- lo describe con cualitativa y bella exactitud. La era de la precariedad, mundo líquido, con sus manchas de aceite en la carretera de la autoayuda, se ha adueñado, por dejación y pereza, de nosotros.
dilluns, 22 de novembre del 2010
éramos la casa del fuego...
te agarro
paso mis manos sobre tu espalda
me devuelvo a tu rostro
y con mi dedo índice trazo caminos
toco tu frente
bajo por tu nariz y encuentro tus labios
están rojos
y los muerdes
y como si una ola de mar me golpeara
siento flores que nacen de mi vientre
y miles de luciérnagas se abren paso en mis pechos
tus manos aladas como colibríes
extraen el nectar
entran profundamente
y el alboroto de una bandada de aires y fuegos salen de mi garganta
te miro
tú
nuestros cuerpos
son un mar de sudor
y una luz cobriza abraza tus ojos
me veo en ti
a través del espejo
y a ritmo recibimos un nuevo viento...
éramos la casa del fuego...
dijous, 11 de novembre del 2010
Soneto para un sencillo amor, Jorge Montoya Toro
Me gustas porque sí. Sencillamente
mi corazón te quiere. No hallaría
la palabra de íntima alegría
que te expresara lo que mi alma siente.
Y yo te quiero así. Tan simplemente
como el agua al paisaje, como el día
a la rosa que alza su ufana
frente a la primavera floreciente.
Te amo con sencilla transparencia,
con un amor apenas insinuado
que se vuelve silencio en tu presencia.
Con un tan dulce corazón herido
que si no te dijera que te he amado
lo sabrías oyendo su latido.
divendres, 5 de novembre del 2010
Me dijeron, Patricia Karina Vergara Sánchez
que frene la lengua,
que modere los actos,
que critique, que señale,
que me inconforme.
Pero, en voz baja.
Y entre nosotras.
Que los compañeros de lucha,
cualquier lucha,
se pueden sentir afectados.
Que espere, que el movimiento social,
cualquier movimiento social,
tiene planes para las mujeres,
pero, que espere,
todavía no es el tiempo, ni la hora.
El otro día me dijeron
que sea más responsable
al decir antipatriarcado,
al denunciar al que acosa,
al señalar al que desprecia.
Que cuide a los compañeros,
que sea amorosa,
que les haga sentir bienvenidos,
que mis reclamos no vayan a ofenderlos.
Me lo dijo una, que se dice compañera,
y le he preguntado.
Pero, no ha ido a ver al indio,
para decirle que denuncie bajito
al caxlan que lo desprecia.
Y no ha ido a ver al obrero,
para decirle que espere,
que sea más amable
en sus reclamos con el patrón.
Y no ha ido a ver al campesino,
para decirle que defienda su tierra
con amabilidad y sonrisa.
Pero a mí, sí ha venido a hablarme
para decirme que no vea,
que si veo no señale,
que no lo tome como ofensa.
Que comprenda.
Me dijeron.
Que finja, que no me dé cuenta
de que éste mira mis senos,
de que éste me estorba la palabra,
de que éste me llama a la elegancia femenina,
de que éstos no son de los míos.
De que dicen lesbiana, pero en voz baja.
Que por las buenas son mejor las cosas.
Que no demuestre el abuso.
Que no llame machista.
Que no use la palabra misoginia
para el que me niega.
Que acompañe al movimiento
y, por las buenas, ya irá tocando la nuestra.
Me dijeron,
y estoy pensando que no es justo.
Para murmurar el descontento,
para perpetuar los roles,
mejor me habría quedado en casa a lavar los platos.
Que nada más no puedo.
Ni he de callarme.
Ni cerrar lo ojos, ni fingir.
Ni moderar la lengua ni los actos.
Que no dejaré de criticar, ni de señalar, ni de inconformarme.
Ya hemos dado mucho.
Ya dieron bastante mis madres y abuelas.
Hemos sido tantas:
Las presas políticas,
las agredidas,
las trabajadoras,
las que sostienen la casa mientras la huelga,
las que siembran la tierra,
las sindicalistas,
las maestras,
las que nunca son nombradas,
las que toman los medios.
las que barren y reparten volantes mientras el macho líder hace discurso.
Las que ya están hartas…
Todas, mis hermanas.
Que ya toca la nuestra y no para luego.
Que hay que decir: ya, a este tiempo y a esta hora.
Que para gritar contra la opresión, no hay corrección política.
Decir: hay una izquierda machista y reaccionaria, no me atemoriza.
Me dijeron, me sugieren, me invitan a moderarme.
Pero yo, nada más no puedo.
Yo entiendo ser mujer de otra forma.
Yo quiero de otro modo hacer las cosas.
No voy a disculparme,
No puedo condolerme.
Porque tengo esta voz.
Es voz libre y autónoma.
Es voz nueva, revolucionaria.
Tengo esta voz fuerte.
Voz lesbiana, nunca más silenciada.
diumenge, 31 d’octubre del 2010
Yo, Sade
dissabte, 30 d’octubre del 2010
Donna Haraway, Testigo Modesto
Segundo Milenio. HombreHembra Conoce Oncoratón
dimecres, 27 d’octubre del 2010
VIOLENTA
Soy una guerrera roja
Soy una guerrera con un vestido camaleónico
Una guerrera roja con un vestido de carne que no se puede quitar
Soy una guerrera aprisionada dentro de esta piel de animal humano
Una guerrera de carne llena de nervios agudos hipersensibles
Que erizados se proyectan hacia el cielo
Y así como guerrera, con tierra entre los dedos de los pies
Con tierra entre las orejas, con tierra entre los dientes
Con tierra y sudor entre los pliegues de la entrepierna
Con jugos de olor intenso que escurren hacia abajo
Hago camino hacia el horizonte abierto, hacia lo desconocido
Amoratadas las pantorrillas , cansadas , resecas
De tanto golpetear estorbos y obstáculos invisibles pero concretos
Con las piernas poderosas a cada lado del cuerpo
Sin un camino claro, con una lucha extravagante
Tan viva y con tiempo de sobra para dejar huellas particulares
Arañando la vida con las largas pezuñas
La tierra se transforma con cada uno de mis pasos
Hago camino hacia el horizonte abierto, hacia lo desconocido
Soy una guerrera y por ser guerrera y no guerrero corro mas riesgos
Por andar sin ropa interior caminando en la lejura solitaria
Ya que podría aparecer algún peligro nocturno o diurno dispuesto a violentarme
Miro fríamente a lo lejos, sintiéndome muy sexy mientras sudo
Sonrío.
Definitivamente no hay nada que pueda violentar a una animal de mi categoría.
Paso la lengua por mis labios, boca reseca y hambrienta
Mojo un dedo con saliva espesa para limpiar mi botón de sudor y tierra
Y como una mujer llena de fuerza brutal
Escupo a un lado
Y sigo el camino sin decir algo que pueda comprometerme.
dimarts, 26 d’octubre del 2010
Elogio de las mujeres fáciles

dilluns, 18 d’octubre del 2010
Los amorosos, Jaime Sabines
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor.
Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.

















